Revista El Muro

 

 Por: Alvaro Vanegas

@alvaroescribe

Hace poco estuve hablando con una amiga historiadora, —a la que, hay que decirlo, no le gusta el cine—, y me decía que películas como “300” o “Furia de Titanes”, están llenas de imprecisiones históricas. Para mí, la intención de este tipo de películas en las que casi nada de lo que vemos es real, no están hechas para educar, sino para entretener. En ese orden de ideas les pido que no hilemos tan fino y nos concentremos en lo trivial, finalmente no es una película de Fellini o de Von Trier, ¿les parece?

Con ese punto de partida, les cuento que lo más interesante de la película es que no es una secuela ni una precuela. Esta historia sucede de manera simultánea a la primera. Mientras Leónidas está librando su propia batalla épica contra Jeres, Temístocles, también griego pero no espartano, está en el mar luchando contra Artemisia, y, esto es importante, aprovecha para pasarla bien con ella, que no se diga que todo es trabajo. Así las cosas, considero que es imprescindible haber visto la primera parte para poder entender y disfrutar lo más posible esta nueva entrega. Es un consejo, solo eso, pero en serio, deberían tomarlo en cuenta.

La película es buena, pero la comparación con la primera es necesaria, aunque odiosa, y en ese sentido queda mal parada. La primera, protagonizada por Gerard Butler y dirigida por el irregular Zack Snyder, (este tipo hizo “Sucker Punch”, y eso jamás se lo perdonaremos), constituía una novedad a nivel narrativo y visual, recibió muy buenas críticas y fue un éxito arrollador en taquilla, multiplicando más de siete veces su presupuesto relativamente bajo. Esta nueva entrega, aunque muy probablemente también sea un éxito taquillero, pierde el factor sorpresa y en muchos sentidos se siente como más de lo mismo, sobre todo si tomamos en cuenta que incluso en otras películas, como “Inmortales”, hicieron lo mismo.

300

Pero insisto, la película es buena. Artemisia, deja por los suelos a Xerxes como villana, y lo convierte en un pelele manipulable, afianzando lo que todos sabemos: Narrativamente hablando, las mujeres son mejores villanas. Es evidente que a la hora de hacer casting no se concentraron en que fuera muy bella, sino más bien en que fuera creíble, y les aseguro, su mirada es aterradora, no quisiera encontrármela en una calle solitaria. Temístocles es más humano que Leónidas, por lo tanto es más fácil identificarse con el héroe de turno, y aquello de la simultaneidad en las historias está muy bien logrado, construyendo un solo universo, algo que rara vez hacen en Hollywood.

Tal vez el defecto más notable de esta entrega sea que derriban el mito de Xerxes, a quien su megalomanía lo convertía en un personaje inolvidable, pero bueno, esas cosas pasan, tarde o temprano, todos los ídolos se caen, de eso se trata.

PD: Yo la vi en formato normal, para la tercera dimensión está la realidad, según mi humilde opinión; pero si tiene muchas escenas creadas específicamente para ese formato, así que probablemente lo disfruten mucho aquellos que lo elijan.

Imagen reproducida desde

http://www.sandiegored.com/noticias/46316/Segundo-avance-de-cine-de-300-Rise-of-an-Empire/

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