Revista El Muro

 

Por: David González

@ekpirk21

Todos tenemos o hemos tenido una adicción. Y todos nos hemos prometido que no vamos a caer en ella de nuevo. Sin embargo, muchas veces hemos recaído. Entonces nos juzgamos duramente y nos castigamos a nosotros mismos. Si tienes una adicción y quieres dejarla sin necesidad de castigos ni esfuerzos inútiles, tal vez te interese leer esto.

¿Qué son las adicciones?

Cuando pensamos en adicciones lo primero que se nos viene a la mente sonsustancias prohibidas que esclavizan a quien las necesita. Sin embargo, al mirar con más cuidado vemos que casi cualquier cosa puede ser una adicción: la comida, el sexo, el trabajo, las compras, Internet, los videojuegos, las apuestas… y la lista podría continuar por largo rato. Una adicción es cualquier cosa de la que nos volvemos dependientes, lo que quiere decir que no podemos ser felices si nos hace falta. Una adicción, entonces, es como una muleta sin la cual somos incapaces de disfrutar la vida.

La mayoría de las cosas a las que somos adictos no son malas en sí mismas. Hay casos extremos en los que las adicciones pueden llegar a matarnos. Sin embargo, muchas de las actividades a las que somos adictos también pueden ser maneras sanas de pasar un buen rato. El problema surge cuando perdemos la capacidad de ser felices por nosotros mismos. La clave para saber si algo es una adicción consiste en mirar si nos hace sufrir. Si al dejar de hacerlo sentimos ansiedad y no podemos pasarla bien, es posible que seamos adictos.

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 El problema surge cuando perdemos la capacidad de ser felices por nosotros mismos.

 

¿Cómo dejar las adicciones?

Lo primero es querer dejarlas. A veces estamos cómodos con nuestras adicciones, y no sabemos lo felices que podríamos ser si nos librásemos de ellas. Otras veces las adicciones son tan fuertes que nos aterra la posibilidad de dejarlas, pues el camino de salida se ve demasiado difícil. En cualquier caso, el primer paso es tomar la decisión.

El comienzo puede ser difícil. Reconocer que tenemos un problema nos hace sentir débiles y daña la imagen que tenemos de nosotros mismos. O quizás tengamos que pedir ayuda a alguien más y el orgullo o la vergüenza nos lo impidan. De cualquier forma, reconocer que queremos cambiar y dejárselo saber al mundo es una parte importante del proceso. No tengas miedo de pedir ayuda, sobre todo si la adicción es fuerte y te está causando mucho daño.

Una vez has decidido que quieres cambiar, los siguientes consejos pueden serte útiles:

  • No te castigues

La culpa no sirve de nada. Ser duros con nosotros mismos no soluciona el problema; por el contrario, lo empeora. Para entender esto es importante reconocer que muchas veces recurrimos a las adicciones cuando nos sentimos mal. De este modo, si nos castigamos y nos sentimos mal por ser adictos, estaremos invitando a las adicciones. En vez de castigarnos, lo mejor que podemos hacer es perdonarnos y tratar de sentirnos lo mejor que podamos. De esto se deriva el siguiente consejo:

  • Has cosas que te hagan sentir bien

En otras palabras: enfócate en lo que quieres y retira tu atención de lo que no quieres. Lo que quieres es sentirte bien, ¿no? Bueno, entonces busca actividades que te hagan sentir bien. Si te enfocas en reprimir, solo le darás más fuerza a las adicciones. Es como cuando dejas de comer harinas por una semana; lo más normal es que a la semana siguiente te desquites y comas el doble. Deja de pensar en lo que no te gusta. Por ejemplo, si quieres dejar de fumar, piensa en las cosas que te gustaría hacer de las que no eres capaz ahora y enfócate en ellas. ¿Quieres correr una hora sin cansarte?, entonces inscríbete en un gimnasio y comienza a correr. Cuando te sientas bien, tu cuerpo naturalmente comenzará a rechazar el cigarrillo. No es que tú te esfuerces por dejar la adicción, ella se caerá sola.

  • Busca un ambiente apropiado

El espacio en el que habitamos influye sobre nuestros hábitos. Para dejar las adicciones es importante pasar tiempo en lugares que nos permitan relajarnos. Es recomendable no estar por largos periodos de tiempo en espacios cerrados. Es de gran ayuda salir a pasear, estar en contacto con la naturaleza y visitar amigos que tengan hábitos saludables.

  • Aprende a disfrutar de ti mismo

Por último, proponte estar a solas regularmente y enfócate en disfrutar de esos momentos. Siéntate de vez en cuando en silencio por unos minutos y goza de tu presencia. Buscar algún método de meditación puede ser de gran ayuda. Cuando logres ser feliz simplemente por estar contigo mismo, podrás disfrutar de todo y ya no te harán falta las adicciones.

 Imágen tomada de http://www.foto-gratis.es/categories/8-Personas-43.html

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