Revista El Muro

 

Por Liliam Fernanda Buitrago

En este artículo Liliam (funcionaria del centro de Zoonosis del municipio de Sibaté, Cundinamarca), nos muestra la dramática realidad de cientos de perritos y gatitos de raza o de la calle, los cuales esperan alguna persona noble que los adopte. También nos cuenta la importancia de adoptar animalitos de la calle en vez de comprar uno de raza.

 En muchos de los hogares colombianos ha habido mascotas, casi siempre perros o gatos, aquellos seres que nos dan su fidelidad incondicional y nos regalan hasta 20  años de su vida (promedio) sin prejuicios ni reclamos. ¿O tu caso ha sido diferente?

 

En un municipio promedio -30.000 habitantes aproximadamente- llegan a una perrera entre 30 y 40 animales cada 15 días. Aparecen perros y gatos; animales viejos, adultos y cachorros; criollos y de raza. De todos ellos el 95% no vuelven a salir de la perrera y no precisamente por la maldad de las leyes o porque los que trabajan allí se deleiten realizando los procedimientos que exige la ley…

¡No, querido lector! lamento decepcionarlo, pero no es por maldad, eso pasa porque en el mismo instante del sacrificio de muchos animales, otros están adquiriendo una mascota  y están felices de pagar -a veces hasta millones de pesos- en un criadero por el capricho de sus hijos o simplemente para ostentar ante la sociedad porque tienen el dinero para comprar un bien más… Trascurrido un año, esas personas que pagaron un montón de dinero por un cachorro que compraron como un artículo cualquiera, sin conciencia de todos los procesos fisiológicos naturales como el crecimiento de un perro de RAZA LABRADOR (por poner un ejemplo), lo están regalando sin esterilizar en una finca, o en el peor de los casos, abandonan al perrito en la calle.

 

Estos chiquillos no lograron encontrar un hogar a tiempo. Imágen proveída por la autora. 

Y si esa persona no sabía que el perro crecía, mucho menos tendría presente que el perro (hembra o macho) también se iba a reproducir: Un perro hembra sin esterilizar, en la calle, se reproduce 2 veces al año con aproximadamente 7 cachorros por camada, de los cuales la mayoría son hembras que a los 6 meses de vida aproximadamente son aptas para la reproducción… haga cuentas. Ahora, un perro macho en la calle sin esterilizar se puede reproducir TODOS LOS DÍAS, solo necesita una perra en celo (Por eso también es necesario esterilizar los machos). Y ni qué decir de los gatos, ellos en un año se pueden reproducir en igual cantidad que los perros cuando no han sido esterilizados.

 

Entonces, ¿en dónde quedo nuestro hombre ostentoso? en solo eso, un hombre ostentoso, porque alma y corazón no tiene. Bueno, pero eso no nos interesa mucho, el problema real es que en un año ya no solo tenemos un perro abandonado en la calle, sino que en un año este perro se reprodujo y ya tenemos 15, los cuales llegaran seguramente a zoonosis (o la mal llamada perrera) y estarán allí esperándonos para que los adoptemos y les demos una oportunidad de vida.

 

Al contemplar la posibilidad de tener una mascota, reunamos con todos los integrantes de nuestra familia, meditémoslo bien, recordemos que ellos crecen, comen, se enferman, necesitan amor, un espacio apropiado para vivir y lo más importante: que se REPRODUCEN, y que tenemos que responder por todo lo anterior.

 

Y por favor, no presumamos porque compramos una mascota, mejor presumamos porque salvamos una de las vidas que todos los días llegan a zoonosis abandonados a su suerte a causa del maltrato de sus ex dueños. Estos animalitos te lo van agradecer toda la vida.

 

¡ADOPTA!

 Liliam Buitrago es una escritora invitada a la revista

 

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