Revista El Muro

Por: Sorelestat Serna

 

(Versión Remasterizada)

 

Es un sentimiento estúpido que ha creado el hombre. Es la forma de atarnos a alguien que tal vez tiene el poder de destruirnos. Es una carga, una maldición que nos lleva a comportarnos como orates para hacer feliz a esa persona a la que entregamos nuestro corazón.

            Es una forma ruda de describirlo, el amor nos hace creer que vale la pena vivir. Sueno blasfemo, siempre quiero parecer rudo y sin emociones como los detectives sobre los cuales leo, pero soy un romántico empedernido. Ahora que escribo este nuevo texto para mis diarios de ira, tengo mi alma cargada de odio hacia el amor. De nuevo me he enamorado de la persona equivocada, tal vez no lo sea, nunca lo sabré. Me estoy dando por vencido antes de mirarla a los ojos y entregarle mi corazón en sacrificio. Ella se atrevido a invadir mis sueños y jamás sabrá que me gusta. Quiero regalarle mi remendado corazón para que dé luz a la oscuridad en que he convertido mi vida. No lo haré, trato de huir del dolor que ocasiona amar a otra persona.

            Amar es destruir y ser amado es ser destruido, dice Jace uno de los personajes de Clarissa Clare. Es cierto, yo destruí a la persona que me amo. Por eso he aceptado mi castigo, que es convertir a la soledad en mi amante.

            Siento rabia de que mi torpe corazón quiera volver a estrechar esa emoción por alguien. Es como si el maldito de Cupido se empeñara en usarme como diana de sus flechas. Tal vez exista esa mujer que describí en uno de mis relatos, tal vez sea ella, la que ahora ocupa las horas de mi día. Tengo miedo de encontrarla o que mi cazadora diga que ella siente lo mismo por mí. Tendría que volver a pasar por todo de nuevo, volver a conquistar, enamorar, hasta satisfacer sus más oscuros deseos para hacerla feliz.

            El amor nos hace mentirosos, manipuladores, posesivos, celosos, no sé porque nos obstinamos en encontrar ese sentimiento que nos obliga hacernos daño y destruir a otra persona que el único crimen que ha cometido es decir: TE AMO. Pensamos que es de nuestra propiedad, es como si la obligáramos a firmar un contrato de exclusividad con nosotros.

            Amar es un acto violento, que nos deja sin aliento, sin fuerza, aun así seguimos luchando una y otra vez. Nos prometemos que no volveremos a enamorarnos cuando alguien nos rompe el corazón, amenazamos con quitarnos la vida, hasta acabar con la de la otra persona. Después de que nuestro músculo palpitante está sano y alguien nos sonríe, todo vuelve a empezar. Presos de la ira creemos que para dejar de amar a alguien debemos convertir el amor en oído. Esto sigue siendo amor, venenoso y ponzoñoso, pero sigue siendo amor. El objeto de tu odio sigue siendo importante para ti, siempre tienes que saber de él para poder odiarlo.

            Duele amar. Amor. Amor. Dos veces lo dije, dos veces me prometí que sería eterno y amabas me dejaron una sensación de vacío, con el corazón hecho pedazos, sin ningún motivo para seguir adelante, con la ilusión de besar a la muerte. Fue mi culpa, pero este texto no es para explicar los motivos por los cuales perdí a las dos personas a las que alguna vez llame: “mi señora”, sino para tratar de explicar es repulsión que me produce el amor. Tal vez mi rabia solo sea una excusa para justificar el miedo que tengo de aceptar que de nuevo puedo sentir algo por alguien. Esa chica esta tan cerca de mí, sin imaginar que me muero de amor por ella. Muchos de mis protagonistas han destrozado sus vidas por amor. Un caballero que perdió un duelo, un vampiro reto al sol, un ángel se enfrentó al mismo Dios cuando perdió su razón de existir y mi detective se convirtió en un asesino por amor. Un hombre después de haber apuñalado a su mujer varias veces apunta a su sien con un revólver y mientras la bala penetraba su cerebro lo comprendió todo, la persona que amas debe ser tu razón de ser, tu todo, eso no significa que ella debe perder su libertad, su personalidad, su vida. Solo fue puesta en nuestro camino para hacernos felices. Para compartir nuestra existencia sin perderse en el intento. Jamás debes prometer amor eterno, solo debes intentar hacerla feliz cada momento que este a tu lado.

            El amor sea bueno o malo, debemos convivir con él. Es el motor, nuestra razón de existir, gracias a él, tenemos hijos, alejamos la soledad, nos mantenemos en pie a pesar de lo duro que es vivir. Es genial tener a alguien a tu lado, que te caliente los pies, que te escuche, que te apoye, te consienta, algunas veces te siente de culo si te equivocas. Ahora me siento desdichado porque mi amor  no es correspondido, lo sé, eso también es mi culpa, ella ni si quiera sabe que me gusta, por eso siento envidia de aquellas parejas que veo cruzar tomadas de la mano expresándose cuanto se aman. También sé que cuando llegue amor y que sea rosa y pendejo diré: el amor es la mejor cosa que nos puede pasar.

 

 

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