Revista El Muro

Hablamos con el músico Andrés Salguero, compositor e intérprete de música infantil , trabajo con el que lidera un proyecto contra el racismo y por la aceptación en Estados Unidos.

Por: Mauricio Moreno

Andrés Salguero ha estado involucrado con la música durante sus 36 años de vida. Actualmente vive en Washington (Estados Unidos) donde lanzó un álbum de música infantil con un objetivo que trasciende más allá de la educación o la diversión. Pero para llegar a este punto, ha recorrido un largo e interesante camino que lo llevó a presentarse el año pasado en un importante festival al Parque… no en Rock al Parque, sino en Bebés al Parque.

andressalguero2Andrés es bogotano de nacimiento, y en esta ciudad empezó su carrera como músico a muy temprana edad, tan temprana que no recuerda mucho más que por fotos algunos de esos espectáculos. De niño, se presentó junto a una agrupación de niños dirigida por la Maestra Olga Lucía Jiménez. Con esta agrupación se fogueó en la Media Torta, el Auditorio León de Greiff, el Teatro del Parque, el Congreso de la República…  Luego empezó a estudiar en el Conservatorio mientras tocaba con Batuta, hasta que inició sus estudios en la Universidad Javeriana, donde formó su primera agrupación, una banda de rock. Y con esa agrupación ganó el Premio Nacional de Composición en la categoría de música popular (Rock). Y allí entendió que sus canciones funcionaban bien, que a la gente le gustaban sus composiciones y que tenía talento para componer.

Pero luego se fue a los Estados Unidos. Y allí vivió la vida que viven muchos inmigrantes que tienen que trabajar en lo que sea, pero desde el mundo de la música, teniendo que tocar en cualquier agrupación para poder seguir adelante. Así, este joven rockero tocó en agrupaciones de salsa, latin jazz, música norteña… Y así, habiendo conocido y experimentado en lo musical, nació 1, 2, 3 con Andrés, un proyecto musical en el que retomó todos sus aprendizajes musicales para construir música a partir de su contacto con las colonias y culturas que se mezclan en los Estados Unidos.

Andrés eligió la música infantil cuando tuvo la oportunidad de tocar para niños y vio lo bien que se conectaba con ellos. Aunque pasar del rock  a la música para niños pueda sonar raro, Andrés lo considera un paso sencillo: a la larga el punk (del que viene) y la música para niños se componen de sonidos frescos que no se toman tan en serio a sí mismos, aunque  para Andrés el mensaje que debe poner en su música es algo muy serio: con su música promueve el bilingüismo, la aceptación, el ejercicio y la alimentación saludable.

En efecto, Sus temas promueven el bilingüismo y se cantan en español, inglés y hasta espánglish, pero además de buscar enseñar inglés (Fuera de Estados Unidos), también busca que los hijos de los inmigrantes latinos mantengan su idioma con orgullo, que se sientan validados socialmente como latinoamericanos que viven en Estados Unidos, y por eso hablan ambos idiomas. Es una forma de superar el racismo y la exclusión contra los inmigrantes no sólo latinos, sino todos aquellos que no forman parte de la cultura anglosajona.

Y por eso también usa ritmos latinos (no sólo tropicales) en sus canciones. Aprendió tanto de la cultura latina que recorrió al llegar a Estados Unidos que aprendió a apreciarla y rescatar susandres2 valores, tanto personales como musicales. Y quiere comunicar ese aprendizaje validando en la diferencia al inmigrante, mejorando la autoestima de los niños y el orgullo de ser latinoamericanos, venir de una nación y pertenecer a una familia diferente. Y ese es un tema importante en su música: aceptar al otro sin importar de dónde venga, de qué color es su piel o a qué persona ame.

En su música transmite temas sociales a los niños, especialmente sobre la inmigración y las condiciones del migrante, porque busca crear empatía hacia ese grupo social. Su música no es sólo para latinoamericanos, sino que llega a personas y niños de muchas nacionalidades y etnias creando puentes y vínculos empáticos entre ellos, que los niños entiendan por qué existe la mezcla de nacionalidades, y sobre todo, que entiendan que esa diferencia y mezcla de nacionalidades está bien. Su idea es cambiar en los niños la visión sobre los migrantes, es un proyecto social que cambia el presente trabajando con el futuro. Por ahora, quiere trabajar más en el estudio para poder contar más historias en las que rescate los valores y cultura latina para poder mostrarlos a los niños y el mundo.

Andrés recuerda con especial cariño a una mujer completamente anglosajona que se acercó a él después de un concierto para hablarle sobre su admiración y lo importante que era para ella su trabajo, pues ella misma descendía de inmigrantes que trabajaron la tierra en California. Esos son los puentes que ha construido, los corazones que logra tocar con su música. Pero para llegar allí, tuvo que dejar atrás muchas cosas, alivianar su equipaje y ser flexible, entendiendo las señales que le daba la vida para poder entregarse a su pasión actual: los niños, la música y el futuro. Y allí llego sabiendo fluir, dejando de luchar contra la corriente cuando perseguía sueños que no funcionaban, para empezar a andar el camino de lo que le apasiona, ese mismo donde las cosas fluyeron sin resistencia para que el mundo pudiese decir “1,2, 3, con Andrés”.

Te dejamos con su video “¡Salta, Salta!”

Para saber más, visítalo en

www.123conandres.com

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Y lee un fragmento de nuestra entrevista con este artista aquí.

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