Revista El Muro

  Te presentamos “Bastille Day”, una producción sobre terrorismo, corrupción y giros… muchos giros.

Por: Mauricio Moreno

@mauromoreno83

bastille-day_v3“Atentado en París” es una película coproducida entre estados Unidos, Francia y Luxemburgo por los estudios Anonymous Content, Vendôme  Pictures, TF1 Films Production y  StudioCanal. La película fue  dirigida por James Watkins.  En Colombia se estrenó el 15 de septiembre en un total de 142 pantallas, para ser vista por 47,277 personas, a pesar de un desempeño más bien flojo en carteleras de todo el mundo. En Francia, particularmente, fue presentada el 13 de julio de 2016, víspera del día de La Bastilla, y día en que transcurre buena  parte de la acción. Sin embargo, por los atentados terroristas en Niza, fue retirada de carteleras.

El argumento es bastante complejo. O mejor, innecesariamente complejo. Una joven francesa de izquierda   (Charlotte Le Bon) se enfrenta a un dilema moral cuando descubre que la bomba que iba a poner en la sede del Partido Nacionalista francés acabaría por matar a algunos inmigrantes africanos. Desesperada huye del lugar, pero un carterista estadounidense (Richard Madden) le roba el bolso,  para luego tirarlo a la basura a unas calles de allí justo antes de que explotara la bomba. La policía rápidamente lo ficha como terrorista, pero el agente de la CIA Sean Briar (Idris Elba), que obviamente es un agente rebelde, sabe que hay algo más, así que captura a Mason para luego reclutarlo y descubrir la verdad sobre un ataque que pone en riesgo la celebración del Día de La Bastilla. Y todo ese revuelto pasa como en 20 minutos.

Si en el primer párrafo hice énfasis en la cantidad de manos metidas en la película, es porque se notan. La película es una sucesión de giros que en su mayoría son bastante predecibles, soportados en una trama floja y que va de un lado a otro, como queriendo tocar muchos temas en muy poco tiempo. Muchas escenas olvidables, personajes que uno no recuerda, con poca fuerza y actuaciones nada destacadas. Cliché tras cliché, es hora y media de no saber muy bien qué es lo que está pasando.atentado-en-paris-bastille-day-idris-elba-12

Así mismo, la película está llena de gringadas. Primero que todo, dos estadounidenses salvando el mundo frente a la desordenada policía francesa, una cantidad de temas que uno no entiende bien como se conectan y cuya conexión se hace sospechosa desde el principio para que… ¡bam!   La conexión que uno creía que había resulta ser correcta. Es decir, la mayoría del contenido es predecible por las incontables pistas que dan en la trama y que más bien se sienten como cabos sueltos. Así mismo, acaba por justificar cosas como la tortura y los delitos.

Sin embargo, la película no es insalvable. Los diálogos no son del todo vacíos y las actuaciones son bastante aceptables en el caso de los personajes principales, teniéndose en cuenta el “elevado nivel intelectual” de la película. En ocasiones, hasta saca risas con cosas de las que uno no está muy seguro si eran o no para reírse. Destacable el papel de La Bonne, que parecía medio floreruda hasta la resolución del conflicto, donde se muestra realmente como una mujer fuerte, inteligente, valiente y con don de liderazgo frente a la pobre víctima del novio  malvado engañador que fue durante casi toda la película.

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Son 92 minutos de acción (sin mucho contenido social o político que podría estar allí al menos de manera velada), y hasta tiene uno o dos giros que realmente el público no ve venir. Su cometido, por supuesto, no es ganar premios sino dinero a punta de diversión rápida, y definitivamente lo logra: El público no se aburre viéndola. Es decir, es una película que logra su cometido, pero no mucho más: No es que nos haga mejores personas o que nos deje una gran lección, pero tampoco es para pedir reembolso.

Es una película que cumple su cometido. Vale la pena verla, no es del todo mala, pero no hay que esperar un gran clásico cinematográfico sino más bien un buen rato de acción, giros y un poco de confusión. Es un drama de acción que no pasará a la historia por mucho más que las circunstancias que llevaron a su cancelación en los cines parisinos, o por haberle solucionado el aburrimiento dominguero a más de uno entre comerciales de lavaplatos y celulares cuando la emitan por televisión abierta.

Calificación: 3

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Mauricio Moreno

Periodista por vocación, artista por devoción, escritor por pulsión y humano por diversión. Durante unos años, tuvo el orgullo de compartir planeta con John Lennon, Freddie Mercury, Gustavo Cerati y David Bowie. Estudió filosofía, pero la abandonó en busca de aventuras con amantes más fogosas que la fría razón. Pasó muchos años como profesor, pero se aburrió de tanto ego y se embarcó en la aventura sin retorno de vivir siguiendo su ser. Ama el café, la música y los animales.
Es creador, director y activo escritor de la Revista El Muro. Actualmente, prepara diversos proyectos literarios, periodísticos y audiovisuales enfocados en el apoyo a las diferentes escenas artísticas del país y el continente.

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