Revista El Muro

 

 

Por: Dragón Marino

Twitter: @Mhaurizio

Eres energía. Y ya. Y hasta el  más escéptico de los seres humanos tendría que aceptar eso. Es un hecho científico. Todos los seres estamos compuestos por átomos, que a su vez están compuestos por partícula sub atómicas que vibran a ciertas frecuencias muy altas para conformar la materia. No hay nada mágico ni esotérico en esto, es un hecho comprobado por la mecánica cuántica y la biofísica. En últimas, muchas formas de medicina trabajan con este principio fundamental para la sanación.

Pero, si somos energía con determinadas frecuencias vibracionales, ¿no podrían corregirse los problemas físicos, mentales y emocionales por medio de vibraciones también? La respuesta, obviamente, es sí. Y se hace por medio de un método llamado Bioresonancia. Esta terapia consiste en el uso de diferentes frecuencias vibracionales para equilibrar y armonizar el cuerpo del paciente desde el nivel sub-atómico. Hablamos con el Dr. Edgar Moreno, médico y conocedor de esta técnica terapéutica.

 

Sistema LIFE, uno de los dispositivos de Bioresonancia más efectivos y populares del Mercado

 

El principio es el siguiente: un daño a nivel sub atómico que se pueda presentar hoy por cualquier causa (bacterias, hongos, virus, metales pesados, radiaciones, campos magnéticos, traumatismos emocionales, etc.), se manifestará en el futuro con una sintomatología física, cuando el daño deje de ser sub atómico y se convierta en un daño molecular que afectará luego a la célula, los tejidos, los órganos, los sistemas y al individuo en todo su conjunto. En la bioresonancia, se busca que haya resonancia con la vida, corrigiendo los daños en los campos magnéticos del cuerpo. Y como en cada órgano esta energía se manifiesta de manera diferente, no se limita a solucionar problemas físicos, sino que también es efectivo en problemas mentales o emocionales.

La terapia no puede remplazar a la consulta alopática tradicional o a la consulta bioenergética, pero es un valioso complemento para ambas.  El Dr. Moreno realiza una consulta previa de aproximadamente una hora para conocer la patología del paciente, y con base en ella se realiza una primera sesión de bioresonancia que dura aproximadamente dos horas, en la que el paciente es conectado al sistema por medio de electrodos colocados en su frente y sus extremidades.  El sistema reconoce los patrones vibracionales del paciente y los compara con los almacenados en el software, y en los que estén disarmónicos, el médico envía la información correctiva al paciente. Esta terapia tiene, entonces, un importante componente preventivo, en tanto puede ayudar a corregir hoy los inicios de una enfermedad que podría manifestarse a nivel orgánico años después.  Sin embargo, aunque también trabaje sobre los síntomas que ya aparecieron, es importante tener en cuenta y reiterar que esta terapia no es un remplazo de la medicina tradicional, la cual trabaja sobre los daños orgánicos que ya se manifestaron y que se deben corregir. Se puede mezclar con otros tipos de terapia y no es necesario esperar a que haya una enfermedad para buscar este tipo de consulta, sino que se puede utilizar de manera preventiva en un paciente completamente asintomático.

 

Esta terapia la puede tomar cualquiera, siempre y cuando esté dispuesto a seguir los consejos y disposiciones médicas, es decir, siempre que quiera ser tratado y esté convencido de que puede sanar. Si quiere ser tratado, por ejemplo, de alcoholismo, debe estar dispuesto a cambiar los hábitos negativos y dejar de tomar. Si no quiere cambiar, ni esta terapia ni ninguna otra existente tendrá efecto. Así mismo, por el carácter y tipo de energía que se utilizan, interfiere con el funcionamiento de los marcapasos, y por eso, está contraindicado para pacientes con esos dispositivos. Por último, no es recomendado para embarazadas, pues se trabajaría con la energía de dos personas, lo cual puede confundir la lectura que haga el sistema.

 

 

Durante la consulta, el paciente es conectado a una serie de arneses y electrodos mientras descanza. 

 

Entre los casos exitosos que ha tratado el Dr. Moreno, se encuentra el de un paciente con eccema cuya causa no se había podido establecer a pesar de múltiples estudios. En la bioresonancia se encontró que se debía a la exposición a tubos de luz fluorecente. El paciente los retiró de su casa y sitio de trabajo, y el eccema sanó rápidamente. Otra paciente sentía temores múltiples a pesar de ser muy exitosa en lo económico, familiar y social. El sistema señaló que esos temores se debían a una situación traumática a los 11 años, edad en la que ella tuvo que empezar a responder por sus hermanos menores. Al ser consciente de esto, pudo trabajarse en ese trauma y hoy en día ha superado esos miedos.

Para contactar al Doctor Moreno:

Teléfonos 3115110 – 2262160 – 3102119509 – 3005607173

Correo electrónico: emorenop2003@yahoo.com.ar

 

Imagen del logo del sistema LIFE tomada de http://bydalorca.com/wp-content/uploads/2012/05/life_system_logo-e1337175967276.jpg

Imágenes proveídas por el Dr. Moreno. Reproducidas bajo autorización.

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