Revista El Muro

Te presentamos  “Representaciones”, obra de Alicia de la Torre, actualmente en exposición en Neebex

Por: Isabel Zuluaga

@zumbambico

“¿Dónde están las bocas?” Fue lo primero que pregunté al arribar a Neebex (Kra 3 # 12-42); todo porque una semana antes  de que “Representaciones”, la obra de Alicia de la Torre se inaugurara, había visitado la galería para depararme con el típico ajetreo del montaje que antecede a las aperturas. A pesar de que durante esa ocasión solamente crucé par palabras con la artista, noté que ella y sus colaboradores se disponían a clavar puntillas para colgar unas pequeñas esculturas con forma de bocas. Salí pues, con poca información y mucha expectativa de cómo luciría todo una vez listo.  La sorpresa fue que al regresar no solo vi bocas, sino una gran miscelánea de objetos colgando de las paredes. Y cuando digo “gran” no exagero…

Inicié el recorrido, detallando un mosaico de objetos dispuestos sobre un muro blanco, entre los que se encontraban varios frascos de vidrio vacíos, la gran mayoría con rótulos donde se leían los nombres de substancias homeopáticas como Rescate, Silicea, Lycopodium Clavatum,entre otros. Junto a estos, habían sondas, guantes, corazones de tela roja y de plástico y  una especie de velos escultóricos, hechos a partir de un material derivado del látex. Una colección de cosas como sacadas del cajón de una mesa de noche y que daban la impresión de haber sido compilados durante varios años por la artista.

Imagen: Isabel Zuluaga
Imagen: Isabel Zuluaga
Imagen: Isabel Zuluaga
Imagen: Isabel Zuluaga
Imagen: Isabel Zuluaga
Imagen: Isabel Zuluaga
Imagen: Isabel Zuluaga
Imagen: Isabel Zuluaga
Imagen: Isabel Zuluaga
Imagen: Isabel Zuluaga
Imagen: Isabel Zuluaga

Además del mosaico, estaba la sala de las bocas –réplicas de los labios de la artista. Estas se extendían a lo largo de dos paredes y cada una tenía un gesto, color y textura diferentes. En un cuarto vecino, habían unos espejos y acrílicos circulares trabajados con técnica mixta,  que honestamente no me evocaron mucho – por no decir, nada –   y en la mitad de la galería había un vestido blanco, aislado por velos blancos, que reposaba sobre una caja llena de tierra. Si piensa que ahí se acababa la muestra, está muy equivocado, pues a todo eso se sumaba una serie de fotografías de los labios de la artista y un video en el que se intercalaban los momentos de una misa, su boca gesticulando con agresividad y un ojo que orbitaba con curiosidad –el suyo. Demasiados mensajes, demasiada información,  que termina asemejándose a los capítulos de un diario escrito frenéticamente.

A decir verdad, todo lo allí expuesto resulta bastante disperso. En vez de amalgamarse entre sí para brindar coherencia a la obra, los diferentes medios empleados por Alicia generan una saturación incomoda. Son tantos los mensajes disparados por la artista, que hacen que tamaña sensibilidad se vaya por la borda. Y es que  no está mal hablar de muchas cosas a la vez, pero “Representaciones” carece de un foco, que no solo impide contar una historia sino que opaca la visceralidad latente en sus piezas.

No obstante, cabe señalar que, a pesar del brusco caos provocado por  la falta de edición de la artista, no queda duda de la absoluta entrega que depositó en su obra, la cual estará expuesta hasta el próximo 26 de febrero. Es desafortunado como el irrefutable toque personal y sincero de la misma, se ven auto saboteados por  su deseo casi angustioso de mostrar una enorme cantidad de productos, que acaban por convertirse en las piezas sueltas de un rompecabezas sin forma. Y el harakiri es mucho más profundo cuando sin proponérselo, desemboca en la fórmula del arte contemporáneo mediocre: “sexo, violencia y religión”, dejando casi ningún espacio para el rincón íntimo que inicialmente pretendía mostrar.

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Isabel Zuluaga

Respira colores, formas y palabras mientras frecuenta cafés donde raya servilletas en medio de rumores de vidas. Apasionada por historias del cotidiano, fanática de Blink 182, noventera de corazón y viajera obstinada hacia el universo de sus sueños. También conocida como Zumbambico

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