Revista El Muro

 

Por: Segio Leguizamon

@chechojajaja

 

Cuando voy a cine solo tengo una necesidad, que la película me entretenga a mi y a la personas con la que voy. No importa cómo lo haga. Generalmente las buenas películas entretienen, es imposible que una mala película lo haga.

 

La última vez que fui no había mucha oferta de cine, así que ver un título donde apareciera el nombre Tom Hanks era una garantía, era ir a la fija a pesar de ir un miércoles con tapas. (No vaya usted a creer que porque se pague la mitad entonces uno esté en la capacidad de botar la platica). Creo, sin temor a equivocarme que Tom Hanks tiene un vínculo muy profundo con el mar, y esto se ve en su última película “Capitán Phillips”.

 

Advierto que durante los primeros 5 minutos arrugue la frente y pensé en salirme, pues no pasa mucho, uno podría pensar que va a ser un drama : un Tom Hanks viejo, una esposa, una casa, un barco carguero, una tripulación inocente, un gordito mono. Así pasan los primeros minutos, con ganas de haberlos usado yendo al baño con calma y no haberse salpicado las manos, o comprando un combo decente y no haber metido de manera ilegal doritos con gaseosa.

 

Sin embargo es el preludio de una película simple, pero emocionante y tensa. Cuando digo que Hanks tiene un vínculo con el mar, es cierto. Se siente gran placer verlo actuar como capitán del Maersk Alabama, un buque carguero que se ve sometido a acercarse a la costa de Somalia dentro del plan de navegación. Ahí, tampoco ha pasado nada.

 

Por otro lado un grupo subversivo de somalíes planea atacar el buque con dos botes a motor cargados de piratas rabiosos y malacarosos, armados con armas. Aunque uno que otro lleva un cuchillo, o ¿cómo se explica que de repente y de la nada siempre en las películas el malo saque uno?

 

Cuando uno ve a los actores que interpretan a los rebeldes somalíes cabe la pregunta: “¿De dónde carajos sacaron a estos tipos?” Porque en verdad me hicieron sentir tenso y preocupado por la vida del capitán y su tripulación. Y hay uno que es feo, feo, feo, pero es el que mejor actúa. Aquí todavía no ha pasado nada.

 

Es obvio que el buque es asaltado por los somalíes, y de una manera bastante graciosa, pues no usan ningún dispositivo moderno sino una “pinche” escalera metálica con dos ganchos para agarrarse del borde. Esa parte me pareció divertida, pues ver a toda la tripulación pujando para que la escalera no se agarrara fue muy particular obviando los tiros que casi los mata. Los somalíes se apoderan del Maersk y en el puente (cuarto  donde se dirige la embarcación) someten a dos hombres y al capitán, quién mediante “trucos” (cuando vean la película lo entenderán) intenta confundirlos logrando que la  mayoría de la tripulación se esconda en el cuarto de máquinas. Aquí ya casi van a empezar a pasar cosas.

 

Todo parecería terminar de manera simple, el capitán accedería a las peticiones de los rebeldes, los somalíes se llevarían su botín y la película duraría no más de 20 minutos, pero si algo me ha enseñado el cine y las mujeres es que bien es mal y mal es peor. Así que de manera casi milagrosa el gordito mono del que les hable al comienzo, saca el famoso cuchillo y somete al líder de los rebeldes. Y vaya que ahí si empiezan a pasar cosas.

Se intercambia al capitán por el líder de los somalíes, los malditos incumplen, se lo llevan en un bote salvavidas, la tripulación los sigue sin poder hacer mucho, avisan a la marina, llegan dos portaaviones, un helicóptero, los secuestradores planean llegar a Somalia, el capitán se desespera, la marina planea una forma de rescatarlo, cuatro miserables tienen en apuros a la marina de los Estados Unidos, el bote salvavidas se acerca a la costa, la marina planea dividir a los rebeldes, la tensión se apodera de la sala, el gobierno americano no puede permitir que el bote llegue a tierra africana, los rebeldes están desesperados, la vida del capitán pierde valor de valor, yo estoy en la silla emocionado, entretenido, quiero que al capitán no le pase nada y que le den de baja a esos miserables que se lo llevaron. No puedo despegar los ojos de la pantalla, no le voy a contar más, no le voy a contar si se salva o no el capitán, no le voy a contar si llegan o no a la costa, no le voy a contar con quién fui al cine…solo le voy a decir que ahí si empiezan a pasar cosas.

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Imagen central tomada de: http://www.laredso.com/2013/10/18/protagonistas-reales-desmienten-hechos-narrados-en-la-pelicula-captain-phillips/ 

 

 

 

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