Revista El Muro

 

Por Tatiana Maya Valois
@Newecohumanity

La historia de este proyecto comienza con mi nacimiento, así que voy a saltarme un par de años hasta cuando empiezo la universidad. Cuando llegó la hora, decidí estudiar Ingeniería Ambiental porque la relación con “ambiente”. En el desarrollo de mis estudios descubrí algo que no pensé encontrar en mi carrera: un enfoque social. Inmediatamente después de terminar el pregrado, vine a Australia y cursé una Maestría en Gestión Ambiental con énfasis en Turismo Sostenible en la Universidad de Queensland. Actualmente, estoy terminando otra maestría: Educación para la Sostenibilidad en la Universidad de Griffith.

La verdad, nunca fui la más aplicada en el estudio: Vagué durante todo el colegio y parrandeé tieso y parejo en la universidad. Pero algo pasó, algún cable hizo conexión y me volví fanática del aprendizaje. Fue en la maestría, cuando tuve más libertad de aprender por mi propia cuenta, que me desencanté de la teoría tradicional del ambientalismo. Lo que veía en clase y lo que veía en el mundo no cuadraba, no lograba empalmar las soluciones de un lado con la situación del otro. Después busqué trabajo y empezó la frustración: “¿minería y desarrollo sostenible? ¡Pero cómo! ¡En donde!” Pasé muchas hojas de vida, llevo 5 años en Australia y nunca he tenido un trabajo en “mi profesión”. Mi mamá parecía pensar que yo no quería trabajar…y tenía razón: El trabajo de gerente ambiental en una oficina de consultores o en un departamento de sostenibilidad ambiental de quién sabe que industria, donde te sientas 8 horas al dia, 5 dias a la semana a preparar reportes de miles de páginas que solo sirven para guardar record y no hacen realmente mucho “por el ambiente”… no, ese no era mi sueño. La verdad, sentía alivio cuando recibía un mensaje que decía: “lo sentimos pero desafortunadamente su perfil profesional no concuerda con los requisitos para este trabajo. Guardaremos su hoja de vida y estaremos en contacto si una nueva oportunidad se presenta”.

Yo no estudié para exigir respeto por tener títulos ni para competir por estatus económico, ni siquiera estudié porque “eso es lo que va a dar plata” o porque “esa es la carrera del futuro”.  El futuro ya estaba ahí. Yo estudie por que quise, porque me gusta estudiar lo que estudio, porque me encanta aprender. Observo desde la distancia la vida de la mayoría de quienes trabajan la jornada “8/5 o más”, tanto en Australia como en Colombia, y siento profundo dolor, en parte porque yo he estado ahí, haciendo un trabajo que no quiero hacer solo para recibir un pago.

Decidí no traicionarme a mí misma invirtiendo mis capacidades físicas, emocionales, espirituales e intelectuales en un trabajo ineficiente, vacio, carente de valores, de propósito, de cuidado por los demás. Busqué un trabajo que me apasionara… y me encontré con al mundo de “¡si lo que haces vale la pena, no te pagamos!”. Todos las iniciativas con las que me involucré operan 100% bajo voluntariado, y gran parte de los voluntarios eran esclavos de la jornada “8/5 o más” durante el día, con familias y muy poco tiempo disponible. Imagínese… las cosas que valen la pena en su vida, las cosas que apasionan, hay que hacerlas de afán porque 1) no le van a pagar y 2) no tiene tiempo porque hay que “trabajar para vivir”.

Ahí, enfóquelo: “trabajar para vivir”. Ok. Si usted siembra monedas, no le nacen tomates. La vaca no da leche si le inserta un billete. Vida y dinero no son lo mismo. El dinero no es sucio, es nuestra relación con él, como lo usamos y los sistemas que hemos diseñado para distribuirlo, lo que carga todo el peso en la desbalanceada balanza. “Células de la Tierra” es un proyecto que busca darle un giro de 359 grados a la forma en cómo nuestras sociedades establecen relaciones comerciales, trabajan, gobiernan, lideran, generan seguridad y diseñan su cultura. Digo 359 porque el giro es total, pero no llega al mismo punto de donde partió. Es una iniciativa que nace de mi participación en grupos involucrados con proyectos en monedas complementarias y pueblos de transición, lo que me llevo a empezar un blog para explorar mis ideas el cual llame “The New Economics for Humanity” o NEH (Actualmente el blog está en inglés).

The New Economics for Humanity. Fuente: Archivo de la autora. Reproducido bajo autorización.

Mi teoría es que el mundo de los negocios, al ser conformado por humanos que crean ambientes y circunstancias que provocan reacciones externas y por tanto un cambio en la estructura interna del cuerpo, no escapa de las reglas de la naturaleza. Empecé a hacerme preguntas sobre mi propio cuerpo y creo que en circunstancias “normales”, el cuerpo a nivel interior tiene que vivir en gran armonía o será un cuerpo enfermo. Trillones de células conviven con bacterias, se organizan y miles más cuerpos, forman tejidos, órganos,  sistemas, manejan información… el mundo interno del cuerpo tiene un nivel de complejidad igual o más perturbarte que la complejidad del planeta. Entonces me pregunte “si nosotros los humanos fuéramos al planeta tierra lo que las células son a nuestros cuerpos, ¿cómo funcionaríamos? ¿Cómo funcionan las relaciones comerciales, de  gobierno y demás, al nivel interno de nuestros cuerpos? ¿Puede la humanidad tomar la decisión consciente de actuar acorde a los parámetros de la vida?” Una célula no puede estar aburrida haciendo el trabajo que tiene que hacer, no puede estar desmotivada, pero su motivación no depende en la cantidad de energía que va a obtener de su trabajo. Una célula no puede aspirar a acumular energía  infinitamente (en el mundo de los negocios gran parte de esa energía se expresa como dinero). La obesidad es el ejemplo para ilustrar un intento de acumular energía de manera ilimitada.

Células de la Tierra busca que literalmente trabajemos para vivir y vivamos para trabajar, desde un contexto en donde el trabajo que hacemos no es una cruz y el dinero no es necesariamente un intermediario y bajo ninguna razón un obstáculo en la ecuación, es un catalizador. Busca darles una opción a esos apasionados voluntarios esclavos de la jornada “8/5 o más” de sentirse a gusto y sin culpa generando ingresos económicos a través de sus pasiones y liberarse. La propuesta consiste en la creación de una plataforma online que ofrece una estructura y un proceso para transformar ideas socialmente justas, espiritualmente “satisfactorias” y ambientalmente sostenibles en negocios a través de un empalme con inversionistas laborales, inversionistas de ideas, e inversionistas financieros. El sistema busca ser completamente abierto y transparente entre los miembros, incluyendo particularmente transparencia y 100% visibilidad pública en el manejo financiero tanto a nivel individual como a organizacional. En un futuro cercano, tenemos pensado aplicar el concepto llamado “democracia actualizada” con el cual vamos a empezar a experimentar creando una política de BioNegocios y BioEmprendiemiento (para mayor información, consulta http://upgradedemocracy.org/).

Han sido 5 años de experimentos, de los cuales 4 estuvieron llenos de dudas y preocupaciones, hace poco más de un ano decidí renunciar completamente a la idea de un trabajo “normal”, no volví a pasar hojas de vida y me metí de lleno en este proyecto. No me da dinero, pero no hay palabras suficientes para explicar el grado de satisfacción en lo que hago. Trabajo a veces más de 8 horas al día, pero no soy esclava, hago lo que me apasiona. No ha sido del todo fácil, la historia es larga y solo puedo adelantar que la mayor parte de los obstáculos, sino todos, los he puesto yo misma. Todo lo que puedo decir es que cuando uno se compromete con uno mismo a buscar eso en lo que uno realmente cree, y vivir acorde a ello, la vida empieza a alinearse para dárselo.

Alguna vez alguien me dijo una frase que traducía “¿no será que si todo el mundo piensa lo opuesto a ti, es porque tú estás mal?” O en otras palabras “¿no será que tú estás loca?” Muchos años después, mi respuesta todavía es no. No se trata de estar bien o mal. Se trata de balancear el vivir en sociedad pero no permitir que el colectivo lo seduzca a la auto-traición. Ya somos muchos locos por ahí… aquí hay al menos una.

 

Para explorar el proyecto, puede ir al blog www.newecohumanity.blogspot.com, en donde encontrara una página dedicada a él.  NEH está también en Facebook, Twitter (@Newecohumanity) y próximamente Google +.  Si desea mayor información sobre “Democracia Actualizada” puede unirse al grupo google bajo el nombre ContactCon o a través de la presencia online de NEH. 

Tatiana Maya es una escritora invitada a la revista

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