Revista El Muro

 

Por: Mauricio Moreno

director@elmuro.net.co

@mauromoreno83

 

Era una tarde soleada en Bogotá. Esperaba en Maloka sin creer lo que estaba a punto de pasar: iba a conocer a uno de los personajes más emblemáticos de la música reciente colombiana, un nombre que está inscrito en la historia del rock nacional, miembro fundador de dos de las agrupaciones más importantes de los últimos treinta años en el país (La pestilencia y Aterciopelados), y cuya música, además, ha sido de gran influencia para la creación y orientación de esta revista: Héctor Buitrago.

Esperamos un rato con Camilo, el fotógrafo de El Muro. Héctor llegó a Maloka en compañía de su esposa, y los cuatro nos dirigimos a una panadería cercana a comer algo. Y allí estaba el equipo del Muro, entrevistando a una de las grandes estrellas del rock nacional en una panadería, y todo para ver que es una persona como nosotros, con sueños y esperanzas, pero también, con la tranquilidad y la satisfacción de una gran labor cumplida, y la consciencia de un camino por recorrer.

Los comienzos: Aterciopelados

Héctor encontró la música de manera inocente y espontánea. Un amigo lo convenció de comprar su primer instrumento y de empezar a tocar. Tiempo después, nació la Pestilencia, en donde tocó junto a Dilson Díaz hasta finales de los ochenta, intentando expresar por medio del punk rock sus sentimientos. Después, conoció a Andrea Echeverry y formaron “Delia y los Aminoácidos”, agrupación que luego se convertiría en “Los Aterciopelados”.

El sonido de Delia y los Aminoácidos, y posteriormente de Aterciopelados, traía influencias del punk y el new wave, entre otros sonidos. El rock era la base, pero se permitían incluir bossa nova, carranga, carrilera… lo importante era la autenticidad y la personalidad de la banda. Si sentían que la música que componían se parecía a otra cosa, preferían cambiar el arreglo. Su música fue cambiando con el tiempo, y ya en su segundo álbum —El Dorado—  incluyeron canciones con una fuerte influencia de la música andina y el bolero. Caribe Atómico, sin embargo, sería el álbum que marcaría un importante giro en su estilo musical con la incorporación de sonidos electrónicos de la mano del productor Andrés Levin, quien había trabajado con agrupaciones de la talla de Los Amigos Invisibles y El Gran Silencio. Este cambio de orientación musical fue una evolución antes que una ruptura: los llevó de lleno a sonidos más contemporáneos y, en últimas, a tener más elementos para una creación musical que ya era bastante rica y se complementaba con letras que reflejaban sus sentimientos y opiniones frente a temáticas sociales difíciles. A partir de Gozo Poderoso, Héctor empezó a producir los álbumes de Aterciopelados, marcando así la independencia musical del grupo en una línea que los acompañaría durante “Rio” y “Oye”, sus producciones más recientes.

“…y todo para ver que es una persona como nosotros, con sueños y esperanzas, pero también, con la tranquilidad y la satisfacción de una gran labor cumplida, y la consciencia de un camino por recorrer”.

Así como sus sonidos han evolucionado, también lo ha hecho su visión. En su búsqueda de identidad musical, encontraron un camino espiritual que se cristalizaría en su álbum Gozo Poderoso. Este enfoque no era nuevo, sino que ya se notaba en canciones como El Dorado (que habla sobre ese tesoro que habita en nuestro corazón y espera a que lo experimentemos y sintamos) o La pipa de la paz, que lleva también un mensaje ancestral. Pero fue el encuentro  filosofías orientales y ceremonias medicinales ancestrales como el Yagé lo que influenció las letras y música de “Gozo Poderoso”, un álbum lleno de optimismo y alegría y que marca el horizonte espiritual e ideológico del grupo. Aterciopelados cambió su visión musical por una llena de optimismo y tranquilidad que se reflejan en canciones como Luz azul o Que te besen, pero sin dejar de lado su componente de crítica social, de defensa de los derechos sociales, del indigenismo, y sobre todo, la autenticidad e identidad de la banda.

En el 2005, gracias a la maternidad de Andrea y a toda la inspiración que llegó con ella, se generó la necesidad de dar cabida a una gran cantidad de material enfocado hacia la mujer, sus vivencias, experiencias y problemáticas. El espacio de Aterciopelados se quedó corto y fue necesario crear proyectos individuales en los que cada uno pudiese hacer composiciones independientes, gracias a lo cual nacieron Andrea Echeverry 1 y Conector 1. La banda continuó, pero el público no diferenciaba muy bien los proyectos individuales de la música de Aterciopelados. Por eso, a partir de 2010 decidieron tomar un “año sabático” para que cada quien pudiese continuar con su visión como solista, incluyendo su puesta en escena, su estética y su propuesta musical.

Aterciopelados no se ha acabado, pero por ahora continuarán separados. Andrea está preparando su tercer álbum como solista, que en opinión de Héctor será el más aguerrido con los temas del poder femenino; él, por su parte, lanzó hace poco Conector 2. En este momento el principal interés de ambos es la construcción de sus caminos y recorridos como solistas. Es muy pronto para hablar de un nuevo disco de Aterciopelados, pero será el futuro quien hable.

Conector: Música para la sana acción.

El recorrido de Héctor lo ha llevado a lanzar dos álbumes con una banda llamada Conector. La propuesta musical de Conector actualmente busca la sanación de, la tierra, quien la toca y quien la escucha. Por eso, la música busca ayudarnos a conectar con lo superior, con lo divino, con nosotros mismos y con la naturaleza. Es música que parte del corazón y del amor para llevarnos a expandir nuestra conciencia, al tiempo que añade elementos contemporáneos en términos de estilo y producción, e incluso poesía y humor en las letras. Son cánticos devocionales que no sólo buscan hablar de las relaciones de pareja o de todas las cosas que normalmente ocupan las letras de las canciones. Conector canta a lo divino; busca unir lo terrenal con lo que no lo es, con lo divino, pero también busca unir géneros y visiones. La búsqueda de la unidad espiritual lo ha llevado a incluir sonidos, instrumentos y géneros de diferentes latitudes, y a acompañarse de artistas invitados diversos que aportan maravillosamente a ese camino de unión y amor entre los seres humanos. Diferentes visiones, concepciones y religiones unidas en un solo sentir de amor y unidad.

Aunque queda claro que detrás de la música de Héctor hay una búsqueda espiritual, el enfoque social no se ha perdido de sus composiciones. Cada canción tiene una finalidad, ya sea ayudarnos a armonizar nuestros centros energéticos, crear conciencia sobre los problemas ambientales, defender lo ancestral… la música es activismo sonoro, es sonido que se utiliza para servir y concientizar sobre problemáticas importantes. Al conectarnos con lo divino y entendernos como parte de la unidad, al buscar entendimiento y unidad, empezamos a defender los derechos de los géneros, los niños, los indígenas, los animales… La música de Conector está hecha para la sana‑acción. Ejemplo de esto está en su participación en Canto al Agua, un proyecto que busca ayudar a la sanación del agua por medio de la música, enfocándose en el rio Bogotá.

canto

Canto al agua en Bogotá Medita 2012. 

Fotografía: Cortesía de Lucién Rodríguez.

Héctor es una persona muy especial. Su energía es muy agradable, tranquila y amable. Es producto de un camino espiritual y musical que lo ha traído a un punto muy bello y en donde se completa un círculo, donde la música se pone al servicio de muchas causas y tiene como fin generar cambios sociales y ambientales reales. Héctor ha recobrado el uso milenario ritual de la música, y él mismo se ha convertido en un instrumento para la paz y el amor en un mundo complicado. Nadie creería, al verlo hoy, que es fundador también de una banda de punk llena de fuerza y denuncia como La Pestilencia. Su búsqueda espiritual, su conexión y su voluntad por ser una persona cada día más consciente le han permitido llegar a este momento en el que no sólo denuncia, sino que puede proponer. Sin embargo —y a pesar de todos los regalos recibidos— su esencia permanece allí, sus ganas de aportar, de usar su poder creador para lograr un mundo mejor; lo único que ha cambiado es la fuerza y crudeza de antes, transformadas ahora en sutilidad y suavidad. Atrás quedaron sonidos fuertes como los de Pilas, Colombia conexión o Florecita Rockera, ahora sus sonidos están llenos de paz, tranquilidad y amor. 

La respuesta a la pregunta “¿cómo hacer música sin venderse?” es en últimas es la gran incógnita del triunfo musical y uno de los logros más sorprendentes de Aterciopelados, en mi opinión. La industria de la música exige sonidos fáciles y pegajosos, y no recibe muy bien propuestas alternativas. Sin embargo, desde los tiempos de Aterciopelados, la música ha sido para Héctor un vehículo en el viaje de la búsqueda de la identidad. Eso lo llevó a crear —junto con Andrea Echeverry— un sonido rockero auténticamente colombiano que logró comunicar un mensaje con el que todos podíamos identificarnos. Así, llegaron a crear himnos que aún hoy todos recordamos. Canciones sociales que tocan fibras sensibles en un país azotado por la violencia y el miedo. Pero el miedo está para superarse. Las ganas de crear un país mejor, de seguir el camino más honesto, son el motor que puede vencer cualquier miedo.

 “Héctor es una persona muy especial. Su energía es muy agradable, tranquila y amable”

Para Héctor, la autenticidad, el amor y el agradecimiento por los dones recibidos son la clave de la felicidad. Recibir y agradecer, estar abierto a lo que llegue, a los nuevos caminos y las nuevas oportunidades son ingredientes esenciales del éxito. Para ser una estrella hay que hacer lo que se quiere, aprovechar las oportunidades, ser constante y dejar salir ese maravilloso regalo que es la música. Y hacerlo sin expectativas. Esperar a que pase algo, y que eso no pase, crea tristeza y desánimo. Y como últimos consejos, Héctor nos recomienda aprovechar los nuevos medios y encontrar la manera de moverse de forma independiente. Y ante todo, hay que conservar la esencia.

El sonido no es de muy buena calidad, sin embargo, compartimos con ustedes la entrevista que le hicimos a este ícono de la música colombiana.

Conector by Revista el Muro

Para saber más sobre Conector, visita:

Página Web: www.conhector.com

Facebook: https://www.facebook.com/conectormusica

Twitter: @KonHector

Sobre Aterciopelados

Página Web: www.aterciopelados.com

Facebook: https://www.facebook.com/aterciopelados

Twitter: @aterciopelados

Sobre Andrea Echeverry:

Facebook: https://www.facebook.com/AndreaEcheverriOficial

 Fotografías: Camilo Gonzáles. http://www.flickr.com/photos/aricami/7789338160/in/photostream

 

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