Revista El Muro

 

Por: Nestor Rivera

@Mugrealojo

 

En abril de 2013 la editorial Sphere publicó la obra El canto del cuco (The Cuckoo’s Calling), supuestamente, la ópera prima de Robert Galbraith. En Julio del mismo año, después de una tímida incursión en el mercado (1.500 ejemplares vendidos aproximadamente), saltó la liebre de la farándula editorial y se reveló que Galbraith no existía y que la autora real de la obra era J.K Rowling, la misma del mundialmente famoso Harry Potter. Como era de esperarse, las ventas del libro se dispararon de forma inmediata y astronómica, tanto así que al finalizar el año Amazon reportó que El canto del cuco había sido el tercer libro más vendido en sus tiendas. Cosa que debió levantar la moral a su autora después del trágico fracaso comercial, y las terribles críticas que recibió Una vacante imprevista, su obra anterior.

Esta navidad, dejándome llevar por el nihilismo comercial de la temporada, me hice a un ejemplar de la obra en español publicada por editorial Planeta. Es una novela policiaca en la que un militar retirado, Cormoran Strike, se ha convertido en un investigador privado de poca monta al que, al parecer, por un azar de la vida, le llega un cliente multimillonario quien pone a su disposición una jugosa suma de dinero para que investigue la extraña muerte de su hermana adoptiva, una turbada y prestigiosa modelo inglesa que supuestamente se ha suicidado en extrañas circunstancias.

El desarrollo de la historia pretende revelar la cara humana de los personajes que viven en el mundo de la moda y la farándula, pero la escritora se queda corta y no pasa de recrear la caricatura del espíritu plástico y vacío del jet set, que día a día nos venden las publicaciones de chismes y los infinitos realities televisivos. El ritmo narrativo es bastante plano, y carece de los altibajos de intriga y suspenso propios del género policiaco y no ofrece ni un lejano punto comparativo con las obras de Agatha Christie o Arthur Conan Doyle, verdaderos maestros de la literatura detectivesca. 

El asesino es bastante predecible, casi 100 páginas antes de que acabe el libro y el final es romanticón y meloso por decir lo menos. Además de esto, Rowling (o tal vez su editor) no fueron capaces de evitar la tentación de incluir referencias de marcas y productos comerciales (presintiendo una futura versión cinematográfica de la obra, lo que les asegura la venta de pautas publicitarias por adelantado), estrategia que en los últimos años ha sido empleada por escritores como E.L. James (50 sombras de Grey) y Dan Brown (Inferno) y que tristemente rebajan los libros y la literatura al mismo nivel de los catálogos de supermercado.

Como si todo esto fuera poco, la edición en español de Planeta (por lo menos la de pasta ordinaria) deja mucho que desear, está llena de huérfanas, viudas y gazapos de digitación, además de abundantes errores de sintaxis provenientes de la ausencia de un corrector de estilo en el proceso de la traducción. Todo lo cual hubiera podido evitarse si se hubiesen preocupado más por la calidad de la obra que por la rapidez y el flujo de capital que produciría la venta del libro.

En julio de 2013, cuando se descubrió la verdadera identidad de la autora del Canto del cuco, la prensa no dudó en mofarse de las editoriales que rechazaron el manuscrito. Pues bien, como reivindicación le doy mi total apoyo a esas editoriales que tuvieron claro que no todo lo que se escribe merece ser publicado.

 

FICHA TÉCNICA

Título: El canto del cuco

Autor: Robert Galbraith

Editorial: Planeta

Encuadernación: Tapa blanda

Páginas: 477

PVP: COP 45.000

 

Imagen reproducida desde www.arealibros.es

 

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