Revista El Muro

Presentamos el libro de cuentos que busca empoderar a las niñas desde pequeñas y revolucionando la forma de crear cuentos infantiles.

Por: Mauricio Moreno

@mauromoreno83

Francesca Cavallo y Elena Favilli lanzaron hace años una campaña en kickstarter proponiendo crear un libro en el que se replanteara la idea misma del cuento de hadas y se contaran historias en las que, a diferencia de la mayoría de cuentos, las protagonistas no fuesen princesas que necesitan ser rescatadas por galantes príncipes valientes y encantadores. Premisas como estas nos han traído películas como Forzen, Shrek, Valiente o Moana, con personajes femeninos fuertes que replantean la ya clásica imagen de Cenicienta siendo rescatada de su mala vida porque un hombre se obsesionó con ella.

El resultado de la campaña es ‘Good Night Stories For Rebel Girls’, o como se tradujo al español, ‘Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes’. El libro cuenta la historia de cien mujeres  que se atrevieron a seguir sus sueños. La traducción es de Ariadna Molinari Tato y la adaptación de la portada de Carmen Irene Gutiérrez. La edición latinoamericana está a cargo de la Editorial Planeta y cuenta con 211 páginas que incluyen las historias, los agradecimientos y una bonita sección donde se invita a la niña a contar su historia y dibujar su retrato.

El libro es inspirador. Como hombre que al menos intenta estar pendiente de las cuestiones de género, este tipo de texto me parecen refrescantes entre tanto cliché machista y feminista: un texto que trata de dar un justo valor a muchas mujeres de la historia, sin por eso convertirse en un panfleto antifálico altisonante y sin argumento. Acá, por el contrario, se narran cuentos acerca de  mujeres, niñas y hasta una trasgénero que se enfrentan a los convencionalismos de su época y lugar y con el viento en contra logran salir y destacarse en deportes, ciencias, artes, la sociedad y como personas. Historias inspiradoras de mujeres poderosas acompañadas por ilustraciones hechas por artistas de todo el mundo.

Colombia tiene su cuota de aparición en el libro con la historia de Policarpa Salavarrieta y la ilustración de Paola Escobar. Realmente, es el tipo de cuento con que me gustaría que criara a las nuevas generaciones: historias de mujeres fuertes que no caen en clichés andróginos de ese feminismo que nace más del resentimiento que del deseo de un mundo mejor. No, este libro presenta historias de manera que busca inspirar antes que generar discordia o miedo, que busca demostrar que no importa qué se quiera, mientras se crea que es posible y sobre todo en uno mismo.

La crítica negativa que podría hacer es a la forma. La idea es buena, el contenido es bueno, pero las historias suelen ser planas y unidimensionales, casi que tienen un formato carente de un conflicto claro que les de estructura. Además, no sé realmente qué tan niñas sean las niñas a las que se dirijan las historias, tal vez lleguen más a una preadolescente  con conceptos más claros que pueda entenderlas mejor que una pequeñita de las que aún esperan que sus papás les cuenten cuentos. Se puede decir también que algunas de las historias son violentas (pero la vida en últimas lo es), y también que algunas de las protagonistas de las historias no merecen del todo aparecer allí, pero eso responde más a valoraciones subjetivas.

En resumidas cuentas es un libro bien bonito y enriquecedor. Su calidad literaria no es grande, pero las historias inspiran y llevan a buscar y querer conocer más sobre sus protagonistas. Es un libro que vale la pena tener para inspirar a las pequeñas y los pequeños a vivir y respetarse sin importar el género, soñar y creer luchando contra los convencionalismos y limitaciones impuestos por la sociedad, la familia y la mente por encima para ser fiel a lo que se es. No es casualidad que esté preparándose una nueva edición del libro, ojalá llena de más historias inspiradoras que creen una generación de rebeldes que creen un mundo mejor para todos y todas.

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Mauricio Moreno

Periodista por vocación, artista por devoción, escritor por pulsión y humano por diversión. Durante unos años, tuvo el orgullo de compartir planeta con John Lennon, Freddie Mercury, Gustavo Cerati y David Bowie. Estudió filosofía, pero la abandonó en busca de aventuras con amantes más fogosas que la fría razón. Pasó muchos años como profesor, pero se aburrió de tanto ego y se embarcó en la aventura sin retorno de vivir siguiendo su ser. Ama el café, la música y los animales.
Es creador, director y activo escritor de la Revista El Muro. Actualmente, prepara diversos proyectos literarios, periodísticos y audiovisuales enfocados en el apoyo a las diferentes escenas artísticas del país y el continente.

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