Revista El Muro

 

Por: Mauricio Moreno

director@elmuro.net.co

Confieso con alegría que desde que inicié mi trabajo con la Revista el Muro, me acerco cada día más a los sonidos alternativos colombianos. Y uno acaba por pensar que después de ver superhéroes en tarima, hombres disfrazados de vaca promoviendo el veganismo o marimondas prendiendo el carnaval en pleno rock al parque, no puede sorprenderse más. Pero escucha el “Cumbia Rebelde” y se da cuenta de que no, de que cada vez hay cosas más raras, más entretenidas y de una calidad técnica impecable. Cumbia Rebelde, de 2012, es el último trabajo de Puerto Candelaria, los mismos que nos trajeron Mono Loco (una canción sólo con la letra O), el botellófono, el Kolombian Jazz y el chucu chucu underground. Y a pesar de los altos estándares de rareza, logran sorprender con este álbum.

El diseño de la portada es sencillo y divertido, lleno de imágenes que uno no espera encontrar juntas en el mismo sitio, tales como un iglú, una hamaca, un zepelín, un faro y una sartén. En cuanto al diseño interior, se encuentra unos sobrios créditos y una fotografía de la banda… siendo ellos mismos. Tanto por dentro como por fuera, el diseño deja ver lo que musicalmente se avecina al escuchar el álbum: humor, alegría, sabrosura y diversión. O simplemente, el encuentro entre lo cotidiano y lo absurdo. Y además, la edición que adquirí vino con afiche J.

 

 

“Cumbia Rebelde” es un álbum lleno de sabor y con una mezcla de géneros que hacen completamente inútil intentar definirlo: cuando uno lo pone creyendo que es un disco de cumbia, inician con “Upa Beat”, que suena como si los Corraleros de Majagual estuviesen haciendo Maracatú y música electrónica. Luego, aparecen un par de cumbias y cuando uno piensa que al fin si es de cumbia, aparecen un par de canciones de cantina llenas de parodia y humor. Para rematar, su vena europea se manifiesta en “Balkanika”, una canción con aires a Kusturika. Y encima de eso, no dejan en ningún momento de coquetear con el Kolombian Jazz y el Ska.  Quien se sienta conocedor para clasificarlos, que lo intente. Pero es mucho más entretenido relajarse y disfrutar esta contradictoria e indefinible obra.

Las letras están llenas de humor inteligente y reflexión. Algunas otras son simplemente tarareos, y también hay pistas sinfónicas que pueden bailarse con todo sabor. En cuanto a lo musical, el álbum es impecable: La experiencia y la calidad de los músicos y de la producción se hacen notar en un álbum hecho para que quien lo escuche sienta la necesidad de bailar. Así mismo, es la versalitilidad y originalidad de los integrantes de Puerto Candelaria lo que permite que el álbum esté lleno de ritmos tan diferentes y a la vez tan armónicamente mezclados.

Plagado de sabrosura y de sonidos que evocan a Colombia aunque estén hechos a ritmo de los Balcanes, “Cumbia Rebelde” es un álbum que vale la pena escuchar y sobre todo bailar, porque como dicen los candelarios, el que no baile es porque no le gusta leer.

 

Ficha técnica

Producción general: Merlín Studios Producciones

Producción Musical: Juancho Valencia – Puerto Candelaria

Producción ejecutiva: Juan Felipe Arango

Producción de sonido: Gabriel Vallejo

Diseño y Diagramación: Otrocuento audiovisual

Imagen central tomada de la página de Facebook oficial de Puerto Candelaria: https://fbcdn-sphotos-c-a.akamaihd.net/hphotos-ak-snc6/327075_10150297281707098_1329023983_o.jpg

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