Revista El Muro

 

Por: Mauricio Moreno

director@elmuro.net.co

No me gusta hablar de política en el Muro (de hecho lo tengo prohibido). Sin embargo, hoy voy a hacerlo (¡ventajas de ser el director! J ). Escribo estas líneas bastante antes de la publicación del próximo número. La fecha es 24 de Abril de 2013. Seguramente los sucesos de hoy estarán olvidados dentro del medio mes en que la publicación salga, pero escribo esperando que a la vez sea una píldora para la memoria. Hoy se cayó el proyecto de ley que permitiría la unión matrimonial de parejas homosexuales en Colombia. Hoy, en mi país, atacaron el derecho a amar.

Se podría decir que, como heterosexual, no me toca esto, pero no es cierto. Simplemente, el Estado se nos está metiendo, literalmente, entre las cobijas. Y eso nos pega a homosexuales, bisexuales, heterosexuales, intersexuales, asexuales, rarosexuales, o lo que sea. El Estado se está metiendo con nuestro derecho a amar. Y eso es responsabilidad nuestra. No sólo por el tipo de representantes que elegimos, sino porque los cambios culturales empiezan desde adentro. Si queremos una re evolución, si queremos un Estado que nos represente y que respete nuestros derechos individuales, si queremos ser personas libres y felices, tenemos que empezar por cambiar nosotros mismos y empezar a aceptarnos. Y aunque suene obvio, es un punto tan difícil que por eso nos la pasamos hablando de eso en esta página.

Todos tenemos nuestros gustos “particulares” en la cama. Fetiches, objetos o conductas, sentimos preferencias sexuales que el resto puede juzgar como “desviadas”. Y es por ese miedo al juicio que no salimos del closet, es decir, no aceptamos abiertamente las cosas que nos satisfacen plenamente en la cama. Y en ocasiones, ni siquiera las aceptamos ante nosotros mismos, aunque en el fondo sabemos que son lo que nos hace felices. Y ahí nace la frustración, la depresión y el desespero, todo por miedo al qué dirán. Y como no nos gusta algo en nosotros, juzgamos al resto de personas por lo que los hace felices. Como nos negamos el derecho a amar, se lo negamos a los demás. Y si es el Estado el que lo quita, está creando una sociedad enferma, reprimida, triste y ansiosa. Y más aún, es un Estado que vulnera los derechos fundamentales que tiene cualquier pareja (pensión, salud, herencia…), que es algo en lo que no me voy a meter, pero es el meollo legal del asunto. Se quita dignidad humana a otro ser simplemente por sus gustos en la cama, como si alguien fuese verdaderamente “normal”.

Pero no soy tan básico como para mantener el nivel del discurso en el uso que le dan otras personas a su trasero (que es el nivel en el que muchos mantienen la discusión, y tristemente, muchos gobernantes se mantienen ahí). Acá hay que hablar es de amor. ¿Por qué suponemos que el amor entre dos hombres o dos mujeres no puede existir? ¿Por qué suponemos que el matrimonio gay es simplemente una excusa para el sexo? Si la cuestión es de naturaleza y de reproducción, de puros genes, deberíamos prohibir el matrimonio y que cada hombre embarace cuantas mujeres pueda. No, la discusión es mucho más alta. No nos están negando el derecho al sexo, sino el derecho a amar y hacerlo público. Acá no hay que hablar de sexo, sino hablar de dignidad, de derechos, de amor. ¿Por qué amar a alguien a quien no amaríamos nosotros le quita la dignidad a otro ser humano? ¿Tan importantes son nuestros gustos que todo el mundo debe compartirlos?

Pues yo sí creo que el amor entre dos personas del mismo sexo puede existir. Y que lo primero que necesitamos para que al Estado deje de importarle quién se casa con quién es que cada uno de nosotros “salga del closet”, pero no declarándose homosexual, sino permitiéndose amar las cosas que ama, no sólo en la pareja, sino en general. Y cuando aprendemos a aceptarnos a nosotros mismos, aprendemos a aceptar a los demás, a ver lo bonito de ellos, a permitirles ser quienes son, así como nosotros nos permitimos ser quienes somos, simplemente porque al aceptarnos, dejamos de juzgarnos. Al juzgar, agredir y prohibir en el otro, en últimas, sólo estamos atacando lo que no nos permitimos y el otro sí: Es pura envidia. El día en que todos empecemos a aceptarnos, será completamente irrelevante quién se casa con quién o a quién le gusta qué. Nuestra fe será el amor. Sueño con un mundo sin tolerancia ni aguante, sino con amor y aceptación.

Para terminar, algo que no quiero quedarme sin decir. Muchos se oponen al matrimonio gay supuestamente por lo que dice la Biblia. Yo los invito a ser bien cristianos, MUY cristianos, y aprender a amarse y a amar a los demás. Jesús vino a instaurar el derecho a amar. Por eso dijo “ama al prójimo como a ti mismo”. Lo que se supone es que nos amamos a nosotros mismos. Pero el amor no tiene condiciones, el amor no dice “te amo, pero…”. El amor es pleno. El amor con condiciones se llama divorcio. Amémonos, aceptémonos, con virtudes, defectos y especialmente siendo conscientes de qué y a quién amamos. Después, podremos mirar al otro y veremos que es un ser humano como nosotros, que merece amar a quien sea así como nosotros mismos lo podemos hacer.

Y si eso no es suficiente, y sin ánimo de ofender, les recuerdo que lo dijo un hombre que era bondadoso con las trabajadoras sexuales y andaba para arriba y para abajo con otros doce de su mismo sexo. Así que negarse y negar al otro el derecho a amar es una soberana agresión contra la palabra de Jesús.

Yo apoyo el derecho a amar. No sólo no debería prohibirse, sino que no nos debería importar a quién aman los demás. El amor es lo más hermoso que tenemos los seres humanos. A quién se ame es lo de menos, realmente no le quita dignidad, pureza ni belleza a ese amor.

Imágenes centrales tomadas bajo licencia creative commons de http://www.tikkun.org/nextgen/wp-content/uploads/2011/11/cc_danny.hammontree.jpg

Y de http://marriedmilitary.files.wordpress.com/2010/10/military_gay.jpg

Imágenes de introducción reproducidas de http://3.bp.blogspot.com/-g4QC-DZhMSc/UW7_hgOqiWI/AAAAAAAAAS0/-ltCGx-gjZQ/s1600/537066_10151591698729273_188398666_n.jpg Y de http://www.flickr.com/photos/gazeronly/7241185308/sizes/m/in/photostream/

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