Revista El Muro

Te presentamos una interesante y llamativa propuesta musical de Spaguetti western y Rocanroll

Por: Mauricio Moreno

@mauromoreno83
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Es curioso cómo una propuesta muy, muy vieja termina siendo algo novedoso. No me malinterpreten: amo la situación actual de la música en Colombia y no soy de los que dice que  “todo suena igual”, pero realmente es refrescante encontrar algo radicalmente distinto y que sea comercializable (o que al menos no sea una cosa absolutamente loca diseñada para un nicho muy específico, mayormente los papás de los de la banda). Pero Los Tucos no le apuestan a la fusión, no le apuestan al “rock”…  tienen una línea muy clara de Country, rockabilly y Spaguetti western (la música de las películas de vaqueros) y Rock and roll, pero no de ese rock and roll que todos decimos que va desde el Hair Metal de Europe hasta el metal más pesado… sino Rock and Roll a la antigüita, a lo Elvis o a lo Chuck Berry.

La agrupación vende su sonido y su estética de vaquero, pero no vaquero a lo Bon Jovi sino vaquero  a lo Billy The Kid. Los Tucos no dicen quiénes son sus miembros, sino que sencillamente en sus redes dice que la banda está conformada por 9 Dedos (Voz), El Perro (Guitarra-Voz),  El Turco (Bajo) y El Forastero (Batería). ..  Más que apodos, suenan a alias de forajido. El álbum fue portadalanzado en este año y se grabó y mezcló en Angry Records, mientras que la masaterización se realizó en Rocketeer Fábrica Audiovisual. El trabajo está compuesto por 14 canciones (incluyendo una introducción llamada “Forajidos” y un outro llamado “La despedida”) con una duración total de 41:16.

La portada y el arte interior siguen el mismo patrón estético y muestran imágenes “cowboy” que si uno no supiera que las tomaron ahí en Mondoñedo, hasta se come el cuento de que están en Arizona o alguna de las regiones desérticas del sur de Estados Unidos y el norte de México. Siguen el patrón estético de los discos viejos de vinilo, señalando que es un disco en alta fidelidad y poniendo cuales son sus más grande éxitos en la portada. Los chicos contaron su cuento muy bien contado, tanto que uno hasta a veces duda que no se lo estén tomando en serio y realmente se sienten cowboys o simplemente todo es parte de un mismo chiste muy muy elaborado.

Los sonidos de Los Tucos Spaghetti Rock & Roll siguen, como dije antes, las líneas del Spaguetti  Western o del rock and roll sin que se pisen mucho el uno con el otro. Lo interesante es que uno no se siente escuchando a dos artistas distintos, sino que de alguna manera, tal vez por la interpretación o por la voz de “9 dedos” se siente una gran coherencia en toda la propuesta. Lo interesante es que la interpretación de ambos géneros es bastante correcta, y la voz de “9 dedos” resulta bastante apropiada para el género y la ejecuta muy bien, aunque a primera vista suene rara y en algunos contados momentos suena un poco forzada. Peor en líneas generales, los músicos hacen su trabajo de manera muy exitosa sin importar en qué género se estén moviendo.

bandejaEn su mayoría, las letras del disco hablan de forajidos, pistolas, la ley, horcas… del mundo vaquero que nos presentaron como vaquero, peor más del lado de lo que vivió un forajido como Jesse James que de la vida diaria de un vaquero. Ahora bien, varias de las canciones más rocanroleras hablan de la tusa… y mucho. Las canciones de Tucos se cantan en español e inglés, pero es allí donde viene el que para mí representa el lunar del álbum, justo en las letras: Es más un juicio personal que me muestra lo políticamente y enfermizamente correcto que me he vuelto. Los temas de vacas, chicas, borbón y robos bancarios se hacen molestas con algunas líneas que hablan directamente sobre maltrato a la mujer o asesinatos… ya no me parece tan chistoso. No creo que tengan muchos fans entre el público feminista, pero la pregunta de fondo que uno acaba planteándose es… ¿hasta dónde es chistoso el chiste?

Este es un trabajo que vale la pena tener y que hay que, sobre todo, tomarse con humor. Es imposible no sentir la atmósfera de humor en las canciones, los textos, la estética… es un disco que vale la pena tener para escuchar una propuesta realmente diferente en un mercado que, aunque rico y lleno de propuestas, no cuenta con cosas tan arriesgadas como esta. Es una propuesta interesante a nivel de composición y concepto, por lo que vale mucho echarles ojo a estos muchachos. Y si la idea les suena a vieja y rara, les recuerdo que no serían la primera banda que acaba llegando al mainstream a partir del reciclaje de sonidos muy muy viejos… ¿Periné le dice algo a alguien?

Calificación: unaestrellaunaestrellaunaestrellaunaestrella ceroestrellas

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