Revista El Muro

Presentamos el álbum debut del Santo Hereje, una agrupación bogotana que arriesga tanto en lo musical como en lo ideológico.

Por: Mauricio Moreno

@mauromoreno83


“El Santo hereje” es una propuesta con algo más de 6 años en la escena bogotana y que recién lanzó su primer trabajo discográfico, titulado con el nombre de la banda. Un trabajo bien interesante que se precia de no ser radiable, más tal vez por las dinámicas de los medios nacionales que por falta de calidad o valor comercial.

“El Santo hereje”, el disco, cuenta con siete temas para un tiempo de reproducción total de 26:02. Fue grabado por Pablo Rodriguez, quien también se encargó de la mezcla y el master. La presentación es clásica: una caja plástica delgada que guarda al disco con la portada impresa. El librillo contiene las letras de las canciones acompañadas de fotografías de los miembros de la agrupación. La producción artística es de El Santo Hereje, La Habitación y HB Diseño. En la grabación participaron Samuel Cardona y Andros Duke (batería), Nicolás Vargas y Gustavo Alvarado (Bajo) Andrés “Friedman” y Francisco Abella (guitarra y teclado) y Manuel Ortiz (composición, letras, voz y guitarra)

santher2 La música del Santo Hereje tiene una base rockera muy fuerte utilizando una formación tradicional de bajo, guitarras, teclado y batería. Sin embargo, se aventuran a mezclar géneros y ritmos diferentes, haciendo un tanto inoficioso el intento por clasificarlos en una tendencia determinada, en efecto, sin salirse del rock, se escuchan dejos a cumbia o carranga, así como a reggae o ska… es resaltable la  libertad que se toman al momento de componer y preparar sus temas. Una mezcla muy bien lograda que los marca en el mapa como una agrupación colombiana y con importante influencia de los géneros tradicionales del país.

Las letras del Santo Hereje son bastante combativas. Tres de los siete cortes tocan abiertamente temáticas sociales, dos son instrumentales y uno es un cover de Jorge Velosa, en el que no dejan de lanzar dardos contra el negocio de la música y las emisoras. Tras SatánTanTan, la obertura instrumental, viene “Reggaetón Sad Love story”, un tema que describe una historia de enamoramiento y banalidad que cierra magistralmente con un comentario social más hacia la estética y creencias que los sonidos del Reggaetón. Luego, viene “No vuelvas”, una canción suave de amor, desamor y despecho.

El cuarto corte, titulado Philip Mortis, ronda por los predios del gypsy y el ska sin caer en los clichés y modas de las tendencias actuales en cuanto a esos géneros ni dejar de hacer una durísima crítica a uno de los vicios que más muertos deja en el planeta: El Cigarrillo. Luego, viene “Y tú!”, una dura crítica a la tendencia anticontestataria que se encuentra en muchos artistas  que evitan los temas sociales, con lo que se ganan la dedicatoria del coro: “y tú, cantando huevonadas”. Algo que en últimas recuerda la frase de Bertol Bretch que dice que el arte no es un espejo para reflejar la realidad, sino un martillo para darle forma.

El trabajo cierra con un cover del Maestro Jorge Velosa que resulta bastante respetuoso en su fusión de géneros entre Carranga y Rock. “Las Siete Hierbas” es el tema con el que rinden tributo a este boyaquito, cerrándolo con una durísima crítica al mercado musical como se plantea hoy en día en las emisoras, denunciando con humor cómo hay un supuesto éxito de AC Dc en el número uno de “RadioAsfixia” desde 1983 mientras se le cierra la puerta al rock colombiano por no pagar. Algo exagerado, pero no  alejado de la realidad. Y el trabajo cierra con otro tema instrumental, NoNo.

El trabajo me gustó bastante. Es una apuesta bastante disfrutable, gozable y divertida. Las letras salvajes y llenas de humor, el respeto por lo autóctono y hasta el cover del Maestro Jorge Velosa hacen que este disco sea uno de mis preferidos actualmente. Y es que, a pesar de estar en una escena con gran calidad, pocas agrupaciones son tan combativas como El Santo Hereje, y es aún más raro que esa combatividad se acompañe de letras divertidas y ritmos pegajosos e interesantes, incluso cuando ellos creen que eso sacrifica su radialidad.santher

En cuanto a lo negativo, es poco. Tal vez, el hecho de que el trabajo no venga en CDR sino en mp3 puede dificultar el uso en algunos programas de computador o equipos de sonido viejos. Así mismo, la idea bien interesante de conectar canciones entre sí por medio de la continuidad en las pistas (estoy pensando particularmente en las dos primeras) se pierde con este formato. Eso, sin hablar de la pérdida en calidad de sonido que igual la mayoría del público no nota.

Y bueno, hay que decir que son bastante fuertes con los medios, pero uno, que trabaja en esto, sabe el regaño es merecido. Aunque, muchachos, no todos somos así. Hay quienes si trabajamos por la escena con toda, sin meternos en peleas y sobre todo buscando que propuestas como esta no caigan en el olvido.   Igual, los entiendo… y muy bien.

Pero más allá de todo eso, este es un muy buen trabajo. Humor, buena música y buena ejecución en un trabajo que se nota hecho con un gran esfuerzo. Es la oportunidad de escuchar un trabajo que seguramente no se va a escuchar jamás en las emisoras comerciales, no sólo por no pagar sino por el humor y los duros dardos que la banda les tira los descalifican de ese circuito. Pero es rock nacional que muestra tendencias de lo nacional y que se arriesga tanto en lo musical como en lo ideológico. Es un trabajo que vale la pena comprar, aunque Radioasfixia nunca lo vaya a programar.

Para comprarlo visite su Facebook. O gorree el pedacito que hay en Soundcloud, pero escúchelo.

Calificación, 4

Imagenes tomadas del Facebook de la agrupación.

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Mauricio Moreno

Periodista por vocación, artista por devoción, escritor por pulsión y humano por diversión. Durante unos años, tuvo el orgullo de compartir planeta con John Lennon, Freddie Mercury, Gustavo Cerati y David Bowie. Estudió filosofía, pero la abandonó en busca de aventuras con amantes más fogosas que la fría razón. Pasó muchos años como profesor, pero se aburrió de tanto ego y se embarcó en la aventura sin retorno de vivir siguiendo su ser. Ama el café, la música y los animales.
Es creador, director y activo escritor de la Revista El Muro. Actualmente, prepara diversos proyectos literarios, periodísticos y audiovisuales enfocados en el apoyo a las diferentes escenas artísticas del país y el continente.

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