Revista El Muro

Por:Mauricio Moreno

Gene Simmons alborotó el mundo rockero al decir que el rock había muerto. Y muchos no leyeron su argumento completo y salieron a ventoliar madrazos contra el lengüilargo bajista de Kiss. Entre los que respondieron están Dee Snider y los Foo Fighters, pertenecientes a dos diferentes épocas del rock que Gene separa muy bien. Snider si leyó lo que dijo Simmons, los Foo, bueno, creo que su respuesta fue tan larga como la frase desconextualizada de El Demonio. Y ahora yo me quiero unir a la ventolera, con ánimo de aportar algo a la discusión desde los ojos de alguien que no está en el mercado, la industria o la escena, y sobre todo, el país al que se critica.

El argumento del demonio es sencillo: antes de 1984 se pueden nombrar bandas grandes que no se diluían en las moditas del mercado. Ahora no. Ahora, por las nuevas formas del mercado es que cosas como “What does the fox say” o “Gagnam Style” arrasan con los charts y a los dos meses son música de viejoteca. Y eso afecta a ese muchacho que se acaba de comprar una guitarra y sueña con ser un rockstar a lo Kiss, porque ya no tendrá carrera como músico. Pero en últimas él también es responsable por eso: las disqueras no le apuestan a proyectos de largo plazo como el de  los rockeros viejos, sino a moditas momentáneas, particularmente porque la gente no paga para mantener esos proyectos comprando los discos, sino que máximo compra la canción del día y no se interesa en tener nada más del trabajo del artista en cuestión… y eso cuando paga, pues por fantástico que parezca, los rockstars también pagan servicios y compran el pan para el desayuno, y no lo hacen con canciones (pero muchos usuarios consideran que su música debería ser gratis). Y para colmo, la decisión de qué estará de moda y qué no la toman un montón de tipos encorbatados que analizan a qué temita le sacarán plata esta vez  y no el público. Es básicamente lo que Pernett nos decía alguna vez sobre la escena Mainstream (aunque no tocó el tema de los que descargan música): La escena comercial te agarra, te masca un par de años, te saca el jugo y te bota. Que lo digan las Spice Girls…

 

El video del que hablé. No estoy diciendo que Pernett sea un rockero. Creo. no sé.

Para Gene, atrás quedaron los tiempos de los Beatles, los Van Halen, Los Scorpions, los Queens, los Rollings Stones y los Kiss, los tiempos de las grandes bandas, de esos  tres, cinco o pocos más que todos y todas idolatraban, cuyas biografías conocían de pé a pá. Y en efecto, en esa época era tan conocido un Mick Jagger como un Brian May, o un Paul Mcartney como Ace Frehely o un John Deacon. Las épocas donde los Axls o los Bonos y los eran tan importantes como los Slashs, los Nikki Sixx,  los Keith Moons o los Lars Urich. Esas épocas donde Tommy Iommi se daba el lujo de mandar a Geezer Butler a echar a Ozzy de la banda, a pesar de ser el creador y frontman, para seguir con la compañía de Bill Ward.  Hasta Bon Jovi, que desde el inicio se concibió como empresa y no como banda, necesitaba esconder que sus miembros eran diez años más viejos que el vocalista, casados y con hijos para no dañar la imagen adolescente de la banda. Y por eso el excelente Snake Sabo tuvo que salir de la empresa Bon Jovi: por feo. Todos eran importantes y por eso había que guardar coherencia de grupo. Y si eso no cambió, ¿quién sabe cómo se llama el teclista de Justin Bieber? ¿Quién le toca la guitarra a Britney?

Dee Snider, de Twisted Sister, le respondió a Gene que la piratería ha empoderado a la gente, que los hace encontrar artistas viejos y revivirlos, y que ahora los rockeros viven por amor al arte.  El rock sigue siendo poderoso, aunque la música haya perdido el “moyo”. Los foo Fighters, parte de la generación perdida de Simmons, dijeron simplemente en twitter “no tan rápido, Dios del Trueno”, pues ellos van a sacar álbum. Vamos a ver si los compradores los apoyan o siguen con la tónica destructiva que critica Simmons, esa creencia de que porque son gringos todo lo merecen gratis (aunque no, Gene, la gente cree que merece todo gratis porque sí, no por ser gringos).

Pero creo que Gene tiene en parte razón, y mucha. Salvo por Nirvana, no se puede nombrar una sola banda gringa que haya alcanzado el nivel de los Stones o Kiss después de 1984. Eso es verdad, pero sólo en parte. Más al sur del continente, durante los años del “rock en tu idioma” se levantaron muchas voces que durante los ochenta y noventa revolucionaron la escena latina. Yo puedo nombrar al menos 5 bandas: La Maldita Vecindad y los Hijos del Quinto Patio, Soda Stereo, Los Rodríguez, Aterciopelados y Café Tacvba. Y puedo seguir: Los fabulosos Cadillacs, Los toreros muertos y Fito. Y si somos abiertos con el término “rock”, podemos hablar de Molovot, de Ilya Kuryaki  y podría quedarme acá recordando bandas todo el día. Y muchos pasaron de agache, y otros con pésima calidad se colgaron del avance de los otros, pero así fue también en los años dorados del rock gringo, que Simmons sitúa antes del 84. El rock no murió, se fue a Tijuana por tequila sexo y marihuana y no volvió… se quedó a vivir al sur del río.

Scorpions. Los europeos también pusieron su cuota en todo esto. 

Y a muchos les escandalizará que ponga a bandas latinas (y un par de españolas, hay muchas buenas) porque acá estamos  acostumbrados a pordebajear lo nuestro (al menos para mí, Café Tacvba le da sopa y seco en cuestiones musicales a muchos). Pero son reconocidas internacionalmente por su calidad. Y sólo cité bandas que aportaron algo al sonido rockero latinoamericano, no a otras que realmente no hicieron mucho más que sonar como suenan los gringos y los ingleses, haciendo música pensada para venderse (Juanes, Kraken o Barón Rojo son ejemplos, aunque sé que sus fans debatirán sobre el empleo de mi madre por decirlo) u otras que a pesar de ser muy buenas, tal vez no tuvieron tanto impacto internacional como merecían (como los Elefantes o las 1280 Almas de Bogotá). Las bandas que nombré sonaron a América Latina y fueron reconocidos internacionalmente, llegando a ganarse el Grammy Latino y el gringo, dejando sus nombres escritos en la historia del Rock, aunque no en el racista y payoleado Rock And Roll Hall of Fame (al que pertenecen bandas tan rockeras como Abba, mientras que bandas que hacen rock de verdad ni pasan por esa acera).

Este rock que vive en américa latina es un rock mutante que en gran medida se mezcló con las culturas locales. Chile, Argentina y México son países tremendamente rockeros, pero sus sonidos son auténticos (una tendencia que empieza a crecer en el Rock Colombiano), no pegados a lo que los hombres de gris que critica Simmons dicen que es la música que debe sonar en radio. El rock no murió, anda de parranda, a veces bailando cumbia, a veces rumba, a veces porro, a veces Reaggue, coqueteando con el vallenato y hasta pegándole a la Carranga. En una escena y un mercado clasistas como los del Rock, es difícil esperar que el rock latino tenga el éxito de Kiss en el mercado anglo cantando en español, y menos cuando la industria anglo no les presta mucha atención en los términos en que se plantean a sí mismos… pero la verdad no quiero ver a Rocco Pachukote cantando con los children of the 5th block o a Andrea Echeverri meneando la cadera a lo Shakira. Y creo que ellos tampoco. Y no estoy diciendo que el rock latino sea la nueva industria rockera, dista mucho de serlo, pero es donde se están dando las evoluciones sonoras que hacen grandes a los grandes. Y es por eso que hay que mirar hacia otro lado para encontrarlo, no en la anquilosada y monotemática industria gringa a la que ya todo le suena igual.

Y es cierto, aunque el rock se trasteara para latitudes más tropicales, la escena jamás será la misma. “El mainstream te masca, te saca el jugo y te escupe a los dos años”, ya no apuestan, en ningún caso, a proyectos sostenidos, que vivan de la venta de discos y los conciertos. Salvo contadas excepciones (Shakira es una de ellas), en el rock y el pop es muy difícil triunfar hoy en día, pero es más difícil mantener el proyecto a largo plazo. No sólo porque las boy bands se vuelvan manes y ya pierdan el chiste o las princesas del plop se conviertan en las brujas de la historia, sino porque a la industria le interesa vender sencillos rápidos, y hay que mantenerse fresco y en constante evolución al servicio del negocio, cosa que no es fácil y que en últimas impide la consolidación de sonidos y proyectos serios en un mercado caprichoso.

kiss

El Propio Dios del Trueno, el que armó el tierrero

Pero el rock no ha muerto. Dee Snider tiene mucha razón: ese niño que compra su primera guitarra, si sabe en lo que se mete, sabe que lo hará en gran medida por amor al arte. Hay una escena alternativa donde por supuesto no todo es bueno, pero hay gran calidad de sonidos y músicos luchando para salir adelante con excelentes propuestas que realmente merecen un chance en radio y lo que les falta es tener plata para sonar en la Pega o el Planeta Cronch, aunque emisoras como Radiónica y Radio Nacional les abran el espacio (sin contar a los medios alternativos y emisoras virtuales que nos la jugamos por ellos). Y las redes sociales les permiten compartir sus sonidos con el mundo y llegar a crecer, y eso no es algo despreciable: Así nació el pequeño monstruo de Justin Bieber. Y tal vez los rockeros no puedan ya salir a jugar golfito con Groucho Marx como lo hacía Alice Cooper (principalmente porque Marx murió) o no puedan inundarse en Jack Daniels como lo hacían… bueno, todos, o cantarle a las montañas de Mr. Brownstone a la que le componían los Guns And Roses, pero esta escena, más madura y menos ochentera, con trabajo y seriedad, permite vivir de ella, vender de manera independiente, conseguir seguidores y en últimas volver a esos orígenes del rock, menos estrafalarios y mucho más underground, más de bares que de estadios, más íntimo y sincero que escandaloso. Los Rockstars de los 80 vivían como hoy lo hacen los popstars que, por decirlo de alguna manera, siguen en sus años de vida útil para el negocio. Y ese es el nicho que se cedió. El negocio del rock, al agonizar, está dando paso a la industria del rock.

El Rock no ha muerto, mutó y ahora pasó de ser el negocio del rock a ser una industria. Más prequeño y más humilde, pero con más corazón y fuerza, más lejos de las modas pero más cerca de las personas, más cerca de Dios, más lejos del Vaticano. Ya no hay una banda que cambie todo en Estados Unidos porque allí el mercado ya cambió y el rock no es ya lo primordial (aunqe siga vendiendo barbaridades), pero el sonido rockero cambió de latitudes y se mezcló con otros sonidos dando  pie a nuevas fusiones que representan en términos de calidad lo que Simmons añora de los 70. Y los pasos de los pioneros de esos sonidos hoy en día son recorridos por cientos de bandas que trabajan por pasión antes que cualquier cosa y crean nuevas sonoridades haciendo que el rock -ese dinosaurio fofo que sólo se mueve porque sus fans lo llevan a cuestas- ande por sus propios medios. No es que esté renaciendo, es que nunca murió, sino que se trasteó. Pero el man está vivo, y mucho.

No, Eugenio, El Rock no ha muerto, anda de parranda.

 Imagen 1: «Rudolf Schenker.Klaus Maine.and.Mattias Jabs.in Bulgaria2010» de Stolz – Template:От концерта им в София на 25 октомври 2010. Disponible bajo la licencia Creative Commons Attribution-Share Alike 3.0-2.5-2.0-1.0 vía Wikimedia Commons – http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Rudolf_Schenker.Klaus_Maine.and.Mattias_Jabs.in_Bulgaria2010.JPG#mediaviewer/File:Rudolf_Schenker.Klaus_Maine.and.Mattias_Jabs.in_Bulgaria2010.JPG
imagen 2 y de apertura: «KISS -DSC 1481- 8.29.12 (7894062234)» de Joe Bielawa from MInneapolis, USA – KISS -DSC_1481- 8.29.12Uploaded by tm. Disponible bajo la licencia Creative Commons Attribution 2.0 vía Wikimedia Commons – http://commons.wikimedia.org/wiki/File:KISS_-DSC_1481-_8.29.12_(7894062234).jpg#mediaviewer/File:KISS_-DSC_1481-_8.29.12_(7894062234).jpg

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  • Una recomendación muy útil para este espacio y para que sea atractivo para los lectores. Eviten escribir sobre cosas que no saben, generando una nota de opinión con errores descomunales, groseros con el Rock and Roll y con muchos artistas que se escapan del nulo conocimiento de Rock que tiene el escritor sobre el artículo, pretendiendo controvertir y/o ampliar la discusión que inició Gene Simmons y que también es grosera.

    Ejemplos de estos comentarios inapropiados:

    “Salvo por Nirvana, no se puede nombrar una sola banda gringa que haya alcanzado el nivel de los Stones o Kiss después de 1984”

    Perdón, entendí mal o ¿está sugiriendo que los Rolling Stones son una banda “Gringa”?

    Nirvana empezó en 1987, para decir algo y existió hasta 1994. Esa es una década de diferencia donde también se forjaron bandas de culto y múltiples géneros como Guns n´ Roses, Pixies, Pantera por mencionar muy pocos ejemplos dentro de un vasto catálogo de grandes bandas Norteamericanas. Que no se note tanto el antiamericanismo con el despectivo “gringo”, creo que en un artículo no es serio.

    Concéntrese en Pernett mejor!

    • Acepto el gazapo de los Stones, no era lo que quería decir. Sin embargo… leyó el texto de Simmons? son casi que textualmente sus palabras… y me parece desproporcionado comparar a Pixies con los Beatles, y ese es el punto central que siento que ud pasa por encima en su indignación.

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