Revista El Muro

Te presentamos esta excelente cinta de guerra, drama y suspenso ambientada en la guerra contra el terrorismo, y que además es la última cinta en la que aparece el fallecido Alan Rickman

Por: Mauricio Moreno

@mauromoreno83

La dificultad de hacer dilemas morales en las películas es que se corre el riesgo de caer en toda clase de clichés y lugares comunes. Yo, que estudié filosofía como carrera, soy especialmente exigente en ese aspecto: rara vez encuentro un dilema que no me parece tonto, generalmente son paparruchas cursis revestidas de moralidad. Pero en el  caso de “Eye in the Sky” (traducida como “Enemigo invisible”), los dilemas morales están a la orden del día y no son vacíos y banales, sino que el espectador los ve y hasta los siente de manera muy cercana, incluso, quienes asistimos a la proyección nos vimos divididos en simpatías al final de la cinta sobre el curso de acción de las maniobras militares.

eyeinthesky2 La película es británica, dirigida por Gavin Hood y protagonizada por Helen Mirren, Aaron Paul, Alan Rickman y Barkhad Abdi con libretos de Guy Hibbert. Las críticas han sido en general positivas y desde su estreno en 2015 ha recaudado 24 millones de dólares. Es, además, la última oportunidad de ver al recientemente fallecido actor Alan Rickman, célebre por su papel de Severus Snape en las películas de Harry Potter.

La película es una entretenida progresión de dificultades morales y políticas para los personajes. La Coronel Katherine Powell está a cargo de una misión para capturar a un grupo de terroristas en Kenia con el apoyo de drones. Pero la misión cambia cuando se dan cuenta de que varios de la lista de más buscados preparan un inminente ataque, por lo que la misión cambia de “capturar” a “matar”, pero de inmediato se ve bloqueada por las limitaciones políticas de su país.

Esta es una situación complicada, pues se trata de un ataque en suelo amigo con probables pérdidas civiles contra objetivos estadounidenses y británicos, que sólo empeora cuando una niña se sienta a vender pan en la línea de fuego y convirtiéndola en un inevitable daño colateral. Así, el espectador ve durante 102 minutos las diversas posturas, objeciones de conciencia y dificultades implicadas en la guerra, y particularmente, la guerra con drones.

La película es excelente. Las actuaciones son de muy buena calidad y el guion es en líneas generales muy sólido. Ésta cinta lleva al público a encontrarse cara a cara con las dificultades políticas y morales de un ataque, haciendo que no todo sea blanco y negro, sino que lo lleva por toda la escala de gris que implica  la situación. Es un thriller psicológico antes que una película de guerra, pero mantiene al espectador pegado al borde de su asiento durante sus 102 minutos de duración.

Por supuesto, no todo es perfecto. Claramente, hay más de una escena cliché de lagrimones de soldaditos gringos , pero a diferencia de películas cursis como “Francotirador”, cuyas lágrimas fueron materia prima de chistes antiimperialistas, estas no se sienten forzadas: cualquiera lloraría en esas situaciones, aunque no por eso deja de ser cliché. Así mismo, hay elementos que pudieron aprovecharse mejor, como la existencia de la familia de Benson (Rickman) o el lado humano de los terroristas, algo que se insinúa hacia el final sin desarrollarse. Y claramente, el título en español no es muy apropiado, siento que hasta crea falsas expectativas.

rickman

Si espera una película de acción, huya. Es un  drama moral y psicológico ambientado en la guerra contra el terrorismo muy interesante, un juego de ética y política práctico que no requiere de muchos efectos ni personajes para cumplir con su cometido, peor no tiene mayores balaceras o persecuciones. Es una película que vale la pena ver para entender diversas caras y dificultades de la guerra contra el terrorismo y el uso de drones, las posturas de distintos países y que las cosas no son tan sencillas como se piensa, no sólo a nivel moral, sino también político y militar. Véanla, vale la pena para dejar de ver la guerra a blanco y negro o juzgar a los militares de manera apresurada. Una película inteligente y bien hecha, que pone a dudar con dilemas morales bien construidos las implicaciones éticas de la guerra con drones.

Calificación: 4.5

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Mauricio Moreno

Periodista por vocación, artista por devoción, escritor por pulsión y humano por diversión. Durante unos años, tuvo el orgullo de compartir planeta con John Lennon, Freddie Mercury, Gustavo Cerati y David Bowie. Estudió filosofía, pero la abandonó en busca de aventuras con amantes más fogosas que la fría razón. Pasó muchos años como profesor, pero se aburrió de tanto ego y se embarcó en la aventura sin retorno de vivir siguiendo su ser. Ama el café, la música y los animales.
Es creador, director y activo escritor de la Revista El Muro. Actualmente, prepara diversos proyectos literarios, periodísticos y audiovisuales enfocados en el apoyo a las diferentes escenas artísticas del país y el continente.

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