Revista El Muro

El Journal Polar Biology presentó los resultados de una investigación sobre acoso sexual entre especies distintas

El científico Tristan Scott estaba investigando la vida silvestre en la isla Marion, al sur del Océano Índico cuando vio lo impensable: una foca macho adulta estaba cortejando a un pingüino rey. Si bien, es normal que las focas se coman a los pingüinos, pero en el sentido gastronómico del término. Scott contó al New York Times que como el pingüino no le quiso hacer caso, la foca lo “destrozó y se lo comió”.

110427_seal2_405

Imagen: Flickr, por VicBurolla (Creative Commons). Reproducida desde Katu.com

Pero este no es el único caso, aunque sí el único registrado en el que el pingüino es devorado por la foca, pero en al menos tres ocasiones más se ha visto que la foca deja huir al pingüino tras intentar abusar sexualmente de él. Los resultados de las investigaciones al respecto se publicaron en el Journal Polar Biology la semana pasada.

baby-weddell-seal-creative-commons-license

Imagen: Baby Weddell Seal – Wikimedia Creative commons

Pero no es el único caso de acoso entre especies conocido. En la Bahía de Monterrey, se registraron 15 ataques de nutrias a focas bebé  que sucedieron entre 2000 a 2002. En ese caso, se vio que las nutrias intentaban mantener relaciones con los  cadáveres de las focas que habían matado, según The Huffington Post.

Fuentes New York Times,  The Huffington Post, Journal Polar Biology.

Sobre el autor Ver Más artículos de este autor Página del autor

mm

Revista El Muro

Deja un comentario