Revista El Muro

Te presentamos Frantz, una obra de arte en toda regla de François Orzon.Por: Mauricio Moreno

@mauromoreno83

La guerra siempre deja heridas y huellas. No existen guerras santas o justas, sólo excusas revestidas de santidad y justicia. Las víctimas son  siempre personas que pocas velas tienen en ese entierro, hermanos que de un momento a otro se volvieron enemigos. Como dice César López, toda bala es perdida y toda víctima hermana. Pero además de la muerte, la guerra en su nefasto rastro impunidad, resentimiento y remordimiento.

La película Frantz, de François Orzon, juega con estos elementos morales para entregar la sorprendente historia de Anna y Adrien. La película se lanzó originalmente en marzo de 2017 en teatros alrededor del mundo, pero las premieres en Francia y Alemania fueron durante 2016. Ha logrado recaudar casi 800.000 dólares desde su estreno en Estados Unidos en marzo y alrededor de cinco millones en el resto del mundo, de acuerdo con Box Office Mojo.

La película de Orzon es protagonizada por Paula Beer (Anna), Pierre Niney (Adrien), Ernst Stötzner (Doctor Hoffmeister), Marie Gruber (Magda Hoffmeister), Johann von Bülow (Kreutz) y Anton von Lucke (Frantz). Ha tenido una gran recepción logrando un 89% de aprobación de la crítica y 86% del público según Rotten Tomatoes. Además, ha estado nominada a numerosas categorías de los premios César, del festival de Venecia y de la asociación belga de críticos.

Es difícil hablar de Frantz sin spoilers, básicamente porque la sinopsis no cuenta más que un par de minutos que son suficientes para crear un conflicto que atrapa al espectador durante las casi dos horas de la cinta. Tras la primera guerra mundial y en medio de los conatos del surgimiento del nacional socialismo alemán, Anna descubre que alguien está dejando flores en la tumba de su difunto prometido. Bien pronto se da cuenta de que es un francés del que nunca había oído hablar, pero que asegura conocer muy bien a su difunto prometido. Desde allí, inician una serie de giros en la trama, sorpresas y elementos que atrapan al espectador en una historia comleja y fascinante.

Frantz es, fácilmente, una de las películas más bonitas y bien logradas que he visto. Las actuaciones son de primera, particularmente la de Beer en el papel de Anna, que la ha hecho merecedora de un premio a mejor nueva actriz en el Festival de Venecia. Una historia sólida, bien contada y que además se preocupa mucho de su ambientación espaciotemporal por razones que trascienden la trama, narradas con un guión que deja mucho a la imaginación y la interpretación, llena de elementos que se pueden tomar como alegorías o entenderse directamente para creer lo que dice el director en su discurso. En resumen, una historia en la que el espectador puede acabar eligiendo lo que realmente pasó.

Así mismo, la fotografía, el juego con la paleta de colores, los contrastes entre el color y los planos en blanco y negro, el ritmo y la música muestran la preocupación por los detalles para que no sean simple ambientación, sino que formen parte de la narrativa. Inteligente, fresca, apasionante… sencillamente magistral. Orzon, definitivamente, se anotó un gran éxito con esta cinta. Una obra de arte en toda regla.

Vean Frantz, vale mucho la pena. No es de esas películas palomeras para pasar el rato, reírse y desperdiciar neuronas recordándolas, sino que  hace pensar,  que emociona, que nos recuerda lo más íntimo de la humanidad: nuestro miedo a la muerte, el luto, el amor, la alegría, el deseo, la solidaridad, y los sueños. Es una película que vale la pena ver para disfrutar de una obra de arte a toda regla, un gran éxito de Orzon.

                           

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Mauricio Moreno

Periodista por vocación, artista por devoción, escritor por pulsión y humano por diversión. Durante unos años, tuvo el orgullo de compartir planeta con John Lennon, Freddie Mercury, Gustavo Cerati y David Bowie. Estudió filosofía, pero la abandonó en busca de aventuras con amantes más fogosas que la fría razón. Pasó muchos años como profesor, pero se aburrió de tanto ego y se embarcó en la aventura sin retorno de vivir siguiendo su ser. Ama el café, la música y los animales.
Es creador, director y activo escritor de la Revista El Muro. Actualmente, prepara diversos proyectos literarios, periodísticos y audiovisuales enfocados en el apoyo a las diferentes escenas artísticas del país y el continente.

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