Revista El Muro

 

Por: MoonSun

Especial para El Muro

 Luego de tantos años y escritores (nombre dado a los grafiteros),  en la escena cultural del hip hop el grafiti se considera una forma artística en su esplendor, un arte mural que se extiende y se expresa por sí solo.  Es una forma de vida en la que el artista deja su huella en lugares, objetos y ciudades. No hay en si un contenido fijo en este modo de expresión. Cada artista maneja su propio ideal y sentimiento en el momento de plasmar en el muro: a veces se reflejan historias de vida, sentimientos encontrados, simple arte oculto, atracción. La creatividad es primordial y fundamental en esta escena artística.

El grafiti comenzó siendo algo muy underground y que pocos tenían el placer de vivir. La adrenalina sentida al hacer ilegalmente las piezas en lugares prohibidos le dio espíritu a un arte que iba en contra de varias reglas injustas con el pueblo. Actualmente se sigue haciendo en lugares no permitidos,  pero ahora que es una forma de arte reconocido en el mundo, se dan espacios (muros, telas, paredes, etc.) para que los Crew (grupos de artistas) puedan realizar piezas de gran tamaño o en crew (grupo de artistas).  Cada quien escoge el lugar donde va a plasmar su diseño y obra. Depende del artista escoger si pinta en un muro disponible o lo hace de manera “ilegal”, pero los resultados siempre son de embellecimiento de la pared, de “enchulamiento”.

Al realizar una pieza artística de grafiti en algún lugar de la ciudad se busca, primordialmente, dar a conocer el arte urbano como forma de vida, además del esfuerzo, el trabajo y el empeño. También se busca que sea visto para que la sociedad lo entienda como una forma de arte y se supere el cliché del vandalismo. Además, se busca el reconocimiento del trabajo artístico dentro de la escena cultural. Aunque para muchos escritores el grafiti sea una excusa para no ser uno más del montón, para ser rebelde, para otros es una forma de vida. Es un arte, a veces extremo y diferente, pero que se enfoca hacia el mismo camino que las demás ramas artísticas: expresar, demostrar, satisfacer y gozar al hacerlo. Nació en la cultura del hip hop, y muchos de los escritores aún hoy son seguidores de esta cultura.

El grafiti es una forma de expresión, un arte, una forma de vida.

Imágen de Mientras Duermen Crew, ubicada en la Cra 7ª con Cll 34 en Bogotá. 

Al pintar se siente ansiedad, presión, amor, orgullo. Todo se utiliza para elaborar y dar lo mejor en cada pieza. Este gusto hacia el arte plástico y la pintura es nuestra forma de llevar lo que sentimos a un muro, usando como ingredientes lo mejor de lo que tienes como artista y como persona, como grafitero. Por eso, muchos viven por y para ese arte. Más que triunfar, lo que buscan es que sus obras sean reconocidas, de tal manera que se vean el significado lo que quieren decir y el esfuerzo que se pone en cada creación. Igualmente, desean lograr el triunfo anhelado como artistas, aunque en este arte es un poco más difícil (pero gratificante) lograrlo.

Aun así, muchos ven el grafiti como una forma de vandalismo. Pero realmente es un arte que acabó con ese cliché de la sociedad conformista y autoritaria en cuanto a la visión de las ciudades “limpias”. A través de su experiencia y gran recorrido en ese campo, algunos escritores urbanos han sido reconocidos por implantar la limpieza y la gran elaboración de obras artísticas con contenido social en varios lugares importantes y vistosos de las ciudades. Los escritores son artistas y deberían ser tratados como tal, también con el apoyo del gobierno y la sociedad en cuanto a la provisión de espacios y materiales. Sin embargo, la concepción del grafiti como vandalismo continua, y aunque no sea legal, realmente no se daña a nada ni nadie, y la fuerza con la que las autoridades manejan la situación no es adecuada. Incluso, se llega a hechos lamentables como la muerte del joven Diego Becerra en Bogotá. Los ataques contra el grafiti y sus exponentes son obstáculos para las formas de expresión libre y pacifica, episodios oscuros de la llamada GUERRA DEL COLOR.

El grafiti ha entrado tanto en la sociedad, que incluso hay una estrategia de mercadeo llamada “guerrilla advertising”, en la que se utilizan grafitis para vender productos. Esto es contradictorio con los ideales y visión social del grafiti, pero se nota la gran diferencia entre el arte urbano detallado y las formas de marketing manejadas para vender. Nosotros no vendemos nuestro arte, lo damos a conocer y la prioridad esta en satisfacer nuestros propias gustos y cumplir nuestras metas y expectativas para así brindar los mejor en la obra o pieza realizada.

El grafiti es una forma de vida, una elección. Cada quien es dueño de sus decisiones, al que le gusta y quiere hacerlo lo hace, saca tiempo, dedica espacios, invierte en su arte sin ningún problema. No es vandalismo, es un camino para expresarnos.

Imágenes propiedad de Mientras Duermen Cew. Tomadas bajo autorización de la página https://www.facebook.com/media/set/?set=a.343496042404733.82074.164553866965619&type=1

MoonSun es una escritora invitada de la revista

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