Revista El Muro

 

Por: Mauricio Moreno

director@elmuro.net.co

Hace un año más o menos trajimos a ustedes la reseña de “El Hobbit: un viaje inesperado”. Ahora, para continuar con la tradición, les traemos la de “La desolación de Smaug”. La primera carecía en muchos momentos de ritmo, pero eso se soluciona en esta parte de la saga, llena de acción, flechazos y personajes conocidos como Lady Galadriel, Gimli (que aparece en fotos), el mismísimo Sauron o Legolas, que desempeña un rol principal. Así mismo, aparecen nuevos e interesantes personajes como Bard el barquero o Smaug el dragón, que es muy diferente a todos los malos del Señor de los Anillos: es un dragón tentador, inteligente y muy sagaz.

La historia es, por supuesto, la continuación de la primera. En vez de llamar águilas para que continuaran el camino (en serio, tenían águilas gigantes que los podían llevar y prefirieron caminar) siguieron su larga travesía hacia la tierra de Erebor. Al llegar a un antiguo bosque, Gandalf abandonó al grupo para encontrar el mal que se estaba levantando y tenía a todos los malandros de la tierra media alborotados. Perseguidos como estaban por el orco blanco y sus secuaces, se adentran en el bosque donde rápidamente caen en las redes de arañas gigantes, para ser rescatados por un grupo de Elfos guiados por Legolas y la elfa Tauriel, a quien al parecer le gustaban chaparritos, pues se enamoró de Kili  y fue correspondida, despertando los celos del rubio arquero. Pero, si recuerdan, enanos y elfos no eran precisamente amigos….

La película está llena de acción. Salvo por un par de errores, el manejo del 3d es excelente y los efectos impresionantes. Además, la película se rodó con tecnología HFR (mayor cantidad de fotogramas por segundo), que a diferencia del trazado digital de pestañas, se nota para el ojo sin educación: la película, tal y como dije a la salida del teatro, se ve “una chimbita” en cuanto a calidad y nitidez de la imagen. Peter Jackson se lució con la dirección y hasta hay un par de escenas de acción tan divertidas que parecen de Tarantino. Las actuaciones son excelentes y la película tiene muy buen ritmo y argumento, llegando a un final abierto que hace que uno extrañe las “escenas del próximo capítulo” de las telenovelas.

Sin embargo, y de nuevo, los personajes son repetitivos. En particular, parte importante de la historia es la aventura de Legolas y Legolina salvando la vida de Legolitas. Supongo que es cuestión de los libros de Tolkien,  pero es imposible no hacer paralelos con la trilogía del anillo tanto en cuanto a personajes como en lo que refiere a la trama. Aunque “La desoalción de Smaug” sea una excelente película y Jackson haya hecho un gran trabajo, es imposible para quien no ha leído a Tolkien  ignorar hechos como que los enanos prefieran caminar a volar en águila o que no las llamen cuando hay pelea. Pero, en el lado positivo, se descubre que el cayado de Gandalf no es simplemente la linterna más hipster de la historia, sino que le sirve para pelear realmente; que el anillo único si puede servir en batalla; o ver Sauron no es un ojo sino un diablito en una bola de fuego. Ya en serio y más allá de spoilers, es una película que vale la pena ver, y mucho.

Y como reflexión final: A G U I L A S gente… ¡ÁGUILAS!

imagen central: http://www.anim-arte.com/el-hobbit-la-desolacion-de-smaug-revelan-al-dragon/

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