Revista El Muro

Te presentamos la entrega final de la adaptación de “El Hobbit” de Tolkien

Por: Mauricio Moreno

¿Recuerdan a Smaug? Volvió en forma de dragón psicópata destruye pueblos. Pero si la última entrega del Hobbit no se llama “la descualquierada de Smaug”, es porque el dragón muere en la primera escena. Y aunque crean que es un spoiler gigantesco, a duras penas me les acabo de tirar los primeros 35 segundos de película. Es una mala noticia para muchos que se enamoraron del personaje antagónico de la segunda, pero es parte vital de la trama. Eso sí, tranquilos que aunque se muera, Smaug hace gala de su buena reputación como personaje y como malo. La película fue dirigida por Peter Jackson y con el mismo elenco que participó en las anteriores sin mayores novedades. El presupuesto es de 250 millones de dólares y fue producida por Jackson, Mark Odersky y Frank Walsh para WingNut Films.

Ahora, ¿recuerdan al Orco Blanco, el malo  de la primera? Ese si es el malo de esta entrega. Al quedar libre la Montaña del Cuervo, los hombres de la Ciudad del lago quieren refugiarse. Los Orcos guiados por Azog también quieren la montaña, pero por su ubicación estratégica, mientras los Elfos del Bosque quieren recuperar algunas reliquias perdidas entre el tesoro del dragón expulsado por Bilbo y los enanos, que quieren recuperar sus tierras ancestrales… y el oro que dejaron adentro. Y con esto, les dañé otros 20 minutos de película. Y de resto, la película es una sobredosis de patadas, espadazos y karatazos con pedacitos que contravienen a la física (¿pensando en la física en una película con orcos y elfos? ¿en serio?), pero no de violencia sin sentido, sino de violencia que construye la trama. La película, como promete el nombre, es la historia de una batalla en la que participan Bilbo Bolsón y Gandalf el Gris, quienes por demás también pelean y muestran sus habilidades con las armas.

Es interesante ver que no sólo se guiaron por El Hobbit para escribir el guión de Jackson y Guillermo del Toro. También se cuenta qué pasó con Gandalf cuando dejó a los enanos en la segunda entrega y cuales fueron sus aventuras en Dol- Guldur (¿Recuerdan que se encontró al nigromante y al mismísimo Sauron?) y cómo vienen a rescatarlo Lady Galadriel, Saruman y Elrond. Estas escenas pueden parecer un poco salidas de contexto, sin embargo, hacen que, tal vez no en cine, sino que ver la historia de Bilbo y Frodo Bolsón valga la pena en un fin de semana dedicado a ver películas épicas, y que realmente parezca una sola historia increíblemente larga y no dos historias separadas con personajes repetidos. A la larga, Jackson termina el Hobbit en el mismo punto en el que empieza El Señor de los anillos: un mago tocando a la puerta de la casa de los Bolsón.

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Imagen desde Have a Geekasms

Esta es, sin duda, la más violenta de todas las películas de las aventuras de los Bolsón. Realmente, las batallas de las otras son una cocacola bailable junto a la matazón que se presenta en esta entrega. En efecto, es la historia de cinco ejércitos que se encuentran con ganas de tomarse, cada uno por razones diferentes, una montaña. Los efectos son destacables, particularmente si la película se ve en tecnología 3HFR que obliga a cerrar los ojos con los flechazos (aunque no falta el par de errores en los efectos  que no representan un gran lunar… pero se notan mucho). Hay violencia, acción, chistes flojos y hasta la conclusión del romance de Tauriel la Elfa con Kili el Enano, a quienes las diferencias de estatura no lograron separar. Es una película tremendamente emocionante que mantiene al espectador pegado al borde de la silla, y hasta le puede sacar un par de lágrimas por situaciones que si les cuento, daño toda la película.

Es un filem que vale la pena ver por todo: Los efectos, la historia y las peleas (no tiene mucho más, tampoco); es una historia para reír, emocionarse y llorar un poquito. Recomiendo, sinceramente, verse las dos primeras antes de ir al cine, porque uno se gasta un buen rato tratando de recordar quién es quién para seguir la trama, y cuando se da cuenta, ya se perdió media película tratando de recordar cómo es que se llamaba el Hobbit. Pero es una excelente película para ver, tal vez no en familia y seguramente con una novia o novio de mente abierta y a quien le guste la fantasía. Eso sí, quedan prevenidos, es muy violenta, y si se tiene un estómago sensible, tal vez sea mejor quedarse con el resumen de wikipedia y perderse esta excelente cinta. Así mismo, si no le gustan las películas épicas, de acción o de fantasía, tal vez sea mejor ver alguna otra cosa menos violenta. Pero si no se despeluca al ver orcos decapitados, esta es la película para usted.

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Calificación: unaestrellaunaestrellaunaestrellaunaestrellamediaestrella

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