Revista El Muro

 

Por: Mauricio Moreno

director@elmuro.net.co

@mauromoreno83

 

Laura Restrepo es, a mi juicio, una de las mejores plumas colombianas de la actualidad. El año pasado, a mediados, lanzó su más reciente obra: Hot Sur, una historia que transcurre en Estados Unidos  y cuenta la historia de “María Paz” una Colombiana que termina en la cárcel de Manninpox por un asesinato que no cometió. Allí debe enfrentarse con una vida para la que no está preparada, pero con una inusual tenacidad sobrevive y gracias al azar y el destino, logra salir, sólo para enfrentarse con una realidad aún más dura afuera.

María Paz es una colombiana que llegó desde su adolescencia a Estados Unidos, se casó con un estadounidense y así consiguió su residencia. Terminé en la cárcel por el asesinato de su esposo, donde conoció a Cleve Rose, un profesor de escritura con el que hubiese tenido arrumacos si no fuese su profesor y ella no fuese una presa. Cleve muere bien pronto en el libro y entonces la historia se convierte en la búsqueda por parte de Ian, padre del profesor, de la mujer que puede tener información sobre la muerte de su hijo, pues de alguna manera intuye que no fue un accidente automovilísitico, sino algo más. Pero en el corazón de María Paz está también su cuñado, Sleepy Joe, un enigmático ser que permanentemente aparece como una sombra sobre la vida de María Paz.

En “Hot Sur”, Restrepo juega con los tiempos y los personajes participando incluso ella misma en el texto. La lectura es la recopilación de fuentes diversas que permitirían la construcción de un texto, pero que en este caso dejan hablar a los personajes directamente por medio de diarios, ejercicios de una clase de literatura y una entrevista. Así mismo, la historia no se presenta en orden estricto, sin que eso de pie para que el lector sepa de antemano mucho más de lo que se revela en el párrafo anterior de esta reseña, o incluso, pueda saber muy bien qué pasará aunque lo intuya.

Lo interesante es que en una novela se manejan diversos niveles textuales que permiten múltiples interpretaciones de su contenido. Así como un lector lerdo puede encontrar una novela con un tema trillado (una pobre doncella en una celda esperando a su príncipe azul que la rescatará), también se pueden encontrar diferentes análisis y críticas profundas a la forma de vida consumista y consumidora de los estadounidenses, el drama eterno de los ilegales y cómo deben ingeniárselas para obtener una ciudadanía alternativa y paralela a la que se les niega. Habla también del racismo y la exclusión, e incluso la vida dentro de la cárcel. Pero todo se resume en una brutal y muy honesta crítica al American Dream, que como dijo George Carlin, es un sueño porque hay que estar dormido para creer en él.

El libro habla sobre la promesa eternamente rota de una vida mejor para María Paz, para su madre Bolivia y su hermana Violeta, un sueño que nunca logran tener por el azar y el destino. Un sueño que se convierte en pesadilla cuando la suciedad de la realidad se presenta frente a la limpieza y pulcritud de las calles de los suburbios, esas eternas filas de casitas blancas con jardín a las que María Paz no puede acceder más que como trabajadora que ayuda a mantener esa obsesión con lo limpio, intentando pertenecer a esa sociedad, y convirtiéndose en una heroína a fuerza de resistirse a los ataques de las contradicciones de esa sociedad valiéndose sólo de sí misma, su ingenio, inteligencia y una cierta terquedad mezclada con inocencia que no puede llamarse más que verraquera. La de María Paz es la lucha de los impuros de colores por pertenecer y sobrevivir en una sociedad de pulcra blancura: Hermosa tal vez, pero vacía, enferma y en últimas autista, encerrada en sí misma, como la hermana de María Paz.

Sin ánimo de tirármelo, adelanto que no me gustó el final, o mejor, cómo se llega al desenlace. En un momento especialmente frenético de un libro por sí mismo lleno de acción y espectacularidad, el desenlace llega de manera bastante simplona. Aunque realmente, pensarlo de otra manera añadiría una espectacularidad innecesaria y poco creíble al libro. Es un libro que vale la pena leer, y no sólo eso, sino que atrapa a quien lo lea y obliga a devorarse las 555 páginas que lo componen, llenas de acción y espectacularidad, pero también de reflexión y crítica social… y hasta con una aparición de Molotov.

Imagen: http://www.estandarte.com/noticias/libros/novela/hot-sur-laura-restrepo_1474.html

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