Revista El Muro

Por: Mauricio Moreno

director@elmuro.net.co

@mauromoreno83

No puedo creerlo. Hoy hace dos años (29 de diciembre de 2012), supongo que a la misma hora (11 p.m.) estaba preparando la primera publicación, un artículo sobre energías renovables que correspondía a un formato muy diferente de la revista. No sé, me imagino que fue así, pero me vale 5 si es verdad o no. Lo cierto es que cuando este artículo salga publicado, estaremos de japicumple de dos añitos. Y a diferencia de ese momento, no sé qué escribir. Pero ni sospechas. Solo sé que por aquello de que es un momento especial y soy el director, hay que escribir. Voy a poner la historia de nuestros logos para que puedan burlarse de mi inhabilidad con Paint y mirar y celebrar el excelente trabajo de nuestra diseñadora.

Se me ocurre contarles un poco la motivación detrás de esta revista. Básicamente, mirarme el ombliguito y prácticamente hacer lo que hago en las entrevistas, pero comigo. Así que esta será una entrevista tipo muro de yo para mí. Y si no fuera casi media noche, incluiría a mis compañeros, a quienes les debo todo. Literalmente, porque acá todavía no está el palo pa’ cucharas y seguimos trabajando todos de a gratis. Es una miradita a la cocina de El Muro, para que puedan ver todo el esfuerzo y el cariño que se le mete a esto. Será muy personal, ahí perdonarán.

El Muro es una revista de estilos de vida alternativos y crecimiento personal. Aunque suene raro, ambas cosas van ligadas. Pero aunque haya una sección de ese estilo, ni chopras ni cohelos ni nada de eso. Simplemente creo que lavar el cerebro diciendo “tu puedes” sirve para conseguir pata, pero me parece mejor mostrarle a la gente que no tiene que leer tantas vainas para sentirse mejor, tiene que vivir para lograrlo. Que la vida no está en los libros, que la cultura es importante, pero que es sólo cuando se corre el riesgo de vivir que se logran cosas maravillosas. Por eso hablo a los jóvenes, que tienen la energía para hacerlo y muy poco para perder.

¿Cambios vividos? muchos. Se cerró la sección de terapias alternativas (porque querían gorrear publicidad, y a los amigos si pero a los desconocidos no se les hace el favor), el año pasao empezamos con las reseñas de “nos gusta” y este con los blogs. El próximo de pronto empezamos con el pornito, pero eso aún no se sabe.

 

BOCETO de la PRIMERA idea de logo. Lo hice yo sobre un post it, lo escaneé y lo edité con paint teniendo mis chelas en la cabeza.

Y no soy diseñador, estudié una carrera para inútiles. Perdón, intelectuales. El caso es que no sé diseñar. No la monten

 

La Revista ha cambiado muchísimo y a futuro seguirá cambiando. Nacimos una noche cuando llegué de la tienda y un amigo que estaba en mi casa me dijo que montáramos una revista. Él quería algo muy diferente y por eso no se interesó mucho en la cosa. Yo me enamoré del proyecto desde el principio y elegí nombre, diseñé logo y le metí el flow, mientras que a él tuve que despedirlo (aunque en teoría fuera a ser mi jefe) por su mala presentación… jamás se presentaba a trabajar. Allí vinculé a Bibiana y a David para la sección de crecimiento personal y empezamos con el diseño de todo. Mientras tanto, conocí a Nathalia, capitana de las Bogotá Bone Breakers, a su esposo Julián, Manager de la Mákina del Karibe, y a Nixa, empresaria ecológica. Estas tres entrevistas fueron muy importantes para mí y hoy en día a todos los considero mis parceros. Pero más allá de eso, prefiguraron muchísimo lo que sería la revista: fue la primera mirada a la alter-cultura, la que de salir en los medios grandes, aparece como la “curiosidad del día”, pero que son las cosas que cambian al mundo con su buena energía.

Lo bonito de El Muro es que escribimos de corazón. Una de nuestras nuevas escritoras dijo que lo que más le atrajo es el estilo tremendamente emocional de lo que hacemos. Y no es exagerado. Lo que me gusta es hacer reconocimientos a una idea o visión y compartir esa historia. No me interesa la vida de una persona super pobre que se volvió ultramillonaria, sino de las personas reales que tienen ideas alternativas. Y contar su historia, pero no la comercial que se encuentra en cualquier revista, sino la personal, sus sueños, miedos y deseos, la otra historia que poco se encuentra, y por la que más que entrevistas, hacemos charlas (algunas con polita y todo). Y no es por tirármelas de chocoguau pero más de un entrevistado me ha dicho que es de las mejores entrevistas que le han hecho porque simplemente no hay preguntas prefabricadas, sino que por su carácter íntimo y personal, son entrevistas que se recuerdan con cariño (además, acá si investigamos a fondo antes de preguntar barrabasadas, y no hay que haber estudiado 5 años periodismo para aprender eso… uds saben a quienes les hablo… Tal vez sirva en este caso no ser periodista ni querer serlo, sólo me interesa ser humano).

 

Un diseñador, después de burlarse de nuestro logo durante muchas horas, creó esto como en 5 o 10 minutos.

No me gustó pero peor es nada.

 

¿Que a quienes quiero y no he podido entrevistar? A la Ruiseñora, Andrea Echeverry, y a Monsieur Periné, entre muchos otros. Las cuestiones de agenda han imposibilitado que nos podamos reunir. Pero he tenido la oportunidad de sentarme a hablar de paz con artistas que realmente han trabajado por ella, a hablar de Cumbia con el que la revivió en el país y la trajo a los jóvenes, compartir empanadas y ponimalta con uno de los fundadores de dos de las bandas más grandes del país, a compartir con jóvenes rockeros, con artistas, con escritores, empresarios alternativos y con gente que hace, no dice que va a hacer. Gente “rara” que está cambiando el mundo, arriesgándose a ser feliz y no frustrándose en un trabajo aterrador de 8 a 6 haciendo que algún cafre se haga rico. No hay entre mis entrevistados una sola persona que no admire o haya aprendido a admirar. Por eso trabajo para la cultura alternativa, para  ser una ventanita que muestre cosas que vale la pena ver. No siento que haga mucho, pero es sólo a este lado, después de recorrer el camino, que veo que la labor ha sido titánica y ha sobre todo valido la pena.

Hora de dar las gracias. Primero, a mis compañeros. Por encima de todos, a Bibiana Rueda. Sin ella, nada de esto hubiese sido posible. A David, que ha estado desde el principio. A Alvaro, por creer en el proyecto y meterle tanto, además de la cola de gente que ha llegado de su mano. A Ratha y a Jhonny, diseñadora e ilustrador: Le dan el estilo y el carácter. A Checho, parcerote, y Maria Claudia, parcerota. Charlie, te extrañamos. A todos los escritores que han pasado por acá, gracias por su granito de arena o su ladrillo, y a los nuevos… no saben en lo que se metieron.  Así mismo, al ejército de fotógrafos que tramo diciéndoles que van a conocer a tal o cual persona. Picos para todos, que se los merecen. También a todos los medios con los que hemos hecho alianzas grandes y pequeñas de las que hasta novia saqué. Y por supuesto, a mi pequeña paleta de arcoíris. Sin ella, todo esto se hubiese ido al carajo hace mucho.

 

Y por fin, nuestro logo actual

 

Pero quienes nos dan razones para vivir son ustedes, los que esperan cada mes un nuevo documento con una historia simple que se hace sorprendente cuando se conoce. Es para inspirarlos a hacer, a vivir, a conocer y a experimentar. Y a no rendirse. La vida puede agarrarlo a uno de las pelotas (o a una, no vamos a entrar en esa discusión) y va a hacerlo, pero cuando se ama lo que se hace, se sigue porque se puede seguir y se da la regalada gana de seguir. Sin bajar la bandera ni aunque el pan falte, con amor, aceptando la guía de los que saben más (ojo, sin repetir lo que hacen porque no hay fórmulas mágicas) y sobre todo gozándose cada paso. Parafraseando a Mötley Crüe: cuando empezamos esta revista, queríamos patear traseros. Fuimos a las calles, subimos a los escenarios y trabajamos por ustedes. Tras dos años, puedo decir que pateamos traseros. No habremos crecido tanto como la competencia, pero a diferencia de ellos, no hemos gastado un peso para hacerlo. Cada click nos los regalaron el cariño y el despiste.

Esto es Revista El Muro.

Espero que se hayan burlado de nuestros logos viejos. Y no haberlos aburrido mucho con la desfachatada muestra de ego (pero es que es tan rico hablar de uno mismo…)

Acá Mauricio para lo que necesiten.

Píllense nuestro video promocional (hecho por mí, sin saber y con herramientas básicas)

Picos por la casa.

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