Revista El Muro

Te presentamos la continuación de la franquicia del parque de dinosaurios

Por. Alvaro Vanegas

@alvaroescribe

Director:  Kevin Trevorrow

Reparto: Chris Pratt, Bryce Dallas Howard

Presupuesto: U$150´000.000

Pasan 22 años para que el parque que Hammond soñó se hiciera realidad. Se llama Jurassic World y es algo así como el Disneylandia de los dinosaurios, es más, los velocirraptor son más amigables que el pato Donald. Pero las ganancias no son las mismas y entonces les da por crear una mezcla de dinosaurio con Súperman, que, obviamente, se escapa, y empieza a matar lo que se le atraviesa.

Hasta ahí, parece casi un calco de la primera entrega, y sí, lo es.

Los entendidos en esto del cine, lo llaman “guiños”, pero esos “guiños” son tan descarados que sinceramente cansan. Tiene los mismos elementos: un par de hermanos adolescentes, uno típico y el otro un cerebrito fastidioso; una mujer que daría todo por esos niños; un héroe experto en dinosaurios que siempre tiene la respuesta para todo, un personaje cómico que no se mueve de su puesto frente a un computador, pero parece muy preocupado por todos; alguien que se cree Dios y es en últimas el culpable de todo; y, por supuesto, un tiranosaurio y muchos raptores, solo que estos últimos ahora son prácticamente mascotas.

Hablaré primero de lo bueno, que, la verdad, no es mucho. Los efectos especiales, por supuesto. Si esos dinosaurios se veían reales en 1993, imagínense ahora. La introducción del tema del maltrato animal, es interesante que planteen que un animal no debería perder derechos solo por tener muchos dientes o querer comerte. El Mossasaurus, (bendita Wikipedia), dinosaurio acuático enorme y aterrador. La concepción en el papel, EN EL PAPEL, del Indominus Rex.  Y, por supuesto, Bryce Dallas Howard, ¿cómo es posible que existan mujeres así? ¿Siquiera es real? Ay Dios.

Tal vez haya algo inesperado en la historia: quieren usar a los dinosaurios como arma, es muy raro que no les hubiera ocurrido antes.

jurassicworld

Ahora sí, lo que no me gustó. Ya hablé de las constantes referencias a la primera película, algo agotador. El product placement excesivo y descarado, como en las películas de Michael Bay. Se demora demasiado en empezar, en que pase algo que de verdad valga la pena ver, aunque sea por el mero deleite  visual. Por otro lado, los diálogos pretenden ser divertidos, pero si nos reímos dos veces, fue mucho. Ellos mismos se sabotean cuando Claire, (el personaje de B. D. Howard), admite que a la gente ya no le sorprenden los dinosaurios: en efecto, así es, ya no sorprenden. No obstante, se las arreglan para idear un monstruo que podría llegar a conmover y asustar, pero lo desperdician. Por ejemplo, (este es un pequeño spoiler, me disculparán, en serio es pequeño), resulta que se puede camuflar, pero lo hace antes de que lo sepamos, así que apenas se entiende, y aunque lo explican unos segundos después, jamás vuelve a camuflarse. Enorme error. Eso hasta un pobre mortal como yo lo sabe: lo bueno se usa, lo malo, solo si es absolutamente necesario. No hay suficiente sangre. El dinero se nota, demasiado, todo se reduce a hacer lo mismo pero más rápido, más grande, más fuerte. Es una película hecha para descrestar, no para gustar.  El final, reiterativo y un poco traído de los cabellos.

Para resumir: si tienes hijos de menos de quince años, llévalos, van a disfrutar mucho. Si tienes mi edad, o más, y te sorprendiste con la película original, te aseguro que al final de esta película tendrás un horrible sabor de boca, como cuando sacaron Pony Malta de sabores, algo muy bueno que, en un absurdo afán de mejorarlo, lo dañaron.

Lo mejor: No me canso de decirlo; Bryce Dallas Howard. Pobre mujer, verse en el espejo para ella, debe significar ver al resto del mundo muy feo.

Lo peor: Los diálogos.

El dato curioso: En sus primeros 4 días, hizo más dinero en taquilla que la más reciente entrega de “Rápido y Furioso”.

Calificación: unaestrellaunaestrellamediaestrellaceroestrellasceroestrellas

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