Revista El Muro

 Hablamos con Lucas Burgos, líder de “la otra esquina”, que nos presentó su proyecto musical y su visión sobre la vida

Por: Isabel Zuluaga Mesa

@zumbambico

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Imagen: JuanDavid OR

   Bastó saludarlo para darme cuenta de que el man es un bacán. Estoy hablando de Lucas Burgos, un paisa de pura cepa, comunicador social, gestor cultural, escritor, cineasta y músico; en otras palabras, un tipo que echa mano de todos los medios posibles para transmitir un mensaje de cambio. Durante su más reciente visita a la capital, el pasado 24 de enero,  nos presentó su proyecto musical,  “La otra esquina”, a través del cual le rapea verdades en la cara a una nación, que como él mismo afirma, “está podrida”.

 El nombre del proyecto lo sacó de “Otraparte”, la casa de uno de sus más admirados escritores, Fernando González (1895 – 1964),  quien además de ser conterráneo suyo (ambos son de Envigado), tenía el alter ego de Lucas Ochoa.  ¿Coincidencia? Quién sabe… De lo que no queda duda es  de que la contestataria obra del fallecido autor, la contracultura estadounidense de los años 60, la pintura, el cine y la sociedad que habita son su dosis de inspiración diaria.

 Cuenta que todo comenzó en San Antonio de los Baños (Cuba), donde llegó gracias a un congreso de comunicaciones al que confiesa, entre risas: “falté a más de la mitad del evento porque ¡Por Dios, estaba en Cuba!” Lo cierto es que aprovechó bien el tiempo, pues fue en la Isla que vio a Los Aldeanos en vivo y quedó fascinado con la sinergia de literatura y poesía urbana en sus letras. Después de eso, regresó a Colombia decidido a convertir todos sus poemas en rap,  material que organizó, grabó en un demo y envió a una Convocatoria de estímulos al talento creativo de la Gobernación de  Antioquia (2015) y ganó.  “Yo no es que hubiera tenido mucha experiencia en el mundo de la música, así que apenas me enteré de las buenas noticias, pensé: ay, Dios mío bendito, ¿Ahora cómo hago esto? ¿Yo qué hago?” revela Burgos, quien a pesar de eso no se quedó varado y buscó ayuda.

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Imagen: JuanDavid OR

Fue así, como su  proyecto se nutrió con los aportes del músico, Mauricio Castro Villalba; la artista chocoana Tania Makú; Dj Senkua; la cantante lírica Eliana Piedrahita; el músico Elkin Rafael Suarez, encargado de los tambores alegres; y los compositores Leonardo Sierra Ossa y Juan David Gil Rivera; entre otros virtuosos que se le midieron a trabajar en la idea de un man que le metió verraquera a la vaina y decidió convertir sus opiniones en “un germen liberador de conciencia que llegue a los jóvenes y plantee cosas nuevas, más allá de esa quejadera en la que vivimos”, como él mismo afirma.

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Imagen: JuanDavid OR

“Más que un individuo”, la canción que lanzó a través de las redes sociales el pasado 26 de enero, comprueba como Lucas cree en un rap capaz confrontar la realidad de una sociedad que, sin importar clase, color o apellido,  es responsabilidad de todos.   “Si, yo quiero a este país, parce, pero esto está vuelto nada y nos tenemos que identificar con la porquería que implica ser nacional de Colombia. Estamos llenos de ñola y reconocernos con eso es una manera de limpiarnos” asevera  el paisa que en vez de  conformarse con rimas para entretener el oído, escribe versos catárticos. Es decir, no teme en hurgar las llagas, raspar las falsas carachas y expresar la inconformidad, el dolor y la rabia;  pues está convencido de que al final, el arte puede sanar.

 Es así como, en vez de seguir caudillos, este asiduo lector y compositor cree que cada quien es el líder de su propia revolución, lo que manifiesta en “Tierra querida”, otro tema de su autoría para el que se inspiró en el Himno nacional, en el de Antioquia y en el famoso porro de Lucho Bermúdez. Más que una canción, es un himno actual, sin glorias inmarcesibles o júbilos inmortales y mediante el cual hace un llamado para dejar el regionalismo de lado y sentirnos un solo pueblo que comparte los mismos intereses.

 No dejen de escuchar  la propuesta de Burgos, un faro en medio de un mar de indiferencia, que desde  “La otra esquina”, insiste en que la solución comienza por unirnos. El no cree en Dios, pero sí en sí mismo, en sus sueños y a cada verso da prueba de que la discusión constructiva vale más que una paz morronga, que calle y reprima.

Te dejamos con “Más que un individuo”

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Isabel Zuluaga

Respira colores, formas y palabras mientras frecuenta cafés donde raya servilletas en medio de rumores de vidas. Apasionada por historias del cotidiano, fanática de Blink 182, noventera de corazón y viajera obstinada hacia el universo de sus sueños. También conocida como Zumbambico

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