Revista El Muro

Te presentamos esta llamativa película que, sin embargo, no llegó a los cines sino directamente al video.

Por: Alvarto Vanegas

@alvaroescribe

Director:              David Jung

Reparto:              Shane Johnson

Ella Anderson

Cara Pifko

Otra película de terror que usa la técnica de falso documental, una más de las decenas que nos ofrece la cartelera año tras año. Así descrita, suena a otra más del montón, pero los clichés a veces son caldo de cultivo para obras cinematográficas que merecen ser vistas, y aunque esta película no está destinada a convertirse en un clásico del género, si les puedo garantizar que se pegarán un par de buenos sustos, se mantendrán tensos durante los escalos 80 minutos de metraje y al final quedarán con la sensación de que valió la pena.

La premisa es sencilla pero fascinante: Michael King es un documentalista ateo que pierde a su esposa en un accidente de tráfico ridículo. Desde ahí, molesto con todo y con todos, (excepto con su hija de 3 o 4 años, a la que ama incondicionalmente) decide desmentir todo lo que considera mito, falacias ideadas para despojar de su dinero a los incautos. Así, empieza la búsqueda de pruebas tangibles de la existencia de espíritus demoniacos y, de paso, la existencia de Dios. Instala cámaras por toda su casa y se sumerge en la magia más oscura que pueda encontrar. ¿Las consecuencias? Obviamente se encuentra de frente con la maldad por antonomasia, de lo contrario no habría película.

Creo que lo que más me impactó es el buen uso del Found Footage. De primerazo, con la profesión de King, queda justificada la presencia de tantas cámaras, pero no es solo eso. También está el hecho de que se cuente en primera persona. Y es que es el mismo poseído quien documenta lo que está viviendo y sintiendo, y cómo cae lenta pero inevitablemente en una horrible espiral de deterioro, miedo y desamparo.

la-posesion-de-michael-king-selfie

imagen desde plusbits.mx

El protagonista, Shane Johnson, y su personaje, es, por sí mismo, casi toda la película, y Johnson lo hace muy bien, aunque por momentos cae en el demente caricaturesco de película barata, la mayor parte del tiempo es equilibrado y consecuente con el momento por el que King está atravesando. Es una historia a la que se le notan las limitaciones de presupuesto, pero creo que es precisamente eso lo que desemboca en que esté tan bien contada. La relación de él y su esposa es muy creíble, y la razón para luchar, aquello a lo que se aferra tiene sentido, es coherente, sin caer en sensiblerías baratas. En este apartado les aseguro que la sensiblería no es parte de la película. El que tiene que morir muere si es necesario para el desarrollo de la historia, así aquella muerte nos pueda resultar injusta y hasta incómoda.

En conclusión es una película que seguramente te gustará, en especial si disfrutas el género. Tiene actuaciones sólidas y un guión muy bien logrado, además de un par de escenas auténticamente sobrecogedoras en su sencillez. Vale la pena.

Lo mejor: La escena de la puntilla en el dedo.

Lo peor: El final. No es que sea malo, pero sentí que se resolvió muy rápido, como si se hubieran quedado sin plata, lo que no me extrañaría.

El dato curioso: Pasó directamente a video, lo que me parece injusto pues no tiene nada que envidiarle a películas como “Actividad Paranormal” —desde la primera hasta número 225— o “Resucitados”.

Calificación:unaestrellaunaestrellaunaestrella mediaestrella ceroestrellas

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