Revista El Muro

Por Leandro Taub

@leandrotaub

(FRAGMENTO DEL LIBRO SABIDURÍA CASERA)

La tercera herramienta es el tipo de movimientos que le damos a nuestro cuerpo. Va a influir en el estado de nuestro cuerpo y en el estado de nuestra mente. Nuestro vehículo en este mundo es un cuerpo dirigido por una mente, ambos necesitan estar en buenas condiciones para funcionar bien, y el movimiento que le damos es una herramienta que influye en el estado de nuestro vehículo. Al igual que la respiración y la comida, es algo que hacemos todos los días. Cuanto lo hagamos y de qué forma lo hagamos cambiara nuestra salud física y mental.

Hay gente a los 70 años que están todos doblados, no pueden moverse, poseen un cuerpo que es un peso que arrastran y los limita. Pero también hay gente a los 70 que hace bicicleta, corre, tiene el cuerpo sano y ágil. Esta diferencia no se debe solamente a los genes o al azar divino, la agilidad de un cuerpo viene a partir de un mantenimiento regular del movimiento, y la no agilidad de un cuerpo viene a partir de la inutilización de los músculos, por la sedentarización todas las articulaciones se van oxidando. Una persona que hizo el mantenimiento de sus articulaciones, músculos y su flexibilidad (amplitud de movimientos), si se cae de repente tiene la agilidad suficiente para reaccionar, poner la mano y evitar el golpe. ¿Y si no hacemos este mantenimiento? La respuesta la sabemos, y el golpe va a ser más duro.

 

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El cuerpo es una herramienta con la que contamos en esta vida, no tiene porque limitarnos. El cuerpo no está acá para darnos obstáculos, esta para darnos libertad. Por esto mismo el movimiento es tan importante. La sensación de juventud está ligada por la agilidad del cuerpo.

Hay funciones del cuerpo y de la salud física que son activadas sólo con movimiento. Por ejemplo el retorno de la sangre venosa, las arterias, llevan la sangre del corazón hacia las células del cuerpo gracias al bombeo del corazón y el movimiento peristáltico, pero el retorno de la sangre después de pasar por los capilares, dejar el oxigeno y recuperar el dióxido de carbono y todas las toxinas se hace gracias al movimiento. Esta sangre no tiene bombeo natural para regresar al corazón. ¿Quién genera el bombeo? El movimiento, los músculos. Alguien que no se mueve generalmente es una persona intoxicada, o tiene tendencias a serlo. ¿Cuánta gente no se mueve más? Del auto al ascensor, a la oficina, al sillón de la casa, a la cama. Todas las enfermedades crónicas requieren este terreno para surgir. La personalidad misma está afectada por la reducción de movilidad. Pero se puede prevenir. El primer paso es tomar conciencia de esto y emprender una práctica regular (puede ser corta) según sus posibilidades.

 

Ilustraciones: Alejandro Henao (@Mrvenao)

 

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