Revista El Muro

Hablamos con la cantante, actriz y socióloga cubano-mexicana Leiden, sobre su historia, música, visión y la libertad de un espíritu tradicionalmente posmoderno.

Por: Mauricio Moreno

@mauromoreno83

leiden4Leiden Gomiz Fernández siempre ha estado rodeada de música y arte. Su abuelo era el poeta Roberto Fernández Retamar, su abuela crítica de arte, su tío cuentista… su vida ha estado rodeada de creatividad. De niña, Leiden cantaba en fiestas, pero hacia los 15 estaba descubriendo la trova, el jazz, la bossa nova… música que sentía en lo profundo de su ser. Por eso, desde ese tiempo empezó a recorrer los parques de Tijuana cantando, y viendo cómo la gente, muchos migrantes, empezaba a detenerse para escucharla. Con el tiempo, empezó a cantar en bares y cafés.

Leiden nació en Cuba, sus padres son respetados académicos y cuanto tenía 9 años los invitaron a trabajar a Tijuana. Posteriormente, a los 17, se mudó a Guadalajara a estudiar sociología, porque quería darle sustento teórico a su arte, pero se dio cuenta de que lo suyo era la música. En sus palabras, sintió al componer su primera canción que algo en su vida se había solucionado para siempre, que lo suyo en definitiva era la música y no sólo la investigación social. Lo que sospechó siempre su corazón era cierto y sus planes de adolescente se volvieron realidad.

Leiden participó en proyectos musicales como Tijuana no y la agrupación cubana Dejá-Vu. Pero prefería cantar sus canciones en un café porque eran escritas pensando en ella misma, no en función de las bandas. Por eso prefirió seguir su camino solista. Los cafés y pequeños foros en los que tocaba fueron llenándose y el proyecto creciendo tanto que se vio en la necesidad natural de explorar con nuevos músicos y sonoridades hasta llegar a construir su propia banda.

Leiden, por supuesto, trabaja con más músicos, pero su proyecto está pensado para expresar sus ideas tal y como las siente. No tiene un género definido y no le preocupa tenerlo. Ella considera que las fronteras entre los géneros se están borrando desde hace ya un tiempo gracias a artistas como Manu Chao, y que pertenece a esta nueva ola de artistas para los que un discurso y comunicación claros y una búsqueda musical interesante son más importantes que el género, un “club” de nueva canción latinoamericana que no se delimita o encasilla con facilidad.

leiden1Sin embargo, Leiden está en una especie de encarcelamiento por su género, no ya musical, sino femenino. Por ser compositora mujer, la prensa actualmente la encierra en una “nueva canción femenina latinoamericana” que en últimas está más en los medios que el público o los y las artistas, un facilismo mediático que no les permite trascender como mujeres artistas exigiéndoles cierta estética y temáticas de las que no deberían salir. Para ella, es un problema de la relación entre lo público y lo privado, lo masculino y lo femenino, que obliga a las mujeres artistas a centrarse en lo privado, el amor, las relaciones, etc. Pero ella no cabe ahí, ella compone desde lo público y lo privado, no sólo temáticas “femeninas”… no le canta siempre al amor, sino que canta de aquello con lo que se sienta cómoda.

Leiden no tiene un proceso creativo determinado. A veces empieza a crear una melodía para luego entender qué era lo que la inspiraba, a veces parte de una frase que musicaliza para convertirla en una o varias canciones, a veces parte de una melodía que se convierte en armonía. Lo cierto es que tras terminar, hace el trabajo de producción y arreglos siempre y cuando la canción “se pare sola”, se defienda por sí misma para poder “vestirla como sea”. Luego de trabajar con el director musical (anteriormente) o el productor (hoy en día), la presenta con la banda para darle los arreglos y detalles necesarios.

leiden6Para escribir sus letras no tiene un tema en particular. Habla de lo que vive, de sus sueños, de lo intangible… Uno de sus nuevos temas, “brillo activo”, por ejemplo, habla de nuestra fascinación humana con “las lucecitas”, lo superficial y efímero que nos lleva a tomar decisiones equivocadas. “Anhelé” habla sobre la auto lamentación y la lástima por los errores. Lo cierto es que su música tiene una visión muy marcada que nace de la espiritualidad de su corazón. Sus influencias yorubas, cubanas y mexicanas, toda esa visión ancestral y esa conexión espiritual crean un viaje a la semilla en su mente, una necesidad de componer sobre ese recorrido al origen que se está presentando, y que se encuentra claramente en su tema “Circular”, que aparecerá en u próximo trabajo pero ya está presentando en vivo. Su tiempo en el Frente Zapatista de Liberación Nacional la llevó a acercarse y conectarse con la cosmovisión de los indígenas del sur de México la ayudó a entender que la distancia más larga es la de ida y regreso, de volver a la semilla tras la necesidad de reencontrarnos como individuos y sociedad.

Sus canciones, por su mismo carácter, no son estáticas: están en movimiento y evolución constante. Al año de lanzar su primer trabajo, “Leiden”, presentó “La Vuelta al Sol”, un DVD en el que re-versionaba todas sus canciones, porque siempre encuentra una manera de mejorarlas. Su sala de ensayos es un laboratorio de exploración para crear cosas nuevas, por eso, trata de que cada concierto tenga su identidad particular, su independencia. Le gusta tener la oportunidad de repensarse y criticarse, de cambiar y escuchar opiniones pero sin perder el poder sobre su trabajo. Esa es una libertad que le permite trabajar en la independencia musical y el sello Intolerancia Records.

leiden3Pero a pesar de gozar su libertad creativa, no se cierra a la idea de firmar con una gran disquera, porque tal vez ya no le digan qué es lo que tiene que hacer. La industria se está reconfigurando y apenas encontrándose con los cambios recientes. Tal vez algún día haya sinergias y fusiones interesantes entre lo maistream y lo independiente que le de libertad pero le recomiende elementos para trabajar. Si firmando puede seguir repensándose constantemente, creando tradiciones de manera no tradicional, no ve por qué no escuchar una voz que le aconseje qué hacer, siempre y cuando ella esté de acuerdo.

En ese sentido, la libertad y los consejos que pueda recibir y la guíen no son una contradicción: ella es una mujer de contrastes. Vive en una especie de laboratorio de la posmodernidad, ha recorrido muchos caminos, está desapegada y ama la diferencia. Pero a la vez, es muy tradicionalista en sus creencias y maneras de ver la vida, por eso es tradicionalmente posmoderna, una frase contrastante que define su forma de vivir. Una idea tan poderosa, que hasta la lleva tatuada en la piel.

Para Leiden, es importante hacer música y creación artística en general para transmitir un mensaje, no sólo canta por estética o para pertenecer a una élite, sino que quiere dejar huella con su voz. La música es su trabajo, pero más que eso, es su gozo. Y en medio de ese gozo, transmite un poderoso mensaje de paz, amor y reconciliación con nosotros mismos y el prójimo. No le basta con hacer canciones sólo para que sean bonitas, sino que quiere que su música ayude a crear un mundo más bello y mejor.

Su carrera y éxito los debe a la perseverancia y seriedad con los que aborda lo que hace, pero sobre todo, al gozo que siente al hacerlo. Porque, para ella, si se disfruta algo, si es algo que resuelve y quita los nudos internos a quien lo hace… hay que seguirlo haciendo, desarrollando, trabajando los hilos personales para encontrar la satisfacción personal. Leiden cree que la vida es la búsqueda de la felicidad, no de responder a lo que los demás esperan, es un constante viaje y regreso a nuestro centro y poder de creación, un camino arraigado en el ser, pero libre apegos y expectativas ajenas quenos permite liberarnos de los nudos que llevamos dentro. En últimas, es el viaje para descubrir lo tradicionalmente posmoderno.

Los dejamos con “Cuando soñaba”

Puedes encontrar a Leiden en

botonfacebook botontwitter botoninstagram botonyoutube botonspotify botondeezer

 

Imágenes reproducidas por autorización de NexPro

 

                                 

Sobre el autor Ver Más artículos de este autor Página del autor

mm

Revista El Muro

Deja un comentario