Revista El Muro

Presentamos “Lepufology”, la novedosa propuesta de rock clásico de la agrupación bogotana “Good Night Bill”

Por: Mauricio Moreno


Robert Anton Wilson acuñó el término “Lepufology” para designar el estudio de los encuentros cercanos con OVNIS relacionados con conejos. Y es tal vez en el agujero de un OVNI que el conejo blanco de Goodnight Bill se fue y se llevó a esta banda en su cacería. Así, persiguiendo a su conejo, esta banda nos trajo su primer EP, “Lepufology”, un muy interesante trabajo que vuelve a las raíces más crudas del Rock para recordarnos que los sonidos rudos y crudos también tienen cabida en una escena muy dominada por el Indie. Esta banda conformada por Leand Med (Guitarra y voz), Bastian Bux (Bajo y coros), Hernie Medina (Guitarra), y Manuel Mendivil en la batería, aunque el EP fue grabado cuando Santiago Pitta formaba parte dela agrupación. El trabajo fue grabado en Audiodatos por Joan Sebastián Herrera, quien además es su productor. El arte es de Laura Casas.

Los sonidos de Goodnight bill son, como ellos lo definen, Blues, Rock And Rolll y Garage Rock que, aunque no sea lo más propositivo en la escena (son sonidos bien tradicionales) tienen muchísima actitud y excelente ejecución además de identidad. El Sonido de Goodnight bill no es simplemente uno más en el montón: tiene una actitud muy rockera, muy rebelde, una textura que suena a Motörhead, un sonido sucio propio de lo que ellos consideran Rock de Garaje pero sin que por eso parezca algo mal hecho o desordenado. Si se buscara un referente, sería una especie de Jet en sus mejores ratos, pero a la colombiana y con más identidad. Es un rock muy heredero de los sonidos de los 70 interpretado en por un ensamble musical mucho más rico y exigente de lo que parece.

lepufology

Los bajos y las guitarras son potentes y la particular voz de Leand Med le da una potencia muy interesante al sonido de Goodnight Bill. Es interesante notar el valor que le dan a cada instrumento durante la composición y cómo, al mejor estilo del rock  clásico, el centro de la banda no es el vocalista sino que se desplaza  entre los instrumentos. Hace recordar esos tiempos en los que el rock dejó de ser de individuos con bandas, y empezó a ser de agrupaciones de individuos. Sólo que en el caso de Goodnight Bill eso no se nota en los escándalos que hacen, sino en la música: todos los instrumentos están presentes al momento de componer y las guitarras o la voz no se llevan todas las palmas.

Tengo la alegría de haber cruzado un par de palabras con ellos tanto en redes sociales como en encuentros casuales, y puedo decir que son unos tipos divertidísimos, a pesar de lo ñoña que pueda sonar la banda en cuanto a concepto. Y en el disco se nota eso: se siente que se divierten haciendo lo que hacen, que su música la hacen con el fin de divertirse y divertir. Su rock es crudo y directo pero para nada sencillo y aunque uno tenga en la punta de la lengua siempre cual o tal influencia para cada canción, no se puede decir que sean una copia de algo anterior, sino que tienen un sonido bien propio. Es un trabajo que vale la pena escuchar y que hay que tener muy en cuenta, pues son sonidos clásicos que paradójicamente resultan refrescantes y que por demás está muy bien ejecutados, algo que en una escena que avanza tanto, resulta haciendo falta. Goodnight Bill son los herederos de un sonido medio psicotrópico pensado para poner a revolotear las ideas y la caspapor igual.

Calificación: unaestrellaunaestrellaunaestrellaunaestrellaceroestrellas

Para saber más, visitalos en

Página Web: http://goodnightbill.wix.com/

Twitter: @goodnightbill4

Facebook: https://www.facebook.com/GoodnightBill

Youtube: Goodnight Bill

Sobre el autor Ver Más artículos de este autor Página del autor

mm

Revista El Muro

Deja un comentario