Revista El Muro

Por Mauricio Moreno

Casi 20 años de trayectoria y cuatro álbumes de estudio dan derecho a muchas concesiones. Considerarse las leyendas del Ska bogotano es una, experimentar con sonidos es otra, y hacer un álbum de covers también. Y eso es “Grandes éxitos de otros”, el más reciente trabajo musical de Los Elefantes producido por Pablo Miranda (teclados) y con una nómina de lujo de músicos. El diseño de portada y librillo es de La Silueta y vale la pena verlo y hablar de él, porque además de  que las imágenes, la construcción y el diseño de la caja son destacables y prácticos (lo cual no es común en una caja de cartón), están cargadísimos de humor. Literalmente, es de las pocas oportunidades que tendremos la mayoría de ver un elefante en calzoncillos. Y eso es sólo el comienzo.

El trabajo se llama “Grandes éxitos de otros” porque no incluye canciones propias de Los Elefantes, sino que retoma temas clásicos del Jazz, el rock and roll y el swing, los cuales adaptan al Ska con arreglos hechos por Pablo Miranda y Hugo Corredor. Entre los artistas a los que tributan se encuentran figuras tan diversas Lucho Bermúdez, Chic Corea, Elvis Presley y Louis Prima. Además, este trabajo está compuesto por dos discos, el primero, con covers traducidos al lenguaje del Ska-Jazz y al español, el segundo con temas instrumentales que también se re interpretan a ritmo de Ska-Jazz.

 

geofantes

 

En cuanto a géneros no varía mucho sin que por ello se haga repetitivo, pero para los Elefantes es claro que su nicho es el Ska y que ahora incluyen el Jazz. Y el resultado es excelente porque, primero, no es poca la experiencia musical de la banda, y segundo, se nota el juicioso trabajo de producción, composición e interpretación de temas que no es fácil retomar tratándose de  clásicos, de música tan arraigada en la mente que cualquier variación se hace insoportable, y es mucho más difícil pensar que el trabajo quede bien. Se podría pensar que con la inclusión del Jazz en sus temas, los elefantes madurarían como músicos y  se pondrían serios al fin. Y aunque se ve la madurez musical… ni rastros de la seriedad que ojalá nunca tengan.

Las letras están cargadísimas de humor, notándose un interés por conservar en algo la temática original de las canciones, pero sin limitarse a hacer una traducción directa de la lírica original del tema, o al menos en muchos casos. Lo que sorprende es que, a pesar del cambio en las letras y sentidos, a pesar de la irreverencia que dice “y así estén muy ricas tus tetas/yoí no vo, no way”… es un álbum supremamente respetuoso en lo musical y que viene mucho más cargado de humor que cualquier trabajo anterior de los Elefantes (que le ponen chiste a cualquier canción que tocan). Es un disco bailable y gozable… No sirve para poner como música de fondo, exige atención a las letras, pone el cuerpo a brincar y de inmediato lleva la memoria hacia las canciones que inspiraron estas versiones.

Realmente, es difícil para mí ser objetivo con este disco, no sólo porque Los elefantes es una de mis bandas favoritas (prácticamente crecí con ellos) y porque hayan hecho covers de algunas de mis canciones favoritas. Pero más allá de eso, es un disco que vale la pena escuchar para reírse y disfrutar de muy buen Ska, para brincar y bailar al son de estos grandes de la música que logran superar con su calidad y talento cualquier prejuicio contra un disco de Covers y que hace dar ganas de darle más cuerda al elefante.

Calificación: unaestrellaunaestrellaunaestrellaunaestrellamediaestrella

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