Revista El Muro

Te presentamos esta travesía de libertad ambientada en la Medellín de hoy en día y el punk de siempre.

Por: Mauricio Moreno

@mauromoreno83

posternadieLos Nadie cuenta la historia de cinco muchachos que deciden marcharse de su natal Medellín, que a la vez se siente como cualquier ciudad, la de los semáforos  con malabaristas que se la guerrean para ganarse el sustento y escritores de paredes que usan el Grafiti para expresarse artísticamente, pero que a la vez está asediada por peligros de intolerancia. Una Medellín que se siente muy ella, muy violenta y pujante a la vez, una ciudad que aunque quiera ser capital mundial del reguetón, es rockera y  punkera en su base, esa Medellín con problemas enormes, pero con gente buena y amable que busca cómo sortearlos.

En ese constraste se cuenta la historia de Los Nadie. Son cinco muchachos cualquiera, no todos humildes, que, como en cualquier barrio, son amigos e interactúan entre ellos en medio de la pobreza e inseguridad, más que la violencia. Los nadie, por eso mismo, son “nadie”, son un muchacho cualquiera que, bonito o feo, pasa por su lado sin que lo vea. No son los maleantes que lo van a robar ni son particularmente llamativos, son nadie porque son cualquiera. Por eso, la película se presenta en grises, más que en blanco y negro: porque es un retrato delo gris, que no llama particularmente la atención, la cotidianidad donde realmente está la vida.

Esa Medellín, ese enorme personaje del que se espera que sea un monstruo, pero más bien es un perro que ladra sin morder a estos personajes,  es presentada en 84 minutos por Maria Angélica Puerta, Luis Felipe Alzate, Maria Camila Castrillón, Alejandro Pérez y Esteban Alcaraz. Sin embargo, ellos no viajan… “Los Nadie”, historia escrita y dirigida por Juan Sebastián Mesa, cuenta la historia de la preparación para el viaje, de cómo se preparan un grupo de “arrancados” para viajar… del sueño de libertad, no de la libertad misma. En últimas, de lo que muchos “acomodados” siempre hemos querido descubrir cómo se hace: mandar todo al carajo e irse a mochilear por el continente sin un centavo en el bolsillo.  La producción es de Alexander Arbeláez y José Manuel Duque para Monociclo Cine. La música es de la agrupación O.D.I.O., de la que participa Álzate.

La película tiene varios puntos positivos. Primero, su aspecto visual es espectacular: hay planos bellísimos y en ese sentido está muy bien lograda. Así mismo, las actuaciones son buenas, teniéndose en cuenta además que son actores naturales (aunque los extras, en  más de una ocasión, se veían acartonados). La historia es sencilla y bonita, aunque a veces se pierde un poquito. El guion está bien logrado y se nota la interacción y el trabajo de los actores para su construcción, logrando diálogos creíbles. En líneas generales es una buena película, bien hecha, bonita en medio de su fuerza , violencia, punk y cantidad de madrazos por minuto.

Y bueno, es chévere salir también de la pornomiseria asociada al formato, que creo que es el mayor éxito de la película. Para ser sincero, no logré superar las asociaciones con La Vendedora de Rosas y Rodrigo D. Y creo, con todo respeto, que con esas ya era suficiente. Por eso, antes de digerir la película, no me gustó. Simplemente no entendí que la historia iba por otro lado, no a hacer más pornomiseria y mostrar una de las realidades de Medellín, sino a presentar otra, menos pornomiserable pero igualmente real, mucho más amigable y calmada y en ese sentido cotidiana, sin personajes casi caricaturescos que se vuelven memes como El Zarco o Frases como “me lo mecatié en cositas” que entren a formar parte de nuestro inconsciente colectivo (aunque tenga su par de frases memorables).

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Pero no, esta es otra Medellín con otra cotidianidad, no es otro Rodrigo D, “Los Nadie” no es así, sino que esta cinta va jugando en sus propios términos para mostrar la vida más común, tranquila y gris de los jóvenes, a pesar de compartir elementos como la violencia latente y la importancia del punk y su actitud en l historia. Tras la reflexión siento eso, que la película fue víctima de mis prejuicios y un formato que se gastó mucho en películas que, aunque buenas, ya existieron y no vale la pena revivir y copiar (cosa que tampoco intenta hacer).

Acepto que tuve que reflexionar bastante para entender que no es una película de Víctor Gaviria y que no está intentando mostrar lo más bajo, sino lo del medio.  Es una historia bonita y que vale la pena ver, en cierta medida es bien inspiradora, que sin ignorar ni negar la violencia, no queda en los clichés y lugares comunes de las películas colombianas. Claro que tiene sus clichés, pero no por eso hay que dejar de verla. Apoye el cine colombiano, vea esta y otras películas nacionales y no les dé el destino de acabar en salas independientes a la semana de su estreno y en el olvido al mes.

Vale la pena ver esta película, porque no todo tiene que ser marihuana, narcos, prostitución y café, hay otras historias que están frente a nosotros y por eso ignoramos, pero que merecen ser contadas, más ahora que la paz nos va a permitir mirarnos y ver todo lo bonito que hay en ese gris, historias que no vemos por andar sumidos en esa cotidianidad. Historias como la de los Nadie.

Los dejamos con el Trailer

Calificación: 4

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Mauricio Moreno

Periodista por vocación, artista por devoción, escritor por pulsión y humano por diversión. Durante unos años, tuvo el orgullo de compartir planeta con John Lennon, Freddie Mercury, Gustavo Cerati y David Bowie. Estudió filosofía, pero la abandonó en busca de aventuras con amantes más fogosas que la fría razón. Pasó muchos años como profesor, pero se aburrió de tanto ego y se embarcó en la aventura sin retorno de vivir siguiendo su ser. Ama el café, la música y los animales.
Es creador, director y activo escritor de la Revista El Muro. Actualmente, prepara diversos proyectos literarios, periodísticos y audiovisuales enfocados en el apoyo a las diferentes escenas artísticas del país y el continente.

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