Revista El Muro

Hablamos con la diseñadora de tejidos Mónica Bachué, joven santandereana que recientemente lanzó su colección “Inspirando Movimiento”. Nos contó sobre la colección, su historia y los retos actuales para la moda latina en Estados Unidos

Por: Mauricio Moreno

@mauromoreno83

La vida en ocasiones nos lleva por caminos insospechados para reencontrar nuestras raíces mientras volamos lejos de ellas, a seguir nuestros sueños y reencontrarnos con quienes somos en el fondo, con ese niño que jugaba a una u otra profesión y  que por alguna razón quedó más o menos olvidado. Este es el caso de Mónica Bachué, Diseñadora de Tejidos de familia oriunda de Santander que por cosas de la vida llegó a vivir a Los Ángeles, California, para emprender allí su sueño de trabajar en el mundo de la moda.

Recientemente, ese sueño se materializó en la colección “inspirando movimiento”, donde combina tejidos y cortes clásicos de Los Andes colombianos con las nuevas tendencias de la moda, una fusión que revela las dos tendencias que habitan en su ser. Hablamos con ella sobre esta colección de exhibición (es decir, sólo se vende bajo pedidos especiales), sobre su estilo y sobre los retos para los productos extranjeros durante la era Trump.

¿Cómo llegas al mundo de la moda?

 Desde muy niña. Mi bisabuelo era tejendero, hacía ruanas en un telar. Mi abuela es tejendera y mi tia abuela es costurera. Crecí muy cerca de ellos, y siempre me gustó sentarme a hacer cositas con una aguja y retazos. Pero en mi familia hay bastantes profesores y además es muy política, por eso estudié Derecho, pero cuando vine a Estados Unidos quería estudiar de nuevo la carrera pero me hubiese tocado empezar de cero, así que decidí hacer lo que siempre me había gustado. Empecé vendiendo ropa y haciendo asesorías de estilo, abrí dos boutiques y luego entré a la Universidad. Siempre he querido ser diseñadora de modas.

¿Cómo llegaste a Los Ángeles?

Cuando salí del colegio fui a Bucaramanga a estudiar Derecho. Luego, fui a Bogotá a especializarme, conocí a alguien, tuvimos una relación larga y nos casamos. Nos vinimos para acá, fue algo de enamorada. Viví en varios sitios y finalmente llegué a Los Ángeles. Fue algo de juventud.

¿Por qué el nombre Velazca?

Cuando iba a abrir la tienda nos sentamos con mi familia a pensar el nombre. Yo quería ponerle un nombre de montaña, de donde yo soy, vengo de familia campesina. Hay un pueblo llamado Cácota de Velasco, ese pueblo me encanta. Cambié la letra por algo más del nativo colombiano, la z y la ch en las culturas nativas son fuertes y por eso puse la z. Quería un nombre que mostrara mis raíces y por eso lo elegí.

En el trabajo se nota una fusión de cortes y tejidos tradicionales con tendencias contemporáneas. ¿Cómo llegas a eso?

Tuve la fortuna de tener una profesora que era la manager del Masters of Fine Arts de Parsons, y allí hacen un desarrollo de diseño avanzado que toma cualquier objeto u obra de arte y se hace un análisis interno de sentimientos, sensaciones, historias. Cuando empecé a diseñar, ella me pedía ir más adentro, más atrás. Tengo una conexión muy grande con mis raíces, quiero expresar lo que yo soy, una persona de las montañas, pero a nivel más profesional.

¿Cómo nace la colección “Inspirando movimiento”?

Hay que hacer una colección final en la universidad, la parte de tejido empezó ahí. Empecé explorando y haciendo cositas, trabajé con cueros, cachemir, mezclando cosas…  Luego hicimos un video, necesitábamos tres vestidos para bailarines. Hay una foto que fue la base de la colección, los pies de una  bailarina, un pie con un zapato y el otro dañado, que habla del esfuerzo para lograr la belleza. El tejido plano se basa en ellas, en cómo se mueven. De esas dos cosas nace la colección.

¿Cómo ves la moda colombiana y su mercado?

Acá hay muchísima gente y nacen diseñadores todos los días. Las posibilidades son menores, peor al ser tan grande, es un mercado muy abierto. Tú puedes si eres bueno y constante. En Colombia la competencia es más pequeña, pero el mercado también, el círculo es más cerrado.

¿Cómo reciben las piezas latinoamericanas en un mercado con un clima político y social tan nacionalista como el actual? Tanto los importados como los hechos allá con tendencia de afuera 

Los productos folclóricos, de la región, llama mucho la atención cuando se está en ese sitio. Si ves una mochila arahuaca, la compras porque estás viviéndola experiencia de viajar. Pero no es un producto que en tu vida regular escojas comprar. Es más un recuerdo. Si importo mochilas y las quiero vender como prenda de todos los días, no sirve.

Pero si quieres llevar un tejido de la técnica colombiana y llevarlo a alta costura para venta internacional, debes profesionalizarlo, se necesita un diseñador de tejido que puede desarrollar por medio de fórmulas matemáticas diferentes formas. Además, si vives en un lugar debes adaptarte, aprender cosas locales, y el tejido se desarrolla basado en la mezcla y será más adaptable a la cultura. Ahí hay algo muy importante para el diseñador de tejido, el tejido colombiano debe respetarse y cuidarse como la joya que es, no hay que cambiarlo.

Sin embargo, vivo en los Ángeles y he vivido en Nueva York. Son ciudades donde se ha trabajado mucho en la parte de los derechos LGBTI, de uso de marihuana, de los derechos dela mujer, sociales, económicos… acá todos tenemos posibilidades. No importa quién es de izquierda o de derecha, mujer, hombre o lo que sea, es una sociedad supremamente abierta. Si vas al centro del país, a lugares más pequeños, las cosas son diferentes. Las cosas están complicadas, no sabemos qué va a pasar con este señor  not my president (Donald Trump).

Espero que el producto Colombiano pueda seguir ingresando, pero está complicadísimo. De todas maneras, el estadounidense paga más por un producto Made in Usa, pero también paga más por un producto hecho en Colombia que en China. Hay un valor y reconocimiento del valor de la mano de obra y la tradición. Si un colombiano quiere traer su producto, tiene mejor acogida que un producto hecho en China.

Todas las empresas estadounidenses de diseño producen en China y la gente lo compra. La moda rápida ha invadido el mercado y por eso, al menos en los ángeles, se está buscando es un diseñador pequeño, diseño hecho acá, con cierta historia y tradición, no manufactura al por mayor.

¿Qué viene para Velazca?

Viene una colección súper importante, llamada Cleft Collection, una que se basa en mi experiencia como paciente de labio leporino, y es una colección bastante diferente a la que está ahorita, es de uso, para público, con la misma calidad de patronaje, y además viene con unas ilustraciones mías bordadas en las prendas, son caras con labio leporino muy lindas. Va a ser mu chévere, estoy muy contenta con esto.

Para saber más de Velazca, síguela en

  

 

                                       

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Mauricio Moreno

Periodista por vocación, artista por devoción, escritor por pulsión y humano por diversión. Durante unos años, tuvo el orgullo de compartir planeta con John Lennon, Freddie Mercury, Gustavo Cerati y David Bowie. Estudió filosofía, pero la abandonó en busca de aventuras con amantes más fogosas que la fría razón. Pasó muchos años como profesor, pero se aburrió de tanto ego y se embarcó en la aventura sin retorno de vivir siguiendo su ser. Ama el café, la música y los animales.
Es creador, director y activo escritor de la Revista El Muro. Actualmente, prepara diversos proyectos literarios, periodísticos y audiovisuales enfocados en el apoyo a las diferentes escenas artísticas del país y el continente.

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