Revista El Muro

Presentamos “Mujer Maravilla”, una gran película que resulta refrescante en medio de los fiascos de pantalla del Universo DC.

Por: Mauricio Moreno

@Mauromoreno83

No sabía qué esperar de Mujer Maravilla. Por un lado, los rumores decían que iba a ser peor que Escuadrón Suicida, lo cual la haría cercana a la perversidad. Por otro, aunque el personaje de Diana Prince me pareció un lindo florero en Batman V Superman, el de la Mujer Maravilla fue la mitad de la película. En efecto, mientras Prince tuvo el papel de femme fatal que siento que no le cuadra a Gal Gadot (no me da esa vibra) y no fue mucho más que eso, la Mujer maravilla fue fuerte, poderosa, inteligente, colaborativa… una Maravilla.  Sentimientos encontrados que sólo se resuelven viendo la película que aunque no es perfecta, en definitiva logró salvar al muy hundido universo DC, tal vez sin proponérselo.

“Mujer Maravilla” se basa en el cómic homónimo que nació en la época del Nazismo como parte de la propaganda norteamericana para mantener alta la moral de sus tropas y de quienes no combatían. Fue creada por William Moulton, quien además inventó el polígrafo, cuyo objetivo al era presentar una heroína que luchara con el poder del amor y no sólo con los puños. Pasó el tiempo y se convirtió en un símbolo de las luchas por la igualdad de género además de ser uno de los tres grandes nombres de DC Cómics junto con Batman y Superman. Sin embargo, a pesar de la clásica serie de Linda Carter en la TV, no había recibido la muy merecida llegada a la gran pantalla en una película en solitario  que se estrenó esta semana.

La película fue dirigida por Patty Jenkins, que a pesar de no dirigir cine desde Monster (2003) hace un trabajo excepcional. La protagonizan Gal Gadot (Diana Prince/Mujer Maravilla) y Chris Pine (Steve Trevor), y la producción estuvo a cargo de Charles Roven y Zack y Deborah Snyder, con guion de Allan Heinberg y Geoff Johns. Según Box Office Mojo, ha recogido casi 86 millones en taquilla a nivel mundial desde su estreno el 2 de junio, casi recuperando los 149 que costó crear las 2 horas y 21 minutos que dura la travesía en la que la Princesa Diana se convierte en la Mujer Maravilla.

La historia comienza con la pequeña Diana, Princesa de Themiscyra que quiere crecer para convertirse en una guerrera del pueblo de las Amazonas. Muy a pesar de su madre, la Reina Hipólita, la pequeña se convierte en una de las mejores luchadoras de la Isla Paraíso. Sin embargo, su vida cambia cuando tiene contacto con Steve Trevor, un espía y piloto de combate que se estrella en la costa de la isla y le cuenta que hay un gran conflicto en el mundo: la Primera Guerra Mundial. Sintiendo que es su oportunidad para detener a Ares, Dios de la Guerra, y así acabar con los conflictos bélicos en el mundo, Diana marcha con Trevor al campo de batalla. Pronto se convence de que Ares está encarnado en Erich Ludendorff (Danny Houston), un ambicioso general del Káiser cuya principal científica, Maru/Dra. Veneno (Elena Anaya)  ha desarrollado un arma tan poderosa que hará innecesaria una negociación/rendición y decidirá el curso de la guerra.

La película me gustó bastante. Primero que todo, fue muy bueno que le quitaran a la Mujer Maravilla su vulnerablilidad principal: se debilita cuando un hombre la somete con su lazo o une sus brazaletes (en serio, eran esas). Pero vamos al grano. La película tiene humor y un poquitito de amor, sin embargo, ninguna de esas cosas hace que se desvíe de su objetivo principal de ser una película de aventuras y acción. Bien contada, divertida y sin apelar todo el tiempo a esa horrible paleta de colores en la que predomina el gris Pantone depresivo de las películas de DC. El trabajo de guion y dirección es notable, y es sencillamente excelente la actuación de Gadot como una amazona que se acerca con inocencia al mundo de los hombres, al punto de ser medio caidita del sarzo. Una película divertida que no por eso deja al espectador con la sensación de haber visto una película banal de súper héroes más.

Mujer Maravilla tiene un mensaje bien interesante. No es sobre una mujer que quiere demostrarle a los hombres que puede hacer cosas, sino que las hace. Que  no obedece porque su corazón y cabeza se lo dictan, que no encuentra superioridad alguna en los hombres. Pero a la vez, es una trabajadora en equipo que puede “hacer caso” a los hombres si eso la ayuda a conseguir sus objetivos, comandar, aprender y apoyar (aunque a veces es medio egoísta). No es un feminismo trasnochado, sino más bien una idea de igualdad de género y poder de la mujer que muchos ven lejos del feminismo, pero que lo representa mejor. Los ideales que encarna el personaje están allí, a diferencia de lo que pasó en otras películas. Cabe anotar que, aunque obviamente hubo tomas al cuerpo de la hermosísima Gadot, no es tan hastiante como ciertas producciones de súper héroes en las que la cámara no sale del escote o el trasero de las actrices. Las tomas de “Eye Candy” se centran en el rostro de Gadot, lo que se siente respetuoso y refrescante.

Pero no es perfecta. En cuanto a las líneas argumentales, creo que debió reforzarse un poco, no demasiado, la historia de amor, porque cuando es necesaria, se siente traída de los cabellos. El final se siente sinceramente flojo y un poquito decepcionante. Además, los efectos en las secuencias de pelea necesitan muchísimo trabajo. Detalles importantes en un blockbuster que resulta teniendo un mensaje profundo, pero si no tuviera el público que tiene, serían cosas menores y técnicas, pero las películas palomeras suelen depender de eso. Y hay que decirlo, se siente muy Capitán América en muchos aspectos (lo cual, teniendo en cuenta los recientes fiascos de DC y el éxito de Marvel, no sé si sea apropiado poner en el apartado de debilidades).

Igual, es una película que hay que ver. Al parecer, hay que relevar los mandos en DC y dejar por fuera a quienes escribieron y dirigieron las anteriores, desde el Supermán sin calzoncillos que vivía deprimido en vez de ser un símbolo de la justicia y el optimismo, hasta el escuadrón con el que DC se suicidó. Definitivamente, el gran trabajo actoral de Gadot y la gran dirección de Patty Jenkins dan un gran respiro muy necesario al Universo DC y una perspectiva interesante al discurso predominantemente masculino del cine de Súper héroes. No es gratis que tenga un 93.5% de aprobación de crítica y audiencia en Rotten Tomatoes al momento de escribirse esta reseña. Es, tal vez, la mejor película del Universo DC  y ciertamente mejor que muchas de Marvel, a las que vence en el “tomatómetro” llegando sólo al nivel de la aclamada “Logan”. En resumen, es la imperdible reconciliación DC y del género de Super Héroes en muchos aspectos.

Ah, y no hay escena poscréditos. Sólo digo por si las moscas.

Y Capitán Marvel, mis esperanzas están en ti.

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Mauricio Moreno

Periodista por vocación, artista por devoción, escritor por pulsión y humano por diversión. Durante unos años, tuvo el orgullo de compartir planeta con John Lennon, Freddie Mercury, Gustavo Cerati y David Bowie. Estudió filosofía, pero la abandonó en busca de aventuras con amantes más fogosas que la fría razón. Pasó muchos años como profesor, pero se aburrió de tanto ego y se embarcó en la aventura sin retorno de vivir siguiendo su ser. Ama el café, la música y los animales.
Es creador, director y activo escritor de la Revista El Muro. Actualmente, prepara diversos proyectos literarios, periodísticos y audiovisuales enfocados en el apoyo a las diferentes escenas artísticas del país y el continente.

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