Revista El Muro

… Ni Caros, ni Cuervos, ni Pombos ¡sólo un gran espectáculo!

Por: Mauricio Moreno

@mauromoreno83

El 29 de octubre de 2017, el Teatro Jorge Eliecer Gaitán de Bogotá vivió el producto de dos años de estudio, trabajo, preparación y mutación del colectivo Hecho en Bogotá. Con un público que contaba con grandes de la historia del Rock y jóvenes que esperaban además el resultado de la convocatoria de cultura común, quienes a modo de programa de mano recibieron un ejemplar del periódico “El Despacio” con sopas de letras, textos alusivos a la obra, al rock y a Bogotá, el programa, los créditos y un obituario: Amarilla Rotich está muerta.

La obra cuenta la historia de la difunta joven, interpretada por Natalia  Silva Ramón, su rebeldía y su amor por el rock and roll durante los convulsionados 90 en Colombia. Una vida que se canta, se declama, se actúa y hasta se proyecta en video, que se cuenta desde el recuerdo de las situaciones familiares, las noticias, la música y la calle. Es la combinación de todas las formas de arte (o bueno, de varias) llevadas al escenario para contar duro y directo la vida de la calle, del estrato 3, esa que cuenta el rock and roll bogotano entre riffs y rimas que guardan mucho más de lo que dicen.

La puesta en escena de Rotich estuvo a cargo del Colectivo Hecho en Bogotá. La dirección es de Wilson Forero, la dramaturgia de Natalia Silva, los textos poéticos de Gabriel Rojas Andrade, los arreglos musicales de Carlos Reyes, Sandro Londoño, Shine Deges y Patricio Stiglitch, La producción general de Maria Fernanda Cuervo, Iván silva y Natalia Silva, el videoarte de leo Carreño y la foto fija de Nicolás Castro. La banda sonora cuenta con música original de la Directo Bacatá Band, Ciegossordomudos, Los Flippers, Pornomotora, Hora Local y más músicos de la escena rolo-rockera. El elenco está conformado por Paola Andrea Ramírez, Raúl Cifuentes y Natalia Silva. La banda está conformada por Reyes, Londoño, Stiglitch y David Damar en el piano y la voz (perdón a todos quienes quedaron fuera de esta lista, pero ya es bastante larga).

Imagen: Nicolás Castro/Hecho en Bogotá. Reproducidas con autorización
Imagen: Nicolás Castro
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Imagen: Nicolás Castro/Hecho en Bogotá. Reproducidas con autorización

Rotich no es un musical, no es un concierto teatral… es otra cosa. Es una historia contada con música, son canciones convertidas en historia. Así, la banda juega un papel muy relevante en la dramaturgia y no se limita a ser un accesorio, algo en el fondo que sirve al texto como más que un acompañamiento. En Rotich las letras de las canciones van contando la historia, haciendo que la banda sonora realmente cuente algo mezclado con el teatro. Es una propuesta que realmente merece mucho más que a única función que tuvo, que necesita un hogar para ser una temporada, y eso independientemente de su calidad, sino por la propuesta en sí misma.

Natalia Silva es, por mucho, una de mis actrices favoritas, y Reyes es además uno de mis músicos favoritos. En ese sentido, perdí objetividad a medida que conocía mejor al colectivo Hecho en Bogotá y a la Familia Rotich, un proyecto del que me declaré fan en aquel showcase hace un par de años y hasta tengo la camiseta. El trabajo de dirección, las actuaciones, la idea misma… Casi todo en Rotich me pareció excelente: la mezcla entre poesía y dramaturgia en un texto muy inteligente pero no por ello aburrido, las actuaciones y hasta la improvisación cuando se volvió necesaria y evidente… todo funcionó muy bien en la obra. En lo artístico, definitivamente es un trabajo casi impecable, que muestra preparación e investigación profundas.

Creo, sin embargo, que la banda podría involucrarse un poco más de la dramaturgia, actuar un poco más, sin llegar por ello a convertirse en un musical. Así mismo, aunque por eso no puede responsabilizarse a la compañía, hubo problemas de sonido que impidieron entender puntos cruciales de la obra y llegó a perderse la historia por esa razón. Pero lo que nunca jamás voy a superar, es que con semejante música y no haya dónde poguear. ¡La obra lo merece! ¡Quiero armar Pogo con Doña Mercedes, Fico y Amarilla!

Imagen: Nicolás Castro/Hecho en Bogotá. Reproducidas con autorización
Imagen: Nicolás Castro/Hecho en Bogotá. Reproducidas con autorización
Imagen: Nicolás Castro/Hecho en Bogotá. Reproducidas con autorización
Imagen: Nicolás Castro/Hecho en Bogotá. Reproducidas con autorización
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Imagen: Nicolás Castro/Hecho en Bogotá. Reproducidas con autorización
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Imagen: Nicolás Castro/Hecho en Bogotá. Reproducidas con autorización
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Para finalizar, se entregó el premio de Hecho en Bogotá e IDARTES Directo Cultura Común, en el que se otorgaba un estímulo de diez millones de pesos al ganador del proceso que EL Muro estuvo cubriendo hace unas semanas (y que pueden ver acá). La agrupación seleccionada fue Noxos, un premio muy merecido tras una difícil elección para los jurados en un día donde Bogotá derrochó talento en la Media Torta, y en el que tanto jurados como Staff quedamos boquiabiertos una presentación tras otra.

Pero problemas técnicos a un lado, la obra merece tener una casa y una temporada. Es un recordatorio de nuestra historia, de nuestro rock, de nuestra música. Es la conjunción de muchas las formas de arte para que varias generaciones de rockeros capitalinos nos reencontremos con nuestro rock, las raíces de nuestra escena, nuestra música, la que nos acompañó durante tantos años de smog, música y rock al parque. Rotich y todos sus proyectos asociados, como Directo Bacatá, son mucho más que teatro, es la apuesta que el rock bogotano se merece.

 

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Mauricio Moreno

Periodista por vocación, artista por devoción, escritor por pulsión y humano por diversión. Durante unos años, tuvo el orgullo de compartir planeta con John Lennon, Freddie Mercury, Gustavo Cerati y David Bowie. Estudió filosofía, pero la abandonó en busca de aventuras con amantes más fogosas que la fría razón. Pasó muchos años como profesor, pero se aburrió de tanto ego y se embarcó en la aventura sin retorno de vivir siguiendo su ser. Ama el café, la música y los animales.
Es creador, director y activo escritor de la Revista El Muro. Actualmente, prepara diversos proyectos literarios, periodísticos y audiovisuales enfocados en el apoyo a las diferentes escenas artísticas del país y el continente.

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