Revista El Muro

Por: Mauricio Moreno

director@elmuro.net.co

@mauromoreno83

La Universidad Nacional de Colombia es tristemente célebre en los medios tradicionales por sus pedreas y actos violentos de protesta antes que por sus logros académicos y científicos, a pesar de ser una de las mejores del país. En una de estas “pedreas” se incendió un automóvil, lo cual no es algo nuevo, pero si es visualmente más fuerte que las piedras lanzadas o los pupitres destrozados que forman barricadas para que los grupos de encapuchados de grupos políticos luchen contra la Policía, que no puede ingresar a la Universidad sin autorización expresa del Alcalde de la ciudad.

La quema del auto causó especial indignación entre los estudiantes del común, pues los “capuchos” no son más que un puñado. Por eso, se iniciaron movimientos estudiantiles de contra-protesta buscando mejorar la imagen de la Universidad, entre ellos “Pintemos la Nacho de blanco”, en la que se restauraron algunos espacios de las pintas y rayones con los que los grupos políticos promocionan sus luchas, ya sean de izquierda o derecha. Pero blanquear las paredes de la Universidad es simbólicamente muy fuerte y genera confrontación entre quienes quieren ver la pared completamente limpia y quienes quieren verla como un lienzo para escribir lo que quieran. Y la idea es acabar con la polarización encontrando puntos medios. El debate, en este caso, no era útil, en tanto la mayoría de los participantes del debate tienen ideas fijas y poco les interesa discutirlas o siquiera arriesgarse a cambiarlas. Y allí empezó la gestación del Señor Rayón.

La idea no salió de la nada. Una estudiante de artes invitó a algunos compañeros interesados en la problemática a lo que se convertiría en “La Liga del Rayón”, es decir, el equipo detrás de un personaje que sale a intervenir las pintas de los grupos políticos con humor alterando sus mensajes armado tan sólo de spray, una máscara antigases y sus rayoncillos (calzoncillos). La Liga sabía que no valía la pena debatir sino que era necesario actuar. Así, se convirtieron en la subversión de la subversión. La idea era hacer un performance en una sola ocasión en la que un rayón salido de la pared saliera a alterar otros rayones, pero sin censurar sino parodiando lo ya escrito. Así, su primera acción fue modificar una pinta que decía “Polo en la UN” por “Bolos en la UN”.

La reacción no se hizo esperar. Organizaciones como la Polo en la UN reaccionó frente a la intervención de su pinta de “Polo en la UN” restaurándola, sólo para verla intervenida de nuevo con “Apolo en la Luna”. Otra reacción famosa es la de los miembros de la FEU (Federación de Estudiantes Universitarios), que protestó cuando vio que uno de sus murales estaba siendo intervenido, cambiando el “FEU” por “FEOS”.

Para mostrar su acto, los miembros de la FEU subieron a las redes sociales un video en el que se mostraba a una estudiante cuestionando el acto del Sr. Rayón. Ese video pronto se viralizó y alcanzó más de 50.000 reproducciones antes de ser retirado por sus autores, quienes se dieron cuenta de que el apoyo recibido por el estudiante promedio fue nulo, mientras que la Liga del Rayón ganó miles de adeptos. Ese apoyo en las redes sociales es lo que los ha convencido de continuar con un proyecto que estaba destinado a tener sólo una aparición, pues estudiantes, administrativos y egresados se han volcado a apoyarlos por ese medio. Y así, las pintas que decían FARC pasaron a decir PARCEROS, el ELN pasó a ser ELMO, y un mural de Hugo Chávez empezó a decir Hugo Boss.

Han sido, claro, parte de una controversia. Muchos vieron en ellos una respuesta de la ultra-derecha contra los movimientos sociales. Los llamaron censuradores, fascistas, los amenazaron… Cuando realmente, aunque cada miembro de la Liga tiene su postura, el personaje en sí no la tiene, siendo sólo el producto de los acuerdos mínimos a los que tuvieron que llegar como grupo para poder empezar con su performance. Por eso, fue necesario llamar a un debate general sobre la libertad de expresión y el uso de lo público y del patrimonio arquitectónico de la Nación. El Foro de debate no fue muy exitoso por la cantidad de posiciones encontradas que buscaban introducir temáticas nacionales importantes en un foro donde no tenían lugar. Los argumentos que se exigían fueron presentados, pero la testarudez y los intentos por deslegitimarlos impidieron que se lograran los acuerdos mínimos que se buscaban. Más bien, cada grupo sólo consideró su postura sin escuchar a los demás, llegando a que en ocasiones sencillamente los ponentes no hablaran de lo mismo, dando por sentadas premisas que los demás no aceptaban.

La discusión de fondo es acerca del uso de lo público y lo que implica estudiar y vivir en una universidad de esta naturaleza, y si lo público debe subordinarse a fines políticos, particularmente para la Liga, las paredes, pues no hay consenso entre los estudiantes sobre su utilización: mientras unos quieren verlas completamente blancas, otros quieren verlas completamente rayadas. Y el cuestionamiento que se hace es acerca de la territorialización de instituciones clandestinas o no que se apoderan de los espacios de la Universidad que es por definición pública. El Señor Rayón busca establecer acuerdos mínimos sobre el uso del espacio y los insumos públicos, tales como pupitres, espejos, paredes y cortinas para proyecciones. Para la Liga, lo público es de todos, y en ese sentido, hay que cuidarlo para que otros lo puedan utilizar. En ese mismo sentido, no puede ser territorializado con rayones, y si lo es, quien modifique ese rayón, tiene derecho a hacerlo apelando a los mismos principios que quien lo pintó en primera instancia. Así, “La Nacho” pasa de ser una tierra de nadie, a ser territorio de todos.

Su atuendo se compone de una máscara antigas para protegerse de la contaminación visual, y de sus rayoncillos por seguridad: La extrema vulnerabilidad de un hombre en calzoncillos hace que todo el mundo se fije en él, y así, nadie lo ataque. Además, nadie golpearía a un hombre en calzoncillos. Sus pintas y comunicados no son improvisados, sino que responden a un trabajo investigativo muy serio. Así, piensan cada palabra y publicación, además de analizar muy bien cada pinta según la ubicación del lugar, el mensaje y valor estético del original, y en especial, según lo que quieran expresar, pues no quieren enviar mensajes erróneos, sino que quieren ser claros en su intención de parodiar y divertir. No tienen posición política ni ideológica común más allá del uso que proponen para lo público, y tampoco quieren atacar permanentemente íconos clásicos de “La Nacho”, como la famosa silueta del Ché Guevara de la Plaza Central.Su lucha, a la larga, es por la Universidad, y así como hacen pintas burlándose de la usurpación de las paredes, también abogan por la financiación de La Nacho y las becas para los estudiantes.

Por supuesto, son blanco de amenazas constantes. No les interesa crear enemigos, sino construir puentes de comunicación para que todos nos reconozcamos como miembros de la Universidad. Así mismo, han creado discusión entre los grupos y dentro de ellos; permitiéndoles ver a estos grupos que el apoyo supuesto de la población estudiantil no es tan grande como creían. Pero muchos no han entendido el mensaje, y por eso los miembros de la Liga del Rayón deben esconder sus rostros y nombres. Incluso, antes de hablar con nosotros se identificaban entre ellos con números y no estamos del todo seguros que los nombres que usaron sean reales. Deben tener precauciones básicas para protegerse y cuidar a quienes continúen el proyecto cuando ellos se hayan graduado.

Por ahora, no piensan salir de la Universidad, aunque les llame la atención y no lo descarten. Sin embargo, si lo hacen, su lucha seguirá siendo por la defensa de la Nacional, del patrimonio cultural y de lo público. Su acción será no-violenta y mantendrá la mudez tan sui generis del Señor Rayón, aunque puedan abrir espacio al debate para aclarar lo que no sea lo suficientemente claro.Pero por ahora, seguirán rayando con un discurso que, aunque no sea evidente para todos, es sumamente inteligente, estructurado, y cautiva hasta al más apático de los estudiantes, incentivando la discusión sobre el territorio y la contaminación visual en la Nacional, que era lo que en un comienzo se buscaba.

Para conocer más sigue al Sr. Rayón:

Facebook: https://www.facebook.com/SrRayon?fref=ts

Twitter: @srrayon

Fotografías reproducidas bajo autorización y licencia creative commons del fan page del Sr. Rayón en Facebook

https://fbcdn-sphotos-a-a.akamaihd.net/hphotos-ak-prn1/946514_469913756426866_1360523070_n.jpg

https://fbcdn-sphotos-h-a.akamaihd.net/hphotos-ak-ash4/p480x480/1004061_474143189337256_1657554485_n.jpg

https://fbcdn-sphotos-e-a.akamaihd.net/hphotos-ak-frc1/665777_371963389555237_790034434_o.jpg

https://fbcdn-sphotos-e-a.akamaihd.net/hphotos-ak-ash4/294212_456939047724337_1960720684_n.jpg

https://fbcdn-sphotos-e-a.akamaihd.net/hphotos-ak-ash3/919531_452146411536934_490849027_o.jpg

Sobre el autor Ver Más artículos de este autor Página del autor

mm

Revista El Muro

Deja un comentario