Revista El Muro

Durante su visita a Bogotá, hablamos con Lalo Ebbrat y Raylon Bands sobre su música, la sociedad y la escena del reggaetón.

por: Mauricio Moreno

@mauromoreno83 

Los géneros urbanos tienen muchos estigmas encima. Se dice que son, primero, todos iguales, sólo reggaetón, y por demás, faltos de originalidad. Segundo, que son decididamente violentos contra la mujer y entre sí, y tercero, que la escena es fácil y basta hacer cualquier canción para triunfar, y también. Sin embargo, siempre es bueno hablar con los artistas de este género para que expliquen por qué se dan en gran medida estas situaciones. Hablamos con Raylon Bands y Lalo  Ebratt, dos artistas samarios que, a pesar de no hacer reguetón, son incluidos en el género.

¿Quiénes son Lalo y Raylon?

Lalo: Somos dos artistas independientes de la ciudad de Santa Marhta, empezamos hace unos 10 años, empezamos muy amateur dando nuestros primeros pinitos de la mejor manera, haciendo free Style en la calle, las famosas batallas de gallos y ahí nos dimos a conocer con el voz a voz. Cuando empieza a tomar más cuerpo la cosa, decidimos empezar con RedSnapper Music Ahí es donde se solidifica el trabajo de nosotros y se ve como un producto más profesional.

Raylon. Nuestro comienzo fue algo muy extraño, éramos como enemigos. Yo me manejaba más en el ámbito underground, él más con lo comercial. Mis canciones en ese tiempo hablaban más sobre los problemas sociales. Si no me gustaba algo del gobierno lo decía en mis cancione. Comencé así, en las peleas de gallos nos dimos a conocer… por cosas de la vida terminamos trabajando juntos y estamos sacando un mix tape que se llama Samarian Flavor.

¿Qué género tocan?

Lalo: Lo de nosotros es un equilibrio entre algo underground y algo comercial, pero dejando la esencia de nuestra tierra. Mezclamos ritmos autóctonos de nuestra ciudad con ritmos universales. Tenemos bastante influencia, hacemos un mix, un tutti frutti de muchas cosas que llamamos Colet Sound.

Raylon: La gente nos pregunta qué genero tocamos No hacemos reggaetón, no hacemos champeta. Yo hice un tema con Charles King, pero eso no quiere decir que sea champetero. Somos raperos alternativos, nos podemos acoplar a cualquier pista, somos muy versátiles, hacemos música comercial pero sin perder esa esencia de nosotros.

Lalo: Siempre estamos tratando de llegar a todo el mundo, las canciones son bastante digeribles, puede cantarla  desde un bebé hasta mi abuelo.

Raylon: Creamos nuevos géneros que se llama Colet Sound y Palenke House. El Colet Sound son los ritmos caribeños mezclados con ritmos universales. El palenke House es como ese ritmo caribeño, palenquero, de cumbia…

Lalo: Sabor palenquero pero incluyéndole un toque futurista en cuanto a que… bueno, es algo que viene de hace rato, la música electrónica, peor el house se mete por ahí de manera más chill para que suene a una sabrosura… futurista. Algo cercano a Bomba Estéreo. En realidad, mezclamos hasta cumbia. Es una mezcla que no sabes ni cómo bailar, pero sabes que hay que bailar.

¿Qué temáticas tocan?

Raylon: todo es real. Nos ponemos en los zapatos de las personas que pueden estar pasando por un momento. Tratamos de que la gente se sienta aludida e identificada, para que la gente no diga “este cantante no me llega al corazón”.

Lalo: El resultado son historias súper reales que a cualquiera le pueden pasar. Cuando la gente corea las canciones, se siente la conexión entre uno y el público.

¿Qué es el Samarian Flavor?

Raylon: Es una necesidad de los dos. Sentimos que el reggaetón se está estancando. Ya está saliendo un nuevo género, el Trapp, que en este momento está dando mucho de qué hablar y que veíamos haciendo desde hace rato.

Lalo: Como tenemos la ventaja de montarnos en cualquier tipo de ritmo, cualquier cosa nos parece fácil. Ahorita estamos mezclando con compañeros vallenatos, es algo que no tiene límite. Es el acento samario, el flow de allá, por eso lo llamamos samarian flavor, es la esencia combinada con la influencia que siempre hemos palpado.raylonlalo

La gente supone que lo fácil para vender es el Reggaetón, unificando un montón de géneros. ¿Cómo es la escena del Reggaetón?

Raylon: no es fácil, hay mucha competencia. Para sonar en emisora tienes que pagar payola o tener alguna conexión, acá todo es con plata. Puedes tener el talento que quieras, pero si no tienes patrocinio o alguien que te ayude, no tienes nada. Tienes la escalera pero no el último escalón.

Lalo: Nosotros hemos contado con buena energía y nos hemos unido a personas que nos quieren. Cuando a alguien le hace falta un rapero o nos falta un productor, son personas que se unen y hacen por amor. Eso da más ventajas que el dinero.

En lo urbano ya no se tocan temas sociales, más allá de la exigencia de las disqueras?

Raylon: Las emisoras, la gente que controla, lo impiden. Es un imperio, manejan todo. Deciden quienes van a sonar. Si alguien llega con 100 millones y dice “ponme a sonar este artista”, el man te pone a sonar. Eso es “barro” acá en Colombia, acá hay gente con mucho talento que se está perdiendo porque no hay alguien con plata que lo conoce y le invierte. Pero si llega alguien que no canta pero tiene plata, gente y conexiones, pega porque paga payola.

Lalo: Sobre lo social, creo que la gente tiene otros intereses. Creo que se acostumbró la música que criticaba lo social como música underground como el rap, el rock… no todas las radios quieren eso, hay radios para todo. Es un negocio, algo que está estipulado y se sale de las manos. Incluso, cuando tienes renombre puedes hacer lo que quieras en música, por ejemplo que hace Calle 13.

Al reggaetón y lo urbano se le critica la violencia en letras y temas, y la violencia a la mujer. ¿Qué pueden decir sobre eso en un país que busca la reconcilición?

Lalo: hay que ver a quién se le está entregando el producto. Hay que ser conscientes al escribir, hay muchos niños que están ahí. La música te crea un estilo de vida e influenciar, tienes que decir cosas buenas en tus canciones. Si queremos cambiar, podemos hacer música salvaje, lo que queramos, pero hay que dar un buen mensaje.

Pero si no son todos, ¿qué se logra con el cambio en unos?

Lalo: cuando sientes la necesidad de cantar, adquieres una responsabilidad. Ya muchas personas te prestan atención, cuando adquieres la responsabilidad, la gente empieza a hacerte caso, tienes que hacerte dueño de eso.

Raylon: a veces entiendo por qué los cantantes  escriben tantas letras obscenas. Ahora hay niñas que suben fotos desnudas a internet, no se valoran como persona ni como mujer. El cantante lo que hace es transmitir lo que ve por medio de una canción. Lo entiendo porque lo hago, hice un tema muy controversial que se llama “Boca, pastilla y Coca-Cola”. La gente cree que es pura droga, pero es una burla de eso. Las personas estigmatizan el género. El artista debe ser artista, debes dejarlo también ser él mismo.

 

 

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Mauricio Moreno

Periodista por vocación, artista por devoción, escritor por pulsión y humano por diversión. Durante unos años, tuvo el orgullo de compartir planeta con John Lennon, Freddie Mercury, Gustavo Cerati y David Bowie. Estudió filosofía, pero la abandonó en busca de aventuras con amantes más fogosas que la fría razón. Pasó muchos años como profesor, pero se aburrió de tanto ego y se embarcó en la aventura sin retorno de vivir siguiendo su ser. Ama el café, la música y los animales.
Es creador, director y activo escritor de la Revista El Muro. Actualmente, prepara diversos proyectos literarios, periodísticos y audiovisuales enfocados en el apoyo a las diferentes escenas artísticas del país y el continente.

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