Revista El Muro

Te presentamos el debut literario de la periodista y actriz porno Alejandra Omaña

Por: Mauricio Moreno

@mauromoreno83

Bogotá está lejos del conflicto, a pesar de tenerlo en la cara. Estamos emocionalmente lejos del conflicto, aunque nos sentemos en ese diablo rojo al que llaman Transmilenio hombro a hombro con sus víctimas. Estamos lejos del conflicto, aunque muchos de nuestros abuelos llegasen a la ciudad desplazados por él. Estamos lejos del conflicto porque aunque a menos de 3 horas tenemos zonas rojas, no las vemos en noticias y creemos que sólo pasa en las selvas y montañas remotas. Nos las ingeniamos para no verlo, y lo hacemos muy bien mientras los medios masivos de izquierda y derecha nos dicen qué creer. En Bogotá no tenemos ni idea de qué es el conflicto, aunque esté en nuestros barrios y universidades costando vidas y mentes día tras día. De alguna manera nos las arreglamos para poder creer que eso que sale en la tv, así pase a unas calles, pasa lejos de nuestra cómoda y calientita realidad.

(Recomiendo leer mi reseña al gran documental de Carlos Bernate “Sonrisas para los alzados el almas”, para que vean que si está cerca).

Pero en las regiones es a otro precio. La insensibilización hacia la muerte violenta, el silencio, el tráfico de drogas, el sicariato, el paramilitarismo, la prostitución y sobre todo el miedo son el pan de cada día en varias regiones del país. Y no sólo en las poblaciones pequeñas y alejadas, sino que el paramilitarismo y la guerrilla han afectado a ciudades principales e intermedias  como Cali o Cúcuta (incluso a Bogotá, aunque no por los lados del Chicó).  En esta última ciudad se centra la acción  de “Relatos de frontera”,  el primer libro de la polémica periodista y actriz de cine para adultos Alejandra Omaña. La obra consta de 64 páginas y fue editado bajo el sello 531. El diseño de la portada es de Juan Pablo Donoso.

El conflicto es el fantasma que ronda las calles de Cúcuta en “Relatos de frontera”. En esta primera novela, la escritora parece mezclar la ficción con la realidad, en medio de un ejercicio que se siente a medio camino entre el periodismo y la literatura. Cuenta la historia de una joven que desde muy temprana edad empieza en los caminos de la prostitución, pero no como prepago o prostituta de esquina, sino como “novia de traqueto”, una mujer que, como ella misma dice, también se acuesta por plata o seguridad con los hombres.

El texto está escrito con cierto desparpajo, es bastante apropiado para la voz de la narradora, y sin embargo, guarda cierto estilo que logra dejar ver un rigor periodístico que termina situando el texto entre la novela y el periodismo con datos que hasta posiblemente se puedan verificar. Un estilo que aunque sea novela, casi que se siente como la crónica de cómo es la vida de las jóvenes bonitas y pobres que se dejan llevar por la espiral de violencia, aunque no del lado de las balas, sino del “divertimento” del traqueto. Es duro, descarnado, frentero e interesante. Es un texto corto pero intenso, que narra con cierta frialdad, o más bien, desde la naturalización de la muerte que se apodera del alma de quienes están con ella a diario, los múltiples encuentros con La Parca que tiene una persona como la protagonista.

Resulta interesante que el libro esté abordado desde la perspectiva femenina, es decir, hablando de la violencia desde la mujer pero no en una posición de víctima (o al menos como siempre concebimos las víctimas), sino desde la perspectiva de la mujer que, aunque resulte también parte de la guerra, poco se visibiliza, como si su historia no tuviese valor, como si no fuera utilizada sexualmente y objetivada por los “Patrones”, pero desde una perspectiva de una víctima que no parece victimizarse a sí misma, sino que cuenta con naturalidad sus vivencias, un abordaje realmente interesante. Historias que se deben contar por miles, pero que a muy pocos les interesa contar. Es un libro corto pero contundente, que aunque se lea en un par de horas, se queda un buen rato en la cabeza.

Aunque realmente es un buen primer libro, me dejó un sinsabor. Las escenas de sexo, aunque fuertes, las sentí un poco flojas. De seguro es mi visión, pero no llegaron a convencerme. Aunque se siente la pasión con la que se escriben, resultan un poco forzadas e incluso un par parecen innecesarias: sin ellas el texto hubiese funcionado igual de bien. Pero bueno, incluirlas o no es decisión de cada escritor y sinceramente me gusta la literatura se desligue de pacaterías, para acercarse más a la vida diaria, humano y real que se vive en la calle, esa vida que no se televisa.

“Relatos de frontera” es un libro que vale la pena tener.  No sólo por ser un libro que seguramente se pondrá de moda por la controvertida actriz, sino porque relata de manera muy humana una cara de la sociedad que rara vez se examina, la de lo femenino en el conflicto más allá de las armas, la de la esposa del traqueto y su vida que tampoco es tan sencilla y feliz como se cree, una vida llena de falsedades, muerte, miedo y violencia… tan real como la de los hombres que forman parte de la guerra. Tal vez el libro no cambie la historia del mundo, pero al menos servirá para empezar a explorar nuevas dimensiones olvidadas del conflicto.

La presentación oficil del texto se hará en el marco de la Feria del Libro de Bogotá 2017 el 1 de mayo a las 4 p.m. en la sala Filbo H

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Mauricio Moreno

Periodista por vocación, artista por devoción, escritor por pulsión y humano por diversión. Durante unos años, tuvo el orgullo de compartir planeta con John Lennon, Freddie Mercury, Gustavo Cerati y David Bowie. Estudió filosofía, pero la abandonó en busca de aventuras con amantes más fogosas que la fría razón. Pasó muchos años como profesor, pero se aburrió de tanto ego y se embarcó en la aventura sin retorno de vivir siguiendo su ser. Ama el café, la música y los animales.
Es creador, director y activo escritor de la Revista El Muro. Actualmente, prepara diversos proyectos literarios, periodísticos y audiovisuales enfocados en el apoyo a las diferentes escenas artísticas del país y el continente.

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