Revista El Muro

Te presentamos la adaptación cinematográfica del libro de Orson Scott, dirigida por Sergei Bodrow

Título Original: Seventh Son

Director:              Sergei Bodrov

País:                      Estados Unidos

Reparto:              Juliane Moore

                               Jeff Bridges

                               Ben Barnes

Presupuesto:    U$100 millones.

Basada en la primera entrega de una saga escrita por Orson Scott Card, un autor que, aunque no es muy conocido en Colombia, es de lo más importantes de la fantasía y la ciencia ficción actualmente, la película nos cuenta la historia de Thomas, el séptimo hijo de un séptimo hijo, que por lo mismo se ve obligado a convertirse en el aprendiz de un “Espectro”, una especie de cazador de criaturas oscuras interpretado por Jeff Bridges, y ayudarlo a asesinar a la reina de las brujas, interpretada por Julianne Moore. Hasta ahí vamos bien, no es una historia muy original, pero seamos francos, a estas alturas, ¿qué historia lo es? No obstante, pasa muy poco tiempo para que la película, de manera vertiginosa, se diluya en un mar de imágenes digitales y fallas en el guion imposibles de ignorar.

El inicio promete: Un hombre hace una especie de rito ante un pozo sellado y por la voz que implora piedad, asumimos que acaba de encerrar a alguien o muy peligroso o muy importante para la historia. Poco después nos enteraremos de quién es. Luego vemos un Jeff Bridges francamente avejentado, tanto que su cara se mueve de una manera  muy extraña, que nada tiene que ver con la trama, y a un Kit Harrington haciendo todo lo que puede, sin éxito, por no repetir su personaje de “Juego de Tronos”. Afortunadamente para él su tiempo en la película es corto. Así las cosas, por fin sucede lo del séptimo hijo del séptimo hijo y entonces Thomas no duda ni por un segundo en irse con aquel arrogante desconocido que se hace llamar espectro. Primer punto cojo en el guion, el primero de muchos. Nombro solo uno para no escribir spoilers:

En cierto momento de la película, el espectro y Thomas son llamados para que se enfrenten a un oso gigante y tremendamente poderoso, que, por alguna razón, la gente del pueblo no ha podido matar…pero se las arreglaron para enjaular. Sí, claro. Y entonces los dejan solos, y resulta que el oso rompe la entrada de la jaula como si estuviera hecha de palos de paleta. Es ahí que los espectadores nos preguntamos, ¿y por qué no lo hizo antes y mató a todos los pobladores?  Este tipo de incongruencias se repiten durante todo el metraje.

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El Séptimo Hijo.Imagen desde The Wrap

Ni siquiera la correcta actuación de Moore salva una película que se vale de unos efectos especiales excesivos y no del todo buenos para intentar distraernos de lo realmente importante: Una dirección deficiente que apenas si pudo contar una historia medianamente coherente con un guion mediocre. Al final queda la sensación de que el nombre de la película es totalmente desacertado, pues el séptimo hijo solo sirve para enamorarse de quien no debe y dar un tiro de gracia a un enemigo que, igual, ya estaba prácticamente vencido. Y esto no es spolier, estoy seguro de que nadie ve una película de estas esperando que el malo gane.

En conclusión, si lo que quieres es dejar de pensar por dos horas y llenar tu mente de efectos especiales a lo bruto, claramente esta es tu película, pero si quieres ver algo que exija poner a funcionar  las neuronas, mejor ponte a leer un libro o revisa de nuevo la cartelera.

Calificación: unaestrellaunaestrellaceroestrellasceroestrellasceroestrellas

PD: Hay una clara alusión a Vishnú, la deidad hindú, mostrado como un asesino despiadado, me pregunto qué pensaría cualquier católico si mostraran un personaje igualito a Jesús matando gente inocente a diestra y siniestra.

PD: Pensé en escribir una reseña de “Ouija”, pero es tan mala que no merece la pena.

 

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