Revista El Muro

 

Por: Mauricio Moreno

director@elmuro.net.co

@mauromoreno83

La línea de accesorios de Somos Design es la unión de varias historias, varios intereses y varias circunstancias. Es una historia del lejano oriente protagonizada por Tatiana, Sandy, Camboya y 25 artesanos que los ayudan a crear sus productos. Actualmente producen bolsos, sport bags, clutches y estuches para celulares inteligentes y hasta acá no suena a algo muy distinto de la historia típica de las empresas orientales, pero su empresa tiene un sentido social y ecológico.

La historia empieza cuando Sothea Yung a mediados del año 2007 encontró en los materiales reciclados una opción viable para la fabricación de accesorios y productos. Las bolsas en las que se carga el cemento o el pescado cuentan con un buen nivel de diseño, y eso sumado a su peso y abundancia, los convierten en una excelente materia prima para el diseño. Ella es actualmente enlace entre Somos Design y los artesanos en Camboya.

Por otro lado, Camboya es un país que apenas se repone de la guerra que terminó en 1999. Parte de las heridas que dejó la guerra están en los campos, no hay infraestructura y la tierra fertil se encuentra minada para sembrar y subsustir como en los viejos tiempos. Por eso, muchas familias han debido desplazarse a PhNom Pen, la capital, para poder subsistir. Allí no son precisamente pobres, pero no viven cómodos, un fenómeno es visto en toda Asia.

Las materias primas de Somos Design son elementos re utilizables caracterizados por sus interesantes gráficos

Fuente: Somos Design

Somos Design, por su parte, es la empresa de Sandy y Tatiana, una pareja de esposos residentes en Shanghai que fue de vacaciones a Camboya y encontró ese producto. Su área de trabajo es el diseño gráfico, pero tenían en ese momento una fuerte preocupación ambiental, ya que en China todo es destrucción y concreto. Y así se lanzaron a apoyar el área de diseño y distribución de los accesorios en China.  El diseño es completamente colaborativo, y participan tanto Sandy y Tatiana, como los artesanos en Camboya.

Su fuerte es el diseño, pero sus productos son bien especiales en el contexto del lejano oriente. No producen en masa, sus productos son hechos a mano y sobre todo no pretenden competir con los productos chinos sino representar una alternativa a ese modelo productivo, y por varias razones: primero, cada producto es único por la diversidad de materiales y su proceso de elaboración, en el cual están involucradas varias manos. Así mismo, al no ser productos hechos en masa producidos en una región caracterizada por la producción en masa, su etiqueta dice “no hecho en China”, con lo que quieren señalar que  a pesar de ser vendidos en China, los productos no siguen las dinámicas laborales Chinas. Por otra parte, en uno de los países más contaminantes del mundo, proponen una alternativa ecológica. Y resultan, además, productos únicos en un mercado caracterizado por la copia.

La parte social no se queda fuera del proyecto: no sólo se reconoce económicamente de manera justa a los trabajadores, sino que a partir de la próxima línea, cada una de las piezas estará firmada por la persona que cosió el bolso, para que así quien compre el accesorio sepa que hay un ser humano detrás de cada pieza. Además, también están formulando programas educativos y lúdicos para los hijos más pequeños de sus artesanos, buscando mejorar su nivel educativo desde edad pre-escolar y presentarles opciones lúdicas diferentes a estar jugando con barro junto a sus padres mientras cosen. La idea es brindar juegos y actividades que estimulen de forma positiva a niños que van de los 1 a 5 anos de edad.  Un niño que no es estimulado correctamente busca distracciones en la calle, donde hay todo tipo de peligros, la idea es que los niños no estén expuestos a riesgos innecesarios desde temprana edad. En Camboya, la prostitución infantil es un problema nacional. Cuando se llega a cualquier sitio turístico y a los puntos de control de inmigración, siempre te toman varias fotos, y hay señales indicando las penas de prisión a las que puedes ser condenado por abuso infantil. A la entrada de los templos en Siem Reap, el boleto de entrada tiene impresa tu foto, es una forma de controlar quién entra a los parques.

 

 

La papelería de Somos Design refleja (en Chino y en inglés) la orientación ecológica y social de la empresa.

Fuente: Somos Design

En Camboya no hay una cultura del reciclaje, y fue allí donde Sothea  encontró la oportunidad para trabajar a partir de la “basura”. Por su parte, Tatiana y Sandy encontraron un producto que pudieron mejorar y distribuir, renunciando a sus trabajos de tiempo completo y apostando todo a la moda y los accesorios. Pero los verdaderos obstáculos han sido el miedo a hacer, la pena de trabajar en algo que no es lo que estudiaron y el temor a la inseguridad. Pero de todas maneras, ellos nos invitan a hacer, saber primero qué queremos, para qué servimos y empezar el camino. También nos recomiendan no tener expectativas vanas: Tatiana es consciente de que con su corta historia no pueden ser aún la competencia que quita el sueño a Channel, así como una banda de Rock que apenas ha ensayado un par de veces no es competencia de Kiss. Aunque el mercado chino los ha recibido bien por la originalidad de sus ideas y las cuestiones de creación de empresa se han dado con facilidad, a pesar de lo bien que ha fluido todo para ellos, las barreras están adentro. Hay que aprender a soltar todo lo que no sirve y escuchar al corazón para salir adelante, además de perseverar y sentir alegría cuando se trabaja. Así quieren llegar a crear una empresa en la que puedan trabajar con más fuerza por el ambiente y por sus artesanos. Puede que el camino sea largo, pero lo que importa es el recorrido.

Para saber más, visita

Página Web http://www.somosdesign.net/

E-mail: tatiana@somodesign.net
 Blog: http://zigzagsoup.tumblr.com/

 

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