Revista El Muro

Te presentamos la más reciente película del Universo Cinematogrpafico Marvel y el tercer reboot de la historia del hombre araña en 17 años

Por: Mauricio Moreno

@mauromoreno83

Tras tener a los fans en vilo con negociaciones y cesiones de derechos en un rifirrafe entre Sony, Disney y Marvel, por fin llegó a la pantalla plateada la adaptación de la historia de Spiderman, uno de los personajes más queridos del mundo de los cómics, para que este héroe haga parte del Universo Cinematográfico Marvel (MCU). El vecino amigable, tras su memorable aparición en Civil War, recibe su propia película que recaudó unos 268 millones de dólares en su fin de semana de estreno, recuperando los 175 que costó según Box Office Mojo.

Es la decimosexta película del MCU, cuarta de la fase 3, fue dirigida por Jon Watts y protagonizada por Tom Holland, Robert Downey, Jr., Tony Revolori, Donald Glover, Michael Keaton, Zendaya, Jacob Batalon y Laura Harrier y Jon Favreau. Hay que anotar que la película tiene un 92% en el temido tomatómetro de Rotten Tomatoes, superada sólo por Iron Man de 2008 en cuanto al MCU.

Spiderman Homecoming es el encuentro entre el género de súper héroes y las películas adolescentes, con el baile de graduación, el bully, los losers, el concurso de inteligencia y todo el cuento de la secundaria gringa. Aún no hay asomo del Daily Buggle y los romances con Gwen Stacy y MJ Watson ni se ven en el horizonte. En esta película, tras los sucesos de la Batalla de Nueva York (Avengers 1), un equipo de recuperación de elementos y tecnología alienígena liderado por Adam Toomes (Michael Keaton) es reemplazado a la mala por una nueva empresa creada por Tony Stark (Robert Downey Junior): Damage Control. Desempleado, Toomes decide vengarse de la sociedad… investigando la tecnología Chitauri para hacer armas y venderlas.

Mientras tanto, sin aún superar del todo los sucesos de la “Guerra civil” -o mejor, el bonche en el parqueadero-, Peter Parker (Tom Holland) se debate entre la vida de la secundaria y ser un súper héroe adolescente, con todo lo que eso puede implicar. Un día, Spidey interfiere en una de las operaciones del Buitre y decide desmantelar la organización que no parece interesada en cazarlo, sino sólo en mantener el negocio sin interrupciones. Eso, mientras se aguanta la “traga maluca” por Liz, el matoneo de Flash, la preocupación de su Tia May y el papel autoproclamado de padre sustituto de Tony Stark. Por fortuna, su amigo Ned se entera bien pronto de su secreto y se convierte en su ayudante.

A Michael Keaton, al parecer, le quedo gustado eso de ser un superhéroe aviar. Así que después de su impecable y maravillosa actuación en Birdman, nos ofrece un Adam Toomes/Buitre que siento bastante mejor que la mayoría de villanos de Marvel. Y creo que eso es lo primero que hay que resaltar: un villano que no es sencillamente el lado negativo del Héroe (Ironman-Ultron, Antman-Yelow jacket, Dr. Strange-Caecilius, Hulk-Abominación…) sino un villano con intenciones claras: ganarse la vida y llevar el pan a su casa. Un tipo carismático y vulnerable, con una esposa que no sabe que se gana la vida haciendo villanadas. Un cualquiera que no se venga de la sociedad destruyéndola, sino aprovechándose de ella… Una persona con la que no es tan difícil identificarse. No es un gran villano como Loki, pero tampoco pretende serlo.

Así mismo, la historia, aunque sencilla, es sólida. No se gasta en repetir las escenas de la araña que hemos visto varias veces en los últimos 15 años y deja la puerta abierta para la aparición de Miles Morales, el carismático reemplazo del Hombre Araña de los cómics, y además, la aparición del traje de Iron Spider. Una película que se integra al MCU, aunque siento que tal vez no logra sostenerse sin sus vínculos con este, media película se hace incomprensible si no se ha visto al menos Avengers y Civil War.

También, hay que aclarar que es una película pensada para quienes no son fan de los cómics. De hecho, el fan entra en desventaja, pues desde el primer minuto va a ver parte importantísima de la película que realmente sorprende y complica la trama, arruinando así una gran sorpresa. Bueno, al menos el fan más acérrimo va a vivir eso. Esta película está pensada, creo, para llegar a una audiencia más amplia. Las actuaciones son destacables y la banda sonora muy buena. Así mismo, el cambio de Flash Thompson, de un bully típico a uno menos ingenuo, con rabias, dudas y frustraciones, también es un gran éxito, aunque a los fans del cómic seguramente les ha molestado la gran cantidad de cambios como este que Watts incluyó en la película. En líneas generales, una buena película palomera del género de superhérores visitando, esta vez, a las películas de adolescentes.

En cuanto a lo que siento negativo están, primero, los efectos, particularmente al principio de la película, cuando Holland anda en sus mallitas rojas brincando por ahí. En serio, se ven rarísimos, y es algo que no sé por qué hacen en CGI cuando bien pueden hacerlo con una máscara. Y si es máscara, qué mala máscara. Pero el gran lunar de la película, creo, es el personaje de Shocker (Logan Marshall Green, aunque en la película aparecen dos encarnaciones del villano), que pasó de ser un listillo en el cómic (como el mismo Spiderman) a ser sencillamente un músculo sin mucho oficio ni beneficio para la película. Nuevamente, un villano con potencial desperdiciado por Marvel, y de heccho, el tercero en su lista de archienemigos de Spidey. Y bueno, aceptémoslo, Peter es tan millenial que irrita.

Pero es una película para ver. Varias escenas memorables, acción, suficiente humor, una historia sencilla y sincera complementada con un villano sin pretensiones o grandilocuencias que lo hagan poco creíble. Una película que vale la pena ver para pasar un par de horas emocionantes frente a la pantalla y que aunque salvo tal vez por la aparente madurez que nace en Tony Stark, no cambiará en gran medida el universo Marvel, aunque tal vez si esté abriendo la puerta a héroes más callejeros como los Defenders, que aunque ya están en la pantalla chica, no llegan aun a la grande. Lo cierto es que es la mejor Spiderman de los últimos 15 años, y por mucho.

Pata: La escena poscréditos exige sentido del humor… MUCHO sentido del humor. Los odio, Marvel, por hacer una de las escenas pos créditos más divertidas que hayan podido inventarse.

Sobre el autor Ver Más artículos de este autor

mm

Mauricio Moreno

Periodista por vocación, artista por devoción, escritor por pulsión y humano por diversión. Durante unos años, tuvo el orgullo de compartir planeta con John Lennon, Freddie Mercury, Gustavo Cerati y David Bowie. Estudió filosofía, pero la abandonó en busca de aventuras con amantes más fogosas que la fría razón. Pasó muchos años como profesor, pero se aburrió de tanto ego y se embarcó en la aventura sin retorno de vivir siguiendo su ser. Ama el café, la música y los animales.
Es creador, director y activo escritor de la Revista El Muro. Actualmente, prepara diversos proyectos literarios, periodísticos y audiovisuales enfocados en el apoyo a las diferentes escenas artísticas del país y el continente.

Deja un comentario