Revista El Muro

 

Por: Mauricio Moreno

A mucha gente no le gustó el Hombre Araña 2™. A mí si. La he visto como 300 veces y no me canso. Es la película donde Tobey Maguire interpreta a “Spidey™”, que se enfrenta a su archienemigo Otto Octavius™, personificado por Alfred Molina. Al principio de la película, Peter Parker™ está al borde de la locura: la promesa que hizo a su tío Ben antes de morirse le está pesando, pues ya no aguanta ser el Hombre Araña y que por ese gran poder, tenga que renunciar a su novia, su familia, sus amigos, su trabajo y su universidad. Por andar saltando de muro en muro salvando a los neoyorkinos y siendo Spiderman™, Peter Parker perdió su libertad y su felicidad.

En esa película hay un mensaje muy bonito del que tal vez no seamos muy conscientes, y es algo que nos ha pasado a muchos. Peter estaba frustrado y deprimido porque sus responsabilidades le impedían vivir su vida. Pero, ¿de quién son esas responsabilidades? En un sueño, Peter le dice a su tío Ben que se cansó, que tiene derecho a elegir y que vivirá su vida, no la que su tío esperaba para él. Y después, andaba feliz de la pelota. Eligió su destino.

La verdad, esto es muy común ¿Cuántos no deben estudiar medicina o derecho, queriendo ser músicos o diseñadores? Escuché de un estudiante de alguna ingeniería que llegó a convulsionar por la frustración de no estudiar lo que le gustaba (literatura) sino lo que sus papás le obligaron a estudiar. A veces, la presión externa te impone un destino. O incluso, a veces queremos hacer algunas cosas porque creemos que es lo mejor, pero en verdad es porque vimos que una decisión como esa llevó a nuestro padre o madre  tener dinero, éxito o algo por el estilo. Incluso, diría que secretamente queremos ser como ellos y repetir su vida.

El mejor ejemplo es la carrera. Estudiamos ingeniería porque nuestro padre es ingeniero. O Abogado, o economista o astronauta o lo que sea. Generalmente, está también la excusa de la plata: “¡Es que esa carrera si le da plata, mientras que la fotografía no!”. Y así, frustramos nuestro propio destino en nombre de lo que los demás quieren para ellos. Error catastrófico. Sacrificamos nuestra libertad y nuestra felicidad en nombre de excusas que no reflejan más que el miedo a la aventura y la predilección por la seguridad.

Un maestro que tuve la fortuna de conocer, dice que uno se puede cambiar de esposa, pero no de carrera. Mentira, nada es incambiable, pero es realmente más fácil cambiar de esposa que de profesión. Si tienes el talento, si siempre te ha gustado… ¿por qué no hacer lo que quieres? Y esto no sólo pasa con la carrera. Para TODO en esta vida, debemos hacer las cosas con las que nos sintamos felices. ¿Qué hubiese pasado si Julieta le hubiese hecho caso a su familia y no se hubiera enamorado de Romeo? Aunque esa historia no terminó muy bien, ellos conocieron el amor verdadero más allá de los límites que les imponían la familia y la sociedad.

 

Para TODO en esta vida, debemos hacer las cosas con las que nos sintamos felices.

Otro buen ejemplo son los músicos de la banda Queen. Bryan May, sin duda uno de los mejores guitarristas que ha vivido, tenía un promisorio futuro como astrónomo. Roger Taylor, el baterista, dejó sus estudios como dentista para seguir la música. Y hoy, décadas después, son íconos indiscutidos del rock. Imagina que hubieran hecho lo que se esperaba de ellos. Tal vez tendríamos un gran astrónomo y un excelente odontólogo, pero nos hubiésemos perdido de grandes clásicos del Rock. Pasa igual con todo. Si tu corazón es vegetariano, homosexual, artista, escritor, geek o lo que sea… no conseguirás nada distinto a sufrir si te comes lo que sientes para poder encajar, en vez de dejarlo ser libre.

El dinero tampoco es excusa. No creo, sinceramente, que el dinero dé la felicidad. Si fuera así ¿Por qué se suicidó Kurt Cobain, el vocalista de Nirvana? El dinero te garantiza posesiones materiales y la posibilidad de sufrir si las pierdes, nada más. Por otra parte, si trabajas bien, te esfuerzas y buscas cómo lograr tus objetivos, si haces las cosas con amor y buscando el máximo beneficio para todos, las cosas simplemente van a fluir y las puertas se van a abrir. No es nada mágico ni misterioso, cuando la gente ve el amor con el que haces las cosas, responde positivamente.

Todos nacimos con ciertas habilidades o las adquirimos en el camino. Con trabajo y dedicación, y siempre que recuerdes cual es tu objetivo, podrás alcanzar tu felicidad, no lo que la sociedad, tu familia o tus amigos creen que es la felicidad. Y en el camino te van a decir que estás loco o loca. Y no te va a importar, te va a divertir, porque aunque tengan razón, tú eres feliz y ellos se amargan.

Y al final, Peter volvió a ser Spiderman. Pero porque quería, no porque lo obligaran.

 

Fotografías por: Sergio Henao, https://sites.google.com/site/seranhelo/. Reproducidas bajo autorización

 

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