Revista El Muro

 

Por: BELLA ISIS GD

Tallerista, Conferencista y Terapeuta Transpersonal

 

Cuando hablamos de sexo, la gente se asusta, le da pena, es esquiva, o lo ven como algo morboso. Y no es que lo quieran hacer así, sino es que a lo largo de la historia el sexo ha sido tratado no como lo que es, sino como algo pecaminoso o algo perjudicial, por ello quiero expresar a través de estas líneas algo sobre este acto, EL ACTO SEXUAL.

 

Dice Osho: “La vida también es relacionarse, es estar juntos, es comunión. Es hermoso ser dichoso cuando estás a solas, pero eso no es más que la mitad de la historia; deberías también sentirte dichoso cuando estás junto a alguien.  Y cuando estás dichoso junto a alguien el gozo alcanza un punto más elevado.  Cuando estás solo eres como una flauta tocando un solo; cuando eres dichoso en una relación la música es más parecida a una orquesta”.

 

Estas palabras muestran lo que es el acto sexual, una perfecta sintonía en un estadio de donación y acogida mutua.  Por que eso es el acto sexual, un acto de amor, que va más allá del plano físico para entrar en el terreno de la comunicación interpersonal.  Una sexualidad satisfactoria produce placer físico y alegría espiritual, se basa en la aceptación y valoración no solamente de la genitalidad, sino también de la persona.

 

A la largo de la historia el acto sexual fue cohibido o tratado como pecado ¿Por qué? No lo sabría responder, pero al hablar con personas adultas mayores, ellos tenían un concepto totalmente diferente a lo que hoy se ha visto, lo que me hace pensar que tal vez la pulcritud y la pena de hacer el acto provenía de unas creencias, costumbres y tal vez sensación de estar cometiendo un pecado, y por eso las personas se privaban de hacerlo, o peor, lo usaban de una manera oscura y tal vez de rechazo, prohibición y de violación.

 

Por ello, quiero escribir sobre el sentido espiritual del acto sexual, para entenderlo desde lo que es y no desde una creencia o una imposición, pues como seres humanos estamos dados a disfrutar del acto sexual de una manera organizada y llena de sabiduría.  Y hablaré sobre TANTRA, que es el acto sexual a nivel espiritual.

 

El acto sexual es un camino de realización personal, es una visión que permite experimentar la libertad de sentir, pensar y actuar en armonía con la energía de la vida, una trascendencia del espacio y del tiempo.  El cuerpo es sagrado para el Tantra y por ello se debe cuidar con una buena alimentación, masajes, ejercicios y técnicas para tener más energía. Para el Tantra la vida es un deleite, un océano de felicidad. El tantra permite la conexión plena con la pareja y ello hace la fusión perfecta y total.

 

El tantra busca el disfrutarse mutuamente con la pareja en recorrerlo, disfrutarlo, sentir placer dando placer y recibiendo placer, con y en cualquier parte de nuestro ser.  Como dice Osho, “El orgasmo es la fiesta, la celebración y a ello se llega disfrutando el camino”.

 

En el acto sexual la sensualidad es fluida, hace suya cada experiencia.  De ahí nace la música creando el sonido del éxtasis que va buscando no solo la satisfacción, sino la fiesta del encuentro, del dar y el recibir,  del amor, del vivir.  Las caricias, las palabras, la respiración, los besos, el sentir la piel del otro, los pensamientos todo esta incluido en este acto maravilloso de la donación y la entrega que forja el éxtasis.La desnudez de los cuerpos y del alma de la pareja en el acto sexual abre la mente a percibir la belleza, a asombrarse, a disfrutarlo, a valorarlo, es mágico por que permite entrelazar los cuerpos en unión de energías que elevan no solo la autoestima sino el éxtasis de la fusión total entre los dos.

 

El tantra permite que la pasión se intensifique, se aprende a salir de la mente y a sentir con todo el cuerpo, se percibe la vida de otra manera, todo se vuelve mas intenso, sensual, pleno, autentico.  El acto sexual es salir de si para llegar al encuentro con el otro ser y así hacerse uno, se deja atrás el ego para entrar en contacto con  la manifestación mágica del amor, los dos se encuentran y se conectan de alma a alma, cuerpo a cuerpo, hay sucede el éxtasis fluyendo la energía sexual, que es la energía mas sutil y poderosa y es conducido por todo el cuerpo y al ser bien manejadas conlleva a la expansión espiritual de ambos seres.  Cuando hablo de amor no me refiero a un sentimiento o emoción, hablo del estado del ser donde esta despierto, por que estar despierto es AMAR.

 

En el Tantra se estimulan las glándulas endocrinas en todo el organismo, y ellas producen millones de hormonas que invaden de extraordinaria vitalidad todo el organismo. Hormona viene del griego que significa Esencia de SER.  En la magia sexual la pareja se carga de magnetismo, en el hombre la corriente femenina radica en la boca, pelvis y senos mientras que en la mujer la corriente masculina radica en el miembro viril. 

 

Comunicarse con el lenguaje del cuerpo y del corazón, aumenta la alegría y ello permite el disfrute de vivir con plenitud la sexualidad, por que así como se da, se recibe y ello enciende el fuego interior creando el clima propicio para el encuentro de la pareja en su plenitud y la conexión total del amor.

 

La invitación es a tener una vida de expresión, de creatividad, sabiduría, de alegría, no una vida reprimida, es Vivir la existencia. El disfrute del acto sexual es divino, supremo, real.

 

 

Imágenes centrales tomadas bajo licencia creative commons dehttp://www.amor.net/wp-content/uploads/pareja1.jpg y de http://es.ideas4all.com/ideas/0000/9368/pareja-atardecer.jpg

 

Imagen de introducción tomada bajo licencia creative commons de http://elblogdelperegrinogris.blogspot.com/2012/08/lluvia.html

 

Bella Isis es una escritora invitada a la revista

Sobre el autor Ver Más artículos de este autor Página del autor

mm

Revista El Muro

Deja un comentario