Revista El Muro

Hablamos con William Tappan, músico colombo-mexicano que está próximo a lanzar su segundo álbum. Nos contó sobre su historia, su proceso creativo y su apuesta por la independencia musical.

Por: Mauricio Moreno

@mauromoreno83

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Imagen: Mauricio Moreno

La historia musical de William Tappan comenzó hacia los 11 años con su primera clase de guitarra. Aunque allí conoció a la que se convertiría en su compañera permanente, no fue amor a primera vista: su alma de rockero no se sentía a gusto tocando “cielito lindo” y esas canciones con las que se suele aprender a tocar guitarra. Un par de años después, conoció a Camilo Cruz, el actual bajista del grupo, con quien se unieron por el Rock y formaron su primera banda inspirada en los sonidos del hard rock de bandas como Guns ‘n’ roses. Decidió que lo suyo era la música, y por eso estudió en el Programa Juvenil de la U. Javeriana y estudió música popular contemporánea y composición en México.

Residiendo en México, empezó en la música haciendo “chisga” con una agrupación de música cubana: tocando en bautizos, bares y primeras comuniones. Vivió un tiempo en Miami y de regreso a Colombia, trabajó como músico de sesión, compositor para otros artistas y para telenovelas, productor, guitarrista para otros… Pero aunque vivía el sueño de vivir de la música, lo que lo había impulsado en primera instancia a elegir el arte como camino de vida era verse como veía a sus ídolos, cumplir sus sueños de juventud…

Por eso, en 2011 William decidió iniciar su carrera solista para lograr eso que soñaba de adolescente y hacer lo que quería hacer cuando eligió la música como carrera: crear su propia leyenda. Dejó de componer cosas que no eran para él, decidió subirse al escenario y tocar lo que quería toca y así conformó Tappan, su propio proyecto acompañado de sus amigos de juventud con formato de Power Trio. Pero no era muy consciente de lo que implicaba empezar en la escena independiente ni de lo que significaba la desición que tomaba: nunca había sido “frontman”, sino que habìa sido siempre un músico a la sombra de otro artista que se paraba en el centro del escenario. Aunque ya había participado en conciertos masivos, jamás se había enfrentado al público de esa manera, no había desnudado su alma ni entregado el corazón en el escenario.

La producción de “Carne”, su primer álbum, fue un proceso lento, pues era ante todo un proceso de autoconocimiento: buscar su sonido, descubrirse, conseguir los recursos, ganar un nombre en la escena… Un proceso que implicó grabaciones y re-grabaciones de los temas en medio de la exploración sonora para llegar al resultado buscado, particularmente cuando vio que no había coherencia entre la producción y su sonido en vivo para formato de Power Trio. Y al fin , vio la luz “Carne” en agosto de 2012. Y con ese álbum, tan personal, llegó un montón de éxito y de trabajo.

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Imagen: Mauricio Moreno

En 2013, Tappan ganó un Subterránica como mejor artista masculino y participó en Rock al Parque y grabó un DVD en vivo llamado “En Carne Viva”, en el que se encargó de la producción. En Rock al Parque “la rompió”, recibiendo excelentes críticas de la prensa y el público, a pesar de haber tocado bajo la lluvia, lleno de nervios y ante un montón de gente que no lo conocía. Pero él y su banda sacaron el toque adelante a punta de corazón así las cosas no fueran como las planearon. Y esa es la filosofía con la que sigue tocando, aunque cada tarima sea diferente y cada día tenga más experiencia, puede que se arriesgue un poco más, pero siempre de manera honesta y directa con el público.

La música de Tappan es muy íntima en concordancia con esa filosofía de honestidad. Confiesa que compone mucho en la ducha, posiblemente porque la intimidad de ese espacio le permite encontrarse con sí mismo, al igual que cuando camina por la calle. En la soledad trabaja sus ideas y las desarrolla y ha compuesto hasta en sueños temas incluidos en el primer disco. Para “Teoría de la máquina imperfecta” se centró más en la composición que en el trabajo de producción: es un disco más orgánico, incluso se grabó en bloque, desarrollando los temas de manera más directa, hacer que el álbum sea casi que una foto en la que se ve el sonido directo, sin mayores arreglos y cambios posteriores a la grabación y contando más con el trabajo de los músicos, su acople y sonido directo, que con el trabajo de producción. “Teoría de la máquina imperfecta” es un trabajo muy íntimo, mucho más que “Carne” (en el que realmente muestra su carne), en el que se entrega como músico y como persona sin ceremonia, en directo y con honestidad. Replanteó algunas canciones viejas y las trabajó con su guitarra acústica para lograr el sonido que realmente quería entregar.

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Imagen: Showorld Music

Su sonido es muy directo y honesto: rock ochentas-noventas con mucho amplificador y nada de sonidos raros propios del indie contemporáneo. Su sonido es propio, y hace lo que le gusta porque toca para ser feliz… a la larga, es su cabeza la que se juega si las cosas no funcionan, así que no le ve el sentido a hacer rock de salida rápida en la radio comercial pero que en el fondo no le gusta hacer, que no le satisface. Su música es tan íntima que la edición para medios de “En el mismo tren”, su nuevo sencillo, está hecho con cajas de cartón, empacado en bolsas plásticas, un detalle muy interesante y personal, algo muy casero, hecho a mano en el que muestra cómo se él mismo con detalles en su trabajo.

A Tappan le gusta la independencia y la cantidad de opciones que hay hoy en día para vivir de la escena independiente, comercializar y distribuir la música fuera de los circuitos comerciales Mainstream. No descarta la idea de una disquera, pero no considera necesario trabajar con una en este momento de su carrera. Tal vez a futuro pueda llegar a una negociación con una empresa musical, pero eso sí, siendo consciente de qué tipo de contrato firma y qué cede con la disquera. En el fondo, se siente privilegiado de estar en la independencia, el camino del artista en el que vive su evolución y crecimiento y en el que el músico puede hacer realidad su proyecto.

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Edición promocional de “El mismo tren”, un disco casero y hecho a mano

A futuro quiere transpasar fronteras, pero sobre todo, que la gente se siga identificando con su música. Seguirá tocando y en un par de meses lanzará el álbum y seguirá presentando sencillos. Quiere compartir muchas canciones y seguir entregando su arte. Asumir la responsabilidad del artista y dejar un mensaje, no necesariamente político, y aprovechar que la gente lo escucha. Y lo hará con la actitud que ha llevado su carrera, haciendo las cosas sin detenerse en los “peros” y siendo flexible con los cambios que pueda encontrar en el camino e inventándose la forma de hacer las cosas. Entendiendo que todo es un proceso, que la felicidad no está donde todo el mundo dice, sino donde uno se sienta bien. Haciendo que los demás se identifiquen para crecer como artista y sobre todo, entregando todo y descargándose con completa honestidad.

Te dejamos con su más reciente sencillo, “El mismo tren”

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