Revista El Muro

Te presentamos esta excelente película de terror

Por: Alvaro Vanegas

Directora:                           Jennifer Kent

Protagonistas:                  Essie Davis

Daniel Henshall

Presupuesto:                    U$ 2.5 millones.

 

The Babadook es una cinta de terror australiana que cuenta la vida de una viuda y su hijo, un niño bastante difícil al que le encanta que le lean en las noches. Un día el niño encuentra un libro que bien hubiera podido ser escrito por Tim Burton, y, desde el momento en que la atribulada mujer se decide a leerlo, las cosas se le complican aún más.

Como toda buena película de terror, la historia no es demasiado compleja, y así no se pierde el foco, el objetivo primordial: asustar. Pero la sencillez de la historia siempre puede ir acompañada de actuaciones dignas de ser recordadas y, por supuesto, una gran dirección. Es raro que pase, el género, dada la facilidad para hacer películas sin mucho dinero y el convencimiento de algunos de que solo se trata de crear unas cuantas escenas con sustos fáciles, se ha vuelto manido y poco respetado. Por esta razón, aquellos que amamos el terror, siempre agradecemos la aparición de una película como esta, que respeta al espectador y en la que se nota el esmero por realizar el mejor trabajo posible, pese a la evidente  falta de recursos.

Lejos del efectismo de cintas como Mamma, o el miedo obvio a aquellos fantasmas a los que casi todos tememos, al estilo de Actividad Paranormal, The Babadook es aterradora más por una acumulación de sucesos que por hechos aislados. Me explico: la película no tiene, que yo recuerde, ninguna escena en la que aparezca algo o alguien de repente, acompañado por un sonido fuerte; hablo de esas escenas que pululan últimamente en todas las películas de terror, esas escenas que a veces solo generan un ligero sobresalto que pasa rápido, pero que suele quedarse en nada por estar prácticamente telegrafiadas, porque ya no sorprenden a casi nadie.

Jennifer Kent, escritora y directora, demuestra una vez más que cuando se trata de horror, las mujeres tienen una sensibilidad especial que le da a este tipo de historias un matiz sorprendente. Y es que solo hay que fijarse en lo bien que está contada la historia, la progresión de sentimientos por los que pasa Amelia, la protagonista, (interpretada de manera exquisita por Essie Davis), quien siempre es víctima de las circunstancias y que así mismo, en su afán por salvar todos los obstáculos, no hace sino sabotearse a sí misma. Nada como estos personajes cuyos principales antagonistas son ellos mismos. Por otro lado, Essie Davis construye un personaje casi perfecto, pero esto se debe también a Samuel, su hijo, (interpretado por un prometedor Daniel Henshall), personaje que también está escrito con filigrana y que da para pensar que la guionista y directora conoce de primera mano este tipo de situaciones; algunos llaman a esto “investigación sensible”; o que se dedicó durante mucho tiempo a entrevistar y observar de cerca a alguien que las conocía.

babadook

Imagen: reproducida desde The Guardian

 

A pesar de no ser una película impecable —en algunos momentos, pocos, se nota la falta de presupuesto e incluso la falta de experticia de Kent—, esta película asusta, y mucho. No solo por las breves aunque contundentes apariciones del monstruo, sino por la extraordinaria actuación de Davis, quien carga prácticamente con todo el peso de la historia. No hay sobresaltos, o si los hay son pocos. Lo que permanece durante los 90 minutos de película es una tensión creciente, que te hace mover en tu asiento y mirar de vez en cuando alrededor, no sea que se te aparezca el Babdook, y es que si te escoge, no vas a poder deshacerte de él.

El final me encantó, ya que, aunque queda en punta, como la mayoría de películas de terror, al mismo tiempo va en contra de casi todas las convenciones del género. Otro acierto.

Espero de corazón que no les dé por hacer una secuela, aunque obviamente, de hacerla, estaré de nuevo en la sala de cine, sufriendo de nuevo por aquel ser salido de un libro infantil.

Lo mejor: La actuación de Davis. La inusitada y sorprendente sensibilidad para el género demostrada por Kent.

Lo peor: Un par de escenas mal editadas que casi, casi lo sacan a uno del viaje.

Datos Curiosos: El primero. William Friedkin, director del clásico El Exorcista, afirmó que esta es la película más aterradora que haya visto. Palabras grandes viniendo de un grande. El segundo. Jannifer Kent trabajó como ayudante en el rodaje de Dogville, de Von Trier, a quien contactó luego de ver Bailarina en la Oscuridad.

PD: El terror funciona en complicidad con el espectador, así que si usted es de los que afirma con vehemencia que “no se asusta con esas películas”, mejor no se desgaste. Mi recomendación es ir dispuesto a dejarse asustar, así no pierde la platica.

Calificación: unaestrellaunaestrellaunaestrellaunaestrellaceroestrellas.

 

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