Revista El Muro

¿Pasión por la tecnología o  exceso de retorcida imaginación?

El nuevo reloj de Apple  ocupa titulares por sus funcionalidades y su precio, y ahora también porque salió un cuento erótico inspirado en el costoso gadget. La historia cuenta como Christie Aackerlund. una joven independiente pero solitaria recibe un misterioso aparato en un correo inesperado que abrió sin tener en cuenta que podía ser una bomba y encontró un curioso aparato, un reloj inteligente y muy

imagen: Amazon

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sensual (que no se llama Apple Watch por motivos legales, y que por supuesto “no tiene nada que ver” con el gadget). Y el aparato la lleva a un mundo nuevo de aventuras eróticas y exploración donde ella aprenderá muchas cosas. Que uno no quiera saber cuales son es otro baile, pero que las aprende, las aprende.

El autor es un joven llamado Leonard Delany. Se define a sí mismo como un escritor que trabaja con el corazón (y al parecer, otros órganos que no se entiende muy bien cómo es que maneja) y que en vez de vivir una vida de universitario promedio (emborracharse hasta que el ombligo salte cada noche), prefirió vivir una vida limpia con su madre, su gato y su novia a distancia con quien acaba de volver (información que, por alguna razón, aparece en su biografía en Amazon), mientras intenta descifrar las mecánicas del sexo con otros seres humanos y escribe sus descubrimientos a medida que fantasea con mujeres y gadgets (eso último sale de mi prejuicio, ¡pero no me extrañaría!)

Pero esta no es la primera vez que la ficticia Aakerlund se deja seducir por objetos inanimados. En el pasado había seducida por clipo (el ayudante de Microsoft que estorbaba en las versiones viejas en office) y por un juego de Tetris. Estos cuentos son parte de la colección “Deseos digitales” que muy seguramente nos sorprenderá con la cosa loca que salga a continuación. Cada uno se consigue por 2.99 dólares. Como dice el autor, es para un público super maduro y que pueda manejarlo (inmadurez, bendito tesoro).

Dan ganas de leerlo no más por no quedarse con la duda de cómo demonios un reloj inteligente o los bloques de tetris resultan siendo mejores amantes que uno, ¿no?

Si ud. si es lo suficientemente maduro o madura, pude comprarlo en Amazon

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