Revista El Muro

 

Por: Sorelestat Serna

Sorelestat, ¿por qué escogí este seudónimo?, por Lestat la creación de Anne Rice y porque adoro los vampiros. Quiero hablar de esos seres de la noche que me fascinan, aunque el tema lo abordaré desde el punto literario, fue el lugar donde me enamoré de ellos. Mi querido Lestat me sedujo cuando lo vi encarnado por Tom Cruise en Entrevista con el Vampiro, después de ello abrí la primera página de las crónicas vampíricas de Rice, donde me perdí en su mundo.

Carrie de Stephen King no es una historia de vampiros, es un tributo al Drácula de Stoker, está escrito en el mismo estilo en que está narrada la vida del Nosferatu. Drácula nos ha enamorado, nos ha aterrorizado, hasta el punto que algún loco ha tratado de imitarlo. Stoker utiliza la leyenda de Vlad Tepest para crear el personaje que conocemos, la historia que él nos cuenta es la recopilación de antiguos relatos que ya hablan de los vampiros, hasta se narra la vida  de un vampiro diurno (Me escuchas Stephenie, eso tampoco es tuyo).  A Lord Byron se le atribuye el poema el vampiro, escrito por John William Polidori, creado esa gran noche que junto a Byron, Mary Shelley y su esposo, hicieron la apuesta de escribir la mejor historia de terror. Esa noche nació Frankenstein.

El segundo libro que leí sobre vampiros por obvias razones fue Salem´s lot de Stephen King, Kurt Barlow es un vampiro cruel y despiadado, una versión cruda de Drácula, digna del maestro del terror. Existe un pequeño relato que es una secuela de Salem´s lot y da mucho miedo, a pesar de que son pocas páginas, logra crear todo el ambiente de un pueblo vampiro olvidado en la nada, esperando para alimentarse de ti.

Después conocí a Lestat, Luis, Claudia, Armand y demás personajes que habitan las crónicas vampíricas de Anne Rice, A traves de diez volúmenes ella crea un universo donde los vampiros son los reyes. Lestat es vampiro sin ataduras, sin reglas, seductor y único.

He leído miles de relatos sobre vampiros escritos por los grandes como Tolstoi, Baudelaire, E.T.A. Hoffman, Poe, Quiroga, Polidori, Bloch, Caicedo, Verne, Cortázar, Dumas como muchos otros. Les recomiendo el relato Carmilla de Sheridan Le Fanu, basado en la historia de Elizabeth Bathory, la condesa sangrienta.

No he leído la saga de The Sauthern Vampire Mysteries de Charlaine Harris sobre la cual está basada la serie True Blood. Disfruté la saga que también se convirtió en una serie televisiva, la saga de la sangre de  Tanya Sue Huff, donde existe el vampiro Henry Fitzroy, que está enamorado de una mujer policía llamada Vicky, estas historias me gustaron porque tienen un tinte de novela negra, a pesar de lo sobrenatural de su contexto.

El Conde Drácula de Bela Lugosi en la pelíocula de 1931 Drácula.  Creative Commons.

Hablemos de un tema espinoso, las sagas de vampiros para adolescentes, que también he devorado en la enfermiza manía que tengo como lector, devorar libros y libros como si fueran droga. Se preguntaran si leí Crespúsculo de Stephenie Meyer, debo confesar que cometí ese pecado, pero por Dios, aun no me  trago Edward Cullen, con su piel acristalada y toda su tragedia por convertir a Bella en vampiresa. Mis vampiros, mis creaciones siempre se sacan el clavo contra Edward. Hay dos sagas que me han gustado mucho que son vampire diaries, de L.J. Smith y Los Cazadores de Sombras de Cassandra Clare. De la primera rescato a Damon, que posee todo lo que nos gusta de los vampiros, el posee un poco de Lestat. De la saga de Clare, aunque los vampiros no son los protagonistas, esta Simon el amigo de Clary, que a pesar de ser un vampiro diurno, único en su especie, es muy creíble, además los vampiros que aparecen en la historia son crueles, despiadados, fríos, sin corazón, como Raphael y Camile, enemigos de los cazadores de sombras.

Antes de terminar quiero reseñar hace poco descubrí un comic hecho por Marvel sobre el señor de la noche, La Tumba de Drácula, de Gerry Conway y Gene Colon, se las recomiendo. También está la sensual y hermosa vampira Vampirella. Sin olvidar al gran cazador de vampiros Blade. Dije que solo hablaría de literatura, pero no podía dejar de hablar de Ángel el amor de Buffy, la cazavampiros, la serie de televisión que nos sedujo a los frikis. En lo personal siempre preferí a Spike, que era la contraparte del buenoide de Ángel, él es la demostración que se puede ser bueno sin perder su esencia vampírica.

Los vampiros siempre van a existir, nos seguirán maravillando con sus historias, mientras haya lectores habidos de sus historias. Su encanto radica en que ellos pueden hacer cosas que nosotros no, que vivimos sujetos a muchas normas que gobiernan nuestras vidas. Este servidor seguirá escribiendo de ellos, tratando de reinventarlos, como muchos autores en la actualidad. Los míos guardan todo eso que me enamoro de ellos, es que no puedo olvidar aquella primera frase con la que inicia Lestat de Anne Rice, el segundo volumen de las crónicas vampíricas:

“Soy el vampiro Lestat. Soy inmortal. Más o menos. La luz del sol, el calor prolongado de un fuego intenso… tales cosas podrían acabar conmigo. Pero también no podrían no hacerlo.”

Para terminar les dejo con uno de mis microrelatos favorito:

VAMP

 

                “Si con mi muerte satisfago tu crueldad, que así lo haré amada mía”, al fin comprendía las palabras de Don Quijote, cuando sentí tus colmillos clavarse en mi cuello y un hilillo de sangre corrió por tus labios. 

imagen: http://science.kqed.org/quest/files/2012/10/CountDracula_BelaLugosi1931Dracula_CreativeCommons_640x360.jpg

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