Revista El Muro

Hablamos con Frank Forero, vocalista de la agrupación Velo de Oza sobre su nuevo sencillo y sobre la importancia de reivindicar los ritmos tradicionales del centro del país en la movida musical juvenil contemporánea.

Por: Mauricio Moreno

@Mauromoreno83

Velo de Oza en una agrupación que rescata los ritmos tradicionales del centro del país fusionándolos con el rock. Recientemente lanzaron el video de su nuevo sencillo, “alguien” filamdo en los hermosos parajes de Ráquira, Villa de Leyva y Sáchica contando una bonita historia que puedes conocer acá.

Frank Forero, vocalista y guitarrista de la banda, además de ser el  director del video, nos regaló unos minutos para hablar de esta producción, de las críticas hacia su música y la importancia de la reivindicación de los sonidos tradicionales del centro del país en la música actual.

El Muro ¿Cómo nació la idea de la Carranga Rock?

Frank Forero: La Carranga Rock se gesta muy casualmente en una reunión de compadres rockeros boyacenses. Empezamos a hacer rocanrol y afloró ese colombiano que llevamos dentro por medio de la carranga. El riff se volvió música carranguera y poco a poco fue naciendo la carranga rock. Es un género que se ha venido trabajando desde el año 2007, pero de alguna manera estamos buscando el sonido al que queremos llegar. El último sencillo es justamente algo de lo que queremos hacer, involucrar no sólo la carranga sino el torbellino, la guabina, el bambuco… es reconocer nuestra identidad y el legado de nuestros  abuelos.

vdo1E.M: ¿Cómo nació “alguien”?

F.F.: Es una canción que nace del alma, de esa necesidad humana de encontrar un complemento para compartir toda una vida. Ese amor que muchos consideran utópico. Tiene que tener unos requisitos mínimos diferentes para cada persona, pero que se manifiestan en la canción en términos generales: alguien que le guste la pasión, que sepa sonreír… muchas cosas que se mencionan ahí.

Se trabaja de la mano con Germán Pinilla para grabar la armónica, se masterizó con Tom Coyne (Adele, Go Go Dolls), un tipo muy reconocido en la industria musical del mundo. Se grabó en  los estudios de Ártico records, la mezcla estuvo a cargo de Juan David Morales….

Es una canción donde apostamos a un sonido totalmente diferente de Velo, donde no hay guitarras fuertes y agresivas, es una canción que a pesar de ser rápida, es suave… es un viaje sonoro donde hay guabina, torbellino, blues… es un viaje sonoro bien interesante.

E.M: ¿Cómo fue el trabajo del video con Rakamandaka? ¿Quiénes son ellos?

F.F.: Desde la autogestión que realiza una banda para hacer sus cosas, sus videos… empezamos a armar un equipo de trabajo, denominarlo de otra manera y sacar otros productos. Rakamandaka es una de nuestras canciones favoritas y una palabra que nos representa como colombianos. Rakamandaka films somos quienes venimos desarrollando los videos de Velo. Decidimos hacer un cortometraje que se llama “La Semilla de Cirito” y un documental que se llama “Soy Boyacense, 50 años de un himno popular”, que habla precisamente de una canción que fue declarada himno popular de Boyacá, llamada “soy Boyacense” de Maestro Héctor Vargas, un bambuco.

Esto es en esa reivindicación de nuestra cultura, esos sonidos y esa  Jerga, esa forma de hablar que nos hace tan diferentes, también dando cabida a cualquier cosa que venga de afuera, pero  reconociéndonos y sintiéndonos orgullosos de lo que somos para que no se pierda  con el tiempo ese legado, Si a las nuevas generaciones sólo les gusta el rock o la electrónica, no sé, pues seguramente con el tiempo esas músicas se pierdan porque no hay quien las conserve. Es basado en ese afán, que no se pierdan esas tradiciones, que se transformen para que sean multigeneracionales. Y además, que los demás países sepan que Colombia no es sólo ritmos afrocolombianos, sino que también hay otra parte que nutre esa riqueza sonora y cultural del país.

E.M: ¿Este disco gira más a lo autóctono o seguir con una línea más rockera?

F.F.: El disco es un viaje sonoro, busca reivindicar géneros del centro del país pero también que manifestemos nuestra afición por el rock. Nosotros venimos de escuelas del Punk, el Hard Core, del metal, cosas así, y obviamente del rock. Cada uno tiene gustos diferentes que nutren la propuesta. Estamos dándole cabida según a lo que nos lleve cada canción.

El disco “sumercé”  fue producido por Pingüi que es más rockero, y eso no es lo que queremos tal vez mostrar, nos gusta muchísimo, pero en realidad queremos mostrar más la carranga, ese aire. Por eso esas canciones las produje yo precisamente para que cuando volvamos a estar con un productor, entienda el sonido al que queremos llegar. Todas las fases son necesarias para llegar a lo que uno quiere, y si bien, no hemos llegado al sonido que queremos llegar, es sano que nunca lo encontremos, para que en la exploración nos topemos con más cosas y podamos proponer más de esa exploración.

E.M: “Sumercé” no tiene tanto corte romántico, sus dos nuevos sencillos lo son. ¿Qué orientación va a tener el nuevo álbum?

F.F.: Hay de todo. Hay una canción que se llama “Envidia cochina”, pero hay otra que se llama “Ojos color mondongo”. El amor es la columna vertebral del disco que viene, pero es un amor a todo.  Esperamos poder grabar una canción llamada “Póngale cariño al monte” del maestro Jorge Velosa, que es como esa conciencia que debe tenerse hacia la naturaleza  .es un amor a todo,  a lo que se hace, a sí mismo, a los demás, a lo que lo rodea. La palabra “amor” va a ser la columna vertebral, pero sin perder ese sentido crítico, de autogestión y optimismo que venía desde “Sumercé”.

Y45A0938-Editar

E.M.: Hay voces en la comunidad rockera que deslegitiman ejercicios de fusión y exploración como el de Velo de Oza. ¿Qué opinan de ese tipo de opiniones?

En realidad, afortunada o desafortunadamente nunca nos hemos topado con comentarios tan directos. Habrá gente a la que le guste y a la que no. Estamos enfocados en lo que nos gusta hacer, y comprometidos con eso. Soy amigo de gente de todas las ondas, y uno se da cuenta de que cada quién defiende lo suyo. Lo nuestro es que somos de Boyacá, hacemos lo que dejaron nuestros abuelos sonando, queremos mostrarle al mundo lo que nos enamoró a nosotros… y entonces, si es algo bonito, ¿por qué no mostrarle al mundo? Si nos hace diferentes, ¿por qué ocultarlo? Hay que transformar, poner un sello propio, y eso va más allá de que cada quién escuche cosas diferentes. Hay que ser propositivo, de alguna manera acudir a eso que nos hace diferentes y que somos nosotros.

Grupos como Aterciopelados, Superlitio…  grupos emblemáticos han intentado vincular eso tan colombiano en su música y por eso trascienden. Si no hay una propuesta con bases fuertes y factores diferenciadores evidentes, siento que la competitividad es inestable, se vuelven poco soportables en el tiempo, con un argumento débil. Igual, hay mercados y públicos para todo. Que cada quién se enfoque y haga lo suyo, lo que sabe hacer. Criticar a los demás no tiene mucho sentido, es mejor enfocarse. Lo que hacemos es desde el alma y con intención sincera. E igual, creo que son más los que están a favor que en contra.

E.M: ¿por qué vale la pena recuperar y traer a la juventud los ritmos del centro del país?

Con la globalización han llegado ritmos foráneos y nos estamos volviendo cosas que no somos. Si sumercé va a Boyacá, se topa con que allá escuchan más vallenato que música carranguera. Uno dice, ¿Está bien o está mal?,  tal vez a la gente no le importa, y uno se da cuenta cuando se roban la plata de la cultura, e importa menos porque es cultura. Subestimamos todo lo que tenga que ver con cultura. Y si al gremio lo tratan mal, jamás va a haber un paro de artistas.

La necesidad de Colombia en este momento es volverse a enamorar de Colombia. Rendimos culto a otras cosas. Tengo amigos que jamás han escuchado una banda colombiana porque dicen “el rock colombiano yo no sé qué”. Hace falta recuperar y concientizarnos de todo eso que está pasando. Hay una necesidad de contarle al mundo que aquí hablamos diferente. Hay una canción muy para los deportistas y eso que dice:

Contarle al mundo que existimos,

cantarles con nuestros propios sonidos

conla  fuerza que nos hace raza

con palabras que nos hacen distintos

con la ruana y el sombrero en el corazón

Es con ese orgullo de pertenecer a una parte de Colombia, que es una mixtura cultural, gran diversidad de sonidos que hay que aprovechar. Adicionalmente, para sentirnos orgullosos y no sencillamente contar que alguna vez hubo música, sino que tiene que seguir vigentes. Ahorita hay muchísimos grupos, admiro a EnePeI, Rumbambuqueando… hay muchas propuestas que están transformando.  Si uno es colombiano, hay que enamorarse de lo que dejaron los abuelos.

10122014-Y45A4746

E.M: ¿Qué viene para Velo de Oza?

F.F.: El nuevo disco lo estamos planeando para el próximo año. Posiblemente lancemos otro sencillo, vamos a estar en el Womex como parte de la delegación Colombiana favorecidos por una convocatoria de MinCultura, junto a agrupaciones y empresas muy importantes. Nos hace muy felices ser parte del altiplano cundiboyacense con neustra propuesta y llevarla al WOMEX, que el mundo se empiece a enterar que acá hay una cosa que se llama música carranguera y todos esos aires colombianos que son tan bonitos y que tal vez no se han mostrado en el mundo y tienen mucho quedecir.

También viene el “Reacción Tour”, una gira de Doctor Krápula y Don Tetto y gestionaron desde su enamoramiento hacia el rock, con agrupaciones de rock colombianas y mexicanas, vamos a tener dos fechas en Tunja y Bogotá y más fechas que pueden topar en nuestra página web, junto con otros proyectos.

E.M: ¡muchísimas gracias!

F.F.: A sumercé.

Para saber más, sigue a Velo de Oza en:

 

botonweb botonfacebook botontwitter botonyoutube botoninstagram

Imágenes provistas por la agrupación. Reproducidas bajo autorización.

Sobre el autor Ver Más artículos de este autor

mm

Mauricio Moreno

Periodista por vocación, artista por devoción, escritor por pulsión y humano por diversión. Durante unos años, tuvo el orgullo de compartir planeta con John Lennon, Freddie Mercury, Gustavo Cerati y David Bowie. Estudió filosofía, pero la abandonó en busca de aventuras con amantes más fogosas que la fría razón. Pasó muchos años como profesor, pero se aburrió de tanto ego y se embarcó en la aventura sin retorno de vivir siguiendo su ser. Ama el café, la música y los animales.
Es creador, director y activo escritor de la Revista El Muro. Actualmente, prepara diversos proyectos literarios, periodísticos y audiovisuales enfocados en el apoyo a las diferentes escenas artísticas del país y el continente.

Deja un comentario